Posteado por: alejandrolodi | 24 marzo, 2010

Un plan simple: acerca de la casa VIII y algunos de sus contratiempos

Alejandro Lodi

(Año 2003)

La temática que presentamos para este debate fue elaborada en colaboración con Beatriz Leveratto. Creemos que esta película nos da la posibilidad de ejemplificar lo que es la casa VIII. Tanto la casa VIII como Escorpio parecen ámbitos cerrados para la interpretación, en el sentido que uno tiene cierta idea acerca de lo que es el área de experiencia –recordemos que eso es una casa- de la casa VIII, pero cuesta a veces verbalizar o salir de “muerte-sexo-transformación”, lo cual es un tema escorpiano antes que propio de la casa VIII.

Entonces, ¿cuáles son los temas específicos de la casa VIII? ¿cuál la cualidad propia de esta área de experiencia? Como introducción, creo oportuno tomar lo que considera Rudhyar porque aclara de arranque algo del patrón energético en el que está inscrita la casa VIII. Como siempre, una casa se la puede discriminar y definir a partir de su opuesto. En este sentido, lo que dice Rudhyar es que hay que tener en cuenta que el sistema de doce casas tiene dos hemisferios bien demarcados y con una cualidad distintiva cada uno de ellos. El primer hemisferio -de casa I a VI- habla de las temáticas de la experiencia que un individuo tiene que hacer en el desarrollo de su personalidad, de su ego y concretarlo, darle forma; en definitiva, la experiencia de armarse de un ego. El hemisferio de I a VI habla de la constitución de una personalidad, y si lo analizamos en detalle cada una de esas seis casas hacen referencia a temáticas propias del ego, de la personalidad.

Por su parte, el hemisferio superior -de casa VII a XII- habla de relación, de aquel ego vinculándose. Esto es lo que arranca en la casa VII y se seguirá desarrollando a lo largo de todo el hemisferio. Esto significa que quien protagoniza ya no es el ego o la personalidad, sino el vínculo, la relación, de allí que van a aparecer -sobre todo en la casa VIII- dos tendencias respecto a como describir las casas a partir de allí: una que describe en relación a la vivencia del ego, con el centro puesto en el ego, y otra que lo hace en relación a un centro que está más allá del ego.

Desde este punto de vista, si la casa II habla de los propios recursos, esto es de la propia sustancia, la propia riqueza con la que cuento, el propio talento para desplegar, el capital, el potencial, entonces la casa VIII serán los recursos de los otros; y puede decirse que si la casa VII es matrimonio, la casa VIII son los recursos del cónyuge. Ahora, esta sería la mirada desde el ego, desde el centro puesto en el yo, pero lo que dice Rudhyar es que la casa VIII es la casa de los bienes de la relación, el potencial del vínculo, no de uno u otro yo.

¿De cualquier vínculo..?

Sí, no solamente de un vínculo de pareja, sino cualquier tipo de vincularidad social. Cada vez que uno establece vínculos, ese vínculo tiene un capital, una riqueza que puede desplegarse, y esa riqueza no pertenece a ninguno de los miembros de la sociedad. Por eso aquello que es riqueza del vínculo visto desde el ego es una pesadilla, porque es el intento de apropiarme de algo que no puede ser apropiado personalmente y que no es la suma de cada parte, no son partes proporcionarles que hacen un todo, sino que responde a una calidad distinta: la calidad del vínculo. Cada individuo, con su propia casa II, en un vínculo específico despierta cierto talento y en otro vínculo despierta otro talento. ¿Esos talentos son “míos”? En verdad, esos talentos son del vínculo.

Creo que lo que la historia de la película cuenta es acerca de la pesadilla que representa compartir bienes, de los cuales no se sabe su origen ni a quién pertenecen, queriendo apropiarse de ellos personalmente. En ese sentido, la casa VIII es pesadilla.

Más allá de su vínculo con el dinero, la casa VIII refiere al elemento Agua, al mundo emocional, el mundo psíquico, al entramado vincular de emociones. Esto permite suponer que el potencial del vínculo tiene que ver con un capital de orden emocional, y creo que esto tiene que ver con el sufrimiento del yo. El capital emocional tiene que ver con que aquí el yo tiene la posibilidad de transformarse, uno puede desprenderse del apego. Si la casa II es la casa del apego personal, la casa VIII es entonces la de la liberación del apego personal, y esto es connotado negativamente porque el yo no quiere desapegarse emocionalmente.

