Posteado por: alejandrolodi | 14 abril, 2010

Zodíaco y arcanos mayores del tarot

Beatriz Leveratto y Alejandro Lodi

tarot-y-astrologia

Entre muchas otras líneas que merecerían ser investigadas, sentimos que considerar ambos lenguajes en relación al viaje de la conciencia, al despliegue de la conciencia en su vínculo con el destino, podía ser la más rica y útil para nuestra reflexión y práctica astrológica.

La presente nota es una síntesis de la base conceptual de nuestro libro “Tarot y Astrología, el simbolismo del tarot enriqueciendo la mirada astrológica” (Kier, 2006 y 2016). En esta síntesis exponemos la descripción de la evolución de la conciencia que nos ofrece la psicología transpersonal (en particular, desde el modelo integral de Ken Wilber), presentada primero desde la perspectiva astrológica y luego desde la matriz de arcanos mayores del tarot. Finalmente, elaboramos un cuadro que sintetiza las correspondencias y relaciones exploradas que ponemos en consideración.

 

El zodíaco como símbolo de evolución

Si consideramos el mandala zodiacal como un referente de evolución, podemos ver en él una representación del despliegue de la conciencia. De este modo, cada signo de la matriz astrológica simboliza una etapa particular de ese desarrollo. A su vez, las doce fases del proceso (los doce signos zodiacales) pueden organizarse en tres grandes niveles o estadios.

Cada uno de estos niveles se iniciará con un signo de Fuego que emerge de un signo de Agua, esto es, con un acto de afirmación que sucede a