Uno estaría intentando manifestarse en la VIII con la cualidad propia de la II…

Estaría apropiándome en los términos de II de algo que no es propio de la II, y de este modo desaprovecharía el talento que tiene el vínculo de transformar a las partes que lo componen. Cuando decimos que el vínculo “es más que la suma de las partes” estamos diciendo que cada una de las partes no puede seguir siendo la misma forma de ser parte que tenía antes de entrar al vínculo. El vínculo necesariamente va a transformar a cada una de las partes, sin embargo la capacidad que tiene el vínculo de transformarme es vivido por el ego como que el vínculo “no me deja en paz…”.

Porque me transforma en algo que no conozco…

Me transforma en algo que no quiero ser transformada…

O no connoto lo que el vínculo trae como una transformación que yo quería.

Que “yo” desde II quería…

Es interesante que la casa V -que es territorio personal- en tanto casa de los amantes habla de un encuentro, pero es un encuentro confirmatorio. La calidad del vínculo de V es confirmatorio, en el sentido que me enamoró de alguien que me dice que soy  “maravilloso”;  ese vínculo no me transforma sino que me dice que yo, con lo que soy, soy “una maravilla”. En un vínculo de V quien está de maravillas es la personalidad y es lógico que así sea porque la casa V está en el hemisferio de la personalidad. El tema será cuando llegue a la crisis de VIII, cuando el vínculo no me confirme lo que creo o quiero ser; en general, este es un momento en el que uno pelea y muchas veces se cree valorar la propia autoestima no dejando que el otro nos transforme en el vínculo, porque la transformación la vemos como una lucha de voluntades. La “pelea de voluntades” es una pelea de egos.

En la película se destaca el ámbito de la vincularidad social, no tanto el de la vincularidad de pareja. Casi no se alude a lo sexual. Por cierto, la casa VIII tiene que ver con el encuentro fusionante, de interpenetración profunda, de fusión con otro.

Y es claro en la película que la lucha por la apropiación es una lucha de poder…

Y es interesante ver cómo se pone todo cada vez peor porque hay un ego que se empecina cada vez más en que “el dinero sea mío…”. Cuando alguno de las personajes duda aparece algún otro con un nuevo impulso apropiador; siempre hay una voluntad intentando que ese bien compartido “sea mío…”.

La que nunca duda es la mujer. Me preguntó si lo mejor no hubiera sido irse Brasil y que nunca nadie se entere del robo de dinero…

El dinero estaba marcado.

El punto es que justamente quienes se encuentran el dinero son esos tres personajes…

Es interesante observar quienes son estos tres personajes. Para liberarse del apego personal es necesario desarrollar un buen Saturno.

¿Por qué es necesario desarrollar Saturno..?

Porque necesito tener suficiente estabilidad y confianza, suficiente estructura para saber que si suelto “no se termina el mundo…”, que si suelto “no me dejan de querer…”, que si suelto “no seré indigente…”. Con un buen Saturno yo sabré medir hasta dónde soltar y hasta dónde no, confiando en mi determinación. Con un Saturno frágil yo tengo una sensación de que el acceso al mundo social implica una tensión que no voy a poder superar, un logro que no voy a poder alcanzar, una exigencia que no podré soportar.

¿Como es el Saturno de estos tres personajes? Son personas que sienten que no podrán salir de su pueblo. Que así lo sienta Jacob parecería más justificado porque parece una persona limitada, pero parece extraño que sea Hank quien crea que la única posibilidad de salir de su pueblo sea encontrarse millones de dólares. El discurso que lo presiona es el de su mujer cuando le dice “¿querés seguir toda tu vida en el granero..?”, pero sin embargo él es contador, es profesional. Con un débil Saturno no logro confiar en mi casa II, no confío tener el potencial suficiente para desarrollar una actitud positiva en el mundo, y por no confiar creo que la posibilidad de salida al mundo depende de quitarle a otros sus recursos, su potencia.

Esta actitud podemos verla en Hank, en el administrador corrupto de cualquier dependencia pública, el administrador del consorcio, etcétera. Somos nosotros mismos cuando encontramos una billetera con dinero, cuando somos beneficiados por el error en un vuelto.

Cuando te pasan un billete falso…

Eso es una cuestión de supervivencia… (risas).

Más allá de un ejemplo simpático, pensemos en personas que sienten que no pueden salir de su barrio, que sienten que si cruzan la esquina mueren de miedo. Todo su Saturno, toda su sensación de sostén y de seguridad está asociada a la pertenencia que conocen, no confían en poder desarrollar estructura más allá de lo conocido y los límites tienden a ser muy “objetivos”, como si realmente hubiera una barrera que impide pasar.

Siguiendo a Sasportas, en la casa VIII está el depósito de la vincularidad primaria, el estigma, la impronta que nos ha quedado de la vincularidad básica madre-padre. Por algo propio de nuestra condición mamífera, esto tiene que ver con la realidad de nacer prematuros (en el sentido de no ser capaces de desplazarnos ni de proporcionarnos alimento) y que sea cierto que en el principio de nuestra existencia nuestra supervivencia dependió de un vínculo, el vínculo con nuestra madre. Queda un registro emocional e incluso biológico de que “mi vida depende de un vínculo que establezca…”. Así, en este vínculo de pareja, en este vínculo societario, en este puesto jerárquico en una pirámide empresarial o en lo que fuera, en eso me va la supervivencia porque siento que sin esa forma vincular “me muero…”. Lo que dice Sasportas -y creo con buen criterio- es que eso es la vivencia de un fantasma, de un sentimiento estigmatizado en nuestra vincularidad primaria, y allí seguimos actuando como chicos, no nos damos cuenta que no es cierto ahora que haya un único vínculo posible.

¿Como se aplica esto a la historia de la película..?

Pensemos en la trama psíquica subyacente en la historia, en los vínculos no resueltos, no expresados respecto al padre. El hermano “inteligente” no se había dado cuenta que su padre se había suicidado, cosa que sí había percibido el hermano “tonto”. ¿Por qué se suicidó el padre? Porque creía que con el seguro que cobrarían por su muerte la familia habría de poder pagar las deudas.

Es interesante que en esta historia no aparece la madre de estos hermanos. Parece tratarse de un tema con el padre, con Saturno.

En realidad, ni siquiera ese padre tenía un buen Saturno…

Bien, podríamos suponer que porque el padre tenía “ese” Saturno los hijos tenían “este” Saturno. Rudhyar dice que los vínculos tienen legado, todo vínculo que uno establece va a modificar de alguna manera el ambiente, el medio social, va a generar karma.

La XII sería el inconsciente colectivo y la VIII  el inconsciente familiar…

La VIII tiene contenido aún personal, en el sentido de familiar. Es interesante ver cuando hay planetas en VIII en una estructura natal cómo se conectan con historias familiares previas al nacimiento de la persona, con el entramado psíquico familiar. Cuando la carta natal de una persona tiene planetas en VIII, cuando la VIII está cargada, es muy posible que esa presencia se explique a partir de circunstancias históricas familiares previas. Es tener habitado el sótano de la casa familiar.

Son los muertos vivos de la familia…

Es una imagen interesante. Renacen algunos muertos o transformo experiencias, renacen en mí experiencias que han muerto.

Para ser transformadas…

Exacto. Se dice que en la VIII está el tema de la muerte, pero en realidad es más apropiado hablar de transformación. La palabra «muerte» da idea de final, mientras que «transformación»  literalmente significa algo que muta de forma, algo que cambia de estado, una energía que pasa a otra forma de condensación. Transformación es tanto destrucción como liberación, la cual generará otra dinámica que dará paso a la manifestación de otra cosa. Pensemos en los cambios de piel: la piel  es protectiva y necesaria, hasta un punto en que necesita renovarse porque sino intoxica al organismo.

¿Y que sería la casa XII..?

Sería el sótano, pero no familiar sino colectivo.

¿Una casa XII cargada sería un emergente social..?

Puede serlo, un emergente de la condición humana, el resultado de lo que aprendió lo humano antes que una familia en particular. Por cierto, primero deben limpiarse las capas familiares para sí luego enterarse que, en verdad, no se trataba de ese personaje familiar sino que había algo más profundo aún. La casa VIII conecta con una profundidad de lo humano, pero que llega a través de la familia, acaso con lo racial, y no con lo referente a una pertenencia más abierta como lo sugiere la XII.

Hitler tenia Plutón en VIII…

Sí, junto con Neptuno: la fascinación de la transformación absoluta, universal. De hecho, su destino planteaba la alternativa de transformar el mundo o ver aniquilada su nación. Hitler ordenó que fuera incinerado su cuerpo luego de suicidarse para no caer en manos enemigas. Las tropas soviéticas sólo encontraron algunos rastros de su cuerpo. Esto evidencia en Hitler la fantasía de destrucción absoluta. Cuando Neptuno y Plutón se combinan lo absoluto se impone.

Nuevamente la necesidad de un buen Saturno para expresar la temática de VIII…

La tentación de la VIII surge del sentimiento de estar privado, de sentirme en un mundo que aprisiona y que sólo capturando esa energía que proviene del sistema -energía que no es generada desde mis recursos- podré atravesar esa muralla. El supuesto inconsciente es que eso no puede lograrse desde la expresión de los propios recursos, y desde esa angustia es que quizás se animan a tanto, desde la angustia de sentir que se juega la supervivencia en eso.

Es sentir que se juega perdido por perdido…

Exacto. Eso no es real, no es cierto que están objetivamente condenados a vivir esa vida reducida.

No creen en ellos…

No creen en la potencia de la casa II.

Es tan notoria la debilidad de Saturno que incluso llegan a darse cuenta que aún con esa energía no podrían salir…

Es paradójico que el insight más revelador lo hace el aparentemente más “tonto”.

Porque era el más sensible…

Sin duda. Jacob es el personaje con más contacto sensible con aquello que está ocurriendo. Es consciente de que aún dándole el destino la oportunidad de hacer “lo que quiera”, él sólo sería capaz de quedarse con la granja. En verdad, él no necesita millones para hacer “lo que quiere”, pero se ve arrastrado por una fantasía de su red de vínculos más íntima.

Podríamos hacer aquí el juego imaginar la casa VIII de cada uno de los personajes.

Hank parece tener Plutón: no se detiene ante nada…

Sí, y es curioso que Hank y su mujer Sara eran al comienzo los más principistas. Ambos primero sostuvieron que el dinero debía ser devuelto, y en esa actitud se manifestaba una expresión saturnina asociada al límite. Quizás fuera Saturno en VIII.

Pero es un Saturno muy rígido…

Es un Saturno muy ligado al límite rígido del deber ser, pero cuando lo atravieso ya no tengo límite. En Hank el límite es absoluto, ya sea por presencia o por ausencia: o me mantengo absolutamente dentro de los límites o los transgredo absolutamente.

¿Pero esa actitud no puede corresponderse con Plutón en VIII..?

Si, pero hay Saturno cuando aparece tematizado lo correcto, lo que debe ser. Plutón no se lo plantearía.

También habíamos pensado que Hank podría ser un Ascendente en Capricornio con su correspondiente casa III en Piscis: un hermano un poco volado y de una particular sensibilidad. Perfectamente las edades de los personajes permiten suponer un Plutón en Leo en VIII.

Ahora bien, supongamos que Hank tuviera a Saturno junto con Plutón en VIII. Allí poder y límite van juntos dentro de la temática de los recursos compartidos. Desde el lado inverso aceptar el límite implica aceptar también que la potencia es de otro, pero desde el lado directo la tendencia es a considerar que la realidad es mi voluntad, el límite de la realidad objetiva es lo que yo deseo, lo que yo quiero.

En realidad parecía que la potencia se la daba su mujer…

Si, y bien podría ser Sara una Luna en VIII: amamantando al mismo tiempo que instruía a su marido en la estrategia perfecta. Además Sara era quien más insistía en la idea de que “nos va la vida en esto…”, quien más obsesionada estaba con la supervivencia.

Pero mandaba a su marido a que pusiera el cuerpo y lo estimulaba a comprometerse cada vez más en la situación recordándole la vida miserable que llevaban…

Él llevaba una vida que creía feliz, la vida simple que le había aconsejado su padre, simple pero sin sensación de potencia. Hank llevaba una vida simple pero a costa de no desarrollar Plutón. La situación de VIII le tienta porque estimula su anhelo de “pasar al otro lado”.

Quizás por eso le afectaba tanto que un “tonto” y un “borracho” se burlaran de él por ser “educado”…

Y por eso Hank los despreciaba, los subestimaba.

Es interesante que mientras todo andaba bien no se revelaban, no se sabían o no se decían un monto de cosas de esos vínculos. Cuando empieza a estallar esa energía que va más allá de lo que puede manejarse personalmente, empieza a aparecer todo lo que ya estaba presente pero de manera oculta…

La VII alude a lo libriano, a hacer lo que corresponde en beneficio de la armonía.

Hank parece Saturno en VII: el otro lo sostiene…

Bueno, habíamos pensado que podría tener Ascendente en Capricornio, de modo que la energía saturnina-lunar aparece asociada al eje Ascendente-Descendente.

Siempre es otro el que va diciendo qué hacer: primero el padre, luego su esposa…

Pensemos que Ascendente en Capricornio es Descendente en Cáncer.

Hank también podría ser Plutón en VII: los otros me traen esa potencia…

Creo que no protagonizaría tanto este argumento plutoniano. Hank no se arrepiente, siempre busca una fórmula para superar los obstáculos y seguir intentando lograr su deseo.

Me impresiona la sensación de VIII de estar siempre “caminando por el borde”, que una mínima acción propia o de otro puede volcarnos hacia un lado u otro…

No puede haber inocencia, ya no puede volver a ser ingenuo…

Ya no se puede ser inocente, siempre estarás ocultando algo.

Diste un paso y ya no se puede volver atrás. La solución final es quemar todo…

Es interesante que el final de la historia sea quemar el dinero. Es un gesto plutoniano, un gesto de poder. Debe ser un placer enorme quemar u$s 4.000.000.-… (risas). Debe ser un éxtasis plutoniano. De hecho, es una forma de poner un punto final absoluto al problema.

Y tiene algo de purificar todos los crímenes cometidos, de limpiar su conciencia…

Es cierto, aunque en realidad decide quemar el dinero, no por la culpa de los crímenes, sino porque la policía le informa que los billetes están marcados.

Suena a un intento de autoconvencerse de que ese encuentro con Plutón no ocurrió nunca…

Era una negador absoluto…

Si, su aparente pulcritud era pura negación de su anhelo oscuro de apropiación.

Y nunca se dio cuenta de las tramas oscuras de la red familiar que en un punto eran obvias…

Rudhyar habla de la VIII como el área de las relaciones interpersonales y el pacto que se genera entre ellas, y que los temas básicos allí serían confianza, buena administración y responsabilidad

Visto desde el plano energético, con una actitud abierta a aquello que trasciende al ego, en el contrato vincular, en el pacto que uno establece en lo vincular o en lo social, consciente de las consecuencias que ese vínculo tendrá, se deberán manifestar tres factores básicos:

1) Confianza.

Sería la confianza en que el vínculo me va a transformar en algo que no se que es…

Confianza en que suelto y el mundo no se termina, sino que me transformo.

Me transformo y el mundo no desaparece….

Y yo no muero. No es cierto que mi vida dependa de estar agarrado.

2) Buena Administración. La mala administración sería que una parte se apropia de recursos propios del vínculo. En la VIII siempre aparece cuestionado el apego, el yo que intenta guardarse para sí algo que no tiene naturaleza de “uno”.

3) Responsabilidad. Es interesante reflexionar acerca de la etimología de la palabra «responsabilidad». No tiene que ver con exigencia o con “hacerse cargo”, sino con tener capacidad de respuesta, saber responder, ser responsivo. Eso sería ser responsable.

Parecen tres condiciones necesarias para desarrollar un auténtico proceso alquímico…

Son tres factores que pueden manifestarse si se acepta la trascendencia de lo egoico.

¿La buena administración está ligada con el desapego..?

Si, es administrar un deseo que está circulando, un deseo que no tiene que quedar detenido en un lugar específico.

Administrar no es escatimar…

No es guardar para el futuro porque “va a faltar”. Robert Hand relaciona a la casa VIII con la ecología, esto es la conciencia de que mi acción repercute en el medio ambiente, de que mi vincularidad produce y afecta el medio ambiente, ser consciente de ese necesario producto de mi relación.

Vista así la casa VIII aparece asociada a la trascendencia y tiene una resonancia arquetípica muy similar a la XII…

Si, y al igual que la XII podríamos decir que la VIII hace referencia a una dimensión espiritual, cosa que no diríamos de la VIII en primera instancia.

Mirada desde la V, en la VIII muere el ego. Desde el proceso mismo eso implica confiar en la vida…

Si lo pensamos desde la sexualidad, esta dimensión profunda de la VIII asocia el sexo con la espiritualidad. Cuando escuchamos esto lo primero que asociamos es la represión del sexo desde el dogma religioso, pero más allá de esa primera imagen lo que se nos está diciendo es que el sexo trasciende el disfrute personal.

Alude al encuentro de dos partes…

El encuentro de dos que se completan. Esto es una figura alquímica: el principio masculino y femenino que se interpenetran. Y esto no es del orden de lo personal, sino de lo sagrado.

Pensaba que Hank se encuentra en la VIII con todo aquello que no soporta del vínculo con su hermano, con su amigo y con la familia…

Y como todo lo oculto que está reprimido y de pronto sale, cuando sale lo hace de un modo exagerado, excesivo. Hank se muestra más bestial, más primitivo, más básico que los otros dos personajes.

¿Como se entiende la VIII desde la matriz de casas..?

Tomemos como ejemplo el supuesto Ascendente en Capricornio que le adjudicamos Hank.

Quizás esos tres factores básicos son los que dan la posibilidad de trascender la VIII…

Es posible, pero resistamos la tentación saturnina de entender estos tres factores como “la clave para trascender la VIII”. La tendencia a entender ciertos conceptos como “instrucciones” es común a todos nosotros.

¿Y que opinan de Jacob?

Parece pisciano…

¿Y que tendría en VIII?

Neptuno…

Parece ligado a la sensibilidad. Es el único que se entrega a la muerte.

Y también puede tener Plutón en III…

Si. Pensábamos que también podría tener Mercurio en VIII. En los libros tradicionales de astrología se dice que en la VIII está “la causa de la muerte”, y a Jacob lo mata a su hermano. En verdad, Mercurio en VIII sería análogo a Plutón en III: la energía de muerte asociada al vínculo de hermandad.

¿Porque la casa VIII es “la causa de la muerte”..?

Simplemente porque la VIII está asociada a la muerte… (risas). En la astrología tradicional no hay mayor complicación, el significado es bastante explícito. Por cierto, esa interpretación esponde a una lógica, pero es interesante darle un poco de mayor volumen.

¿Y cual sería la causa de la muerte con Plutón en VIII..?

Autodestrucción. Pensemos que en un Plutón en VIII existe un anhelo de eternidad.

El kamikaze…

Si. También podría haberlo en Neptuno en VIII, en el sentido de sacrificio ritual. Jacob se entrega a la muerte, se entrega de espaldas.

Lo hace para salvar a su hermano…

Y también porque ya no soportaba “este valle de lágrimas…” y quería ir y directamente “al paraíso…”.

La mujer de Hank ya le había sugerido deshacerse del hermano…

En realidad, a lo largo de la película a Hank se le cumplieron todos sus deseos más oscuros: si no contara con su hermano, ni con Lou, ni con el policía, todo sería más fácil. Se cumplieron sus deseos más oscuros: todos terminan muertos, los elimina a todos. Pero esos deseos también mostraron su costo.

Todos los sacrificios que hizo para apropiarse del dinero…

Esa es la pesadilla de la VIII: las consecuencias de insistir en apropiarse de algo que no es propio. Y en caso que logre apropiarme aparecerá el costo de conservar esa apropiación, el enorme esfuerzo que va a necesitar. Podría fugarse, hacerse una cirugía estética para que su rostro no sea reconocido, pero luego tendría que estar todo el tiempo preocupado de no ser descubierto.

Y una vez que pasás por todo eso ¿realmente querés eso de lo cual te apropiaste..?

No hay a vuelta atrás. Recuerdo el personaje de Michael Corleone, el que interpreta Al Pacino en la saga de “El Padrino”. Precisamente aquel que quería desarrollar un futuro más allá de la mafia es el que se hace cargo de un asesinato y queda atrapado en la red en la que no quería caer, quedando además en la posición de jefe. Diríamos que a partir de una acción se genera un karma, una serie de consecuencias en la red. Desde la casa VIII diríamos que esa acción tendrá su producto, tendrá su costo tanto quedarse en la mafia como salirse de ella, y lo que no puede ya pretenderse es retornar a la situación previa a la acción, a la situación previa al ingreso a la mafia.

Es la pérdida de la inocencia…

Antes de encontrar el avión a Hank le ofrecen tomar de una lata de cerveza y él la rechaza, y los demás le dicen que tiene miedo a contagiarse. Se me ocurre que también es de VIII el querer discriminarse y no mezclarse con otros…

Sí. Siempre me sorprende ver con tanta claridad una temática astrológica en una película sabiendo que quien la hizo seguramente no tiene idea acerca de la astrología.

Pero sí sabe con qué energías está trabajando…

Lo cual sirve para confirmar que en astrología estamos trabajando con matrices energéticas. Cuervos, zorros que roban gallinas, millones de dólares producto de un secuestro, tres sujetos que intentan apropiárselo, tres sujetos que desconfían entre sí, que no quieren compartir: todos símbolos que sirven para ilustrar qué es la casa VIII.

Me llama la atención el personaje de Jacob. Parece el tonto del grupo, pero sin embargo tiene mucha percepción de lo complejo de la realidad…

Es interesante considerar que parece “tonto” porque no opera correctamente en el mundo de lo cotidiano, no percibe la lógica del mundo explícito, concreto y saturnino, pero sí percibe la lógica del entramado psíquico en el que están todos atrapados. Es tonto en el plano de lo concreto, pero es el más consciente de toda la trama que está por detrás y la explicita. Recordemos aquella pregunta que le hace a su hermano: “¿no te sentís malo?”. Esta pregunta lo muestra como el más consciente, el remordimiento y la culpa es aquí una expresión de conciencia acerca de todo lo que está involucrado en la situación.

De hecho, la aparente ternura con que lo trata su hermano en esa escena era sólo una estrategia con un fin posterior, y es seguro que Jacob lo percibía…

La forma en que Jacob lo hace caer a Lou en la trampa lo muestra, además, casi más astuto que su hermano. Por eso creo interesante registrar que esta apariencia “volada” e inoperante de lo neptuniano sólo lo es en el plano concreto y lo es porque está percibiendo más de lo que los demás están percibiendo. No puede recortar un fragmento de lo que percibe y concentrar allí la atención, sino que está en contacto con la totalidad. Por cierto, esta cualidad puede ser muy dolorosa. La vida de Jacob era muy triste, muy costosa emocionalmente.

Una vida carente…

No era una vida de “este mundo”. El contacto con otros, el vínculo con una mujer era algo a lo cual se sentía inhibido.

Creo que progresivamente fue tomando conciencia acerca de su realidad. Con mucha lógica llega al planteo de que no tiene futuro, en el sentido de que nada de lo que quiere se le puede dar…

Respecto al futuro, Jacob es el más fantasioso de todos: sueña tener hijos, sentarse junto a la chimenea a charlar con su hermano y su hija… Sus sueños eran tan fantásticos que ni él se los creía.

¿La muerte del ego en la casa VIII sería un sacrificio..?

Quizás “sacrificio” sea una palabra más adecuada a la XII. En la VIII no hay disolución porque el proceso continúa después de la VIII, de modo que es un momento de ruptura con una continuidad para pasar a un estado más inclusivo, más sagitariano. El sacrificio tiene más que ver con la disolución de XII.

Me refería a la fantasía de que para mantener la vincularidad debo sacrificar mi propia energía o sacrificar la energía del otro…

Sí. En verdad, en la VIII muere la fantasía y me entero de la realidad del entramado vincular en el que estoy. Es posible usar la palabra «sacrificio», sólo que como resuena con un contenido de XII es mejor usar para precisar la calidad de la VIII la palabra «muerte». En este sentido la muerte de la fantasía tiene que ver con cierto silencio asociado a lo escorpiano; no se trata tanto de un callar para ocultar sino de callar una voz para poder escuchar otra.

Lo que parece inevitable en la VIII es la manifestación del conflicto. Imaginemos la situación de encontrarnos imprevistamente con u$s 1,000,000. Sea cual fuere nuestra actitud, representaría un conflicto…

Podríamos pensar que si quiero evitar el conflicto estoy al mismo tiempo queriendo evitar la riqueza que me está trayendo esta tensión, no confío en que esa tensión es creativa sino que creo que es perjudicial, no confío en la crisis. En uno de sus libros, Sasportas recuerda que «crisis» en chino se dice wei chi, lo que significa “peligro” y “oportunidad”, ambas cosas al mismo tiempo, no una en lugar de la otra.

No entiendo como aparece en la VIII el tema de la confianza…

Confiar en que hay algo más allá del ego.

Pero respecto a la energía que uno pueda tener en esa casa en su carta natal…

Por cierto, preguntarnos por la confianza en la casa VIII nos tiende un puente hacia la IX. En realidad, el movimiento de las casas no es lineal, no se trata de que uno haga la tarea de una casa y entonces luego pase a la siguiente, sino que justamente porque hace la tarea de una casa es que comienza a revelarse en ese mismo movimiento la manifestación de la casa siguiente.

La casa VIII requiere atravesarla con confianza para poder trascenderla…

En realidad, antes que trascender diría que es alquimizar, porque esa energía va a estar siempre…

Sí, se trata de comprender en el sentido inclusivo, de dilatarse y expandirse hasta comprender algo que hasta ese momento era oscuro y vivido como exterior. La casa VIII tiene esta dimensión integradora; comprender lo oscuro de la VIII implica integrar contenidos que hasta ese momento permanecían ocultos.

El planeta que tengamos en VIII simbolizará la cualidad que voy a incorporar en el vínculo…

Por ejemplo, tener Neptuno en VIII significa que en los vínculos en los que comparta intensidad con otros se va a activar la cualidad de ese planeta.

Se mezcla un poco la VIII y la XII…

Es natural, no está mal que ocurra. El vínculo entre VIII y XII, entre Escorpio y Piscis, entre Plutón y Neptuno es más directo de lo que parece. Disolución y muerte, sacrificio y transformación tienen mucho que ver.

Y en lo cíclico siempre se dice que en la XII se concluye la limpieza de aquello que quedó inconcluso en la VIII…

Si, porque luego de la VIII aparecerá la “trampa” del apego al logro en la X, y en ese sentido la X es una prueba respecto a como se hizo la VIII.

¿Que significa que la XII represente un momento cíclico de liberación y descarga?

Tiene que ver con la asociación de la XII con los atributos de depuración. Un planeta transitando por XII está revisando las dimensiones más inconscientes de esa cualidad. Saturno en particular será una puesta en orden de nuestra percepción psíquica más sutil.

Y de lo que siguió quedando en sombra en la VIII…

Exacto.

También dicen que en la XII se cumplen muchos sueños, que no es sólo pagar las deudas…

Siguiendo el ejemplo de Saturno en XII, la vivencia de este tránsito dependerá de cómo uno tenga significada la carga. Si la carga es considerada como algo valioso será defendida aunque pese, pero si nos produce sensación de opresión, si nos sentimos asfixiados existencialmente y necesitamos sacarnos ese peso de los hombros, Saturno por XII resultará aliviador aunque me deje con casi nada. Quizás sea un momento para no intentar apropiarse “de esos millones de dólares”, de ser capaz de renunciar a ese apego.

Eso si uno acompaña el ritmo…

Por cierto. El momento de Saturno en XII es de renuncia o reclusión. Será reclusión si yo pretendo en ese momento un reconocimiento al estilo capricorniano, sino será un momento de renuncia.

Es vaciar los deseos, agotarlos…

Y en ese sentido cumplir sueños significa agotarlos.

Agotar fantasías, encontrarse con personas con las que tenemos cosas irresueltas…

Como vimos en “El Casamiento de Muriel”, haber alcanzado las fantasías sirve para liberarse de ellas y tener la posibilidad de sentirse más seguro, más firme.

¿Y el personaje de Lou qué planeta en VIII representa..?

Quizá Marte en VIII en su modalidad más expulsiva y arrebatada.

No manipulaba, era más directo. Quería el dinero “ya”…

Recuerden que la VIII, en tanto remite a lo escorpiano, tiene un doble pulso: retención y liberación, acumular carga hasta llegar al punto de no soportarlo y allí liberarla. Psicológicamente, uno puede identificarse con un momento u otro del pulso. Si tengo un Marte en VIII en la modalidad retentiva entonces no sacaré nunca mi agresividad hacia el exterior, pero haré úlceras o manifestaré alguna forma de autoagresión; sí en cambio tengo Marte en VIII en su modalidad expulsiva entonces mostraré un carácter similar al de Lou.

Bibliografía de referencia

Rudhyar Dane, Las Casas Astrológicas, Ed. Kier, Buenos Aires (Argentina), 1990.

Howard Sasportas, Las Doce Casas, Urano, Barcelona (España), 1987.

Robert Hand, Los Símbolos del Horóscopo, Urano, Barcelona (España), 1993.

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  1. Hola Alejandro. Me interesa profundizar mas en este tema de la Casa VIII. Tengo 5 planetas. Mercurio, marte y sol en sagitario. Luna y Pluton en conjuncion en escorpio. El eje Leo-Acuario interceptado. Con Saturno en acuario. En realidad quisiera saber si tenes un espacio de consulta al que pueda acceder. Gracias!


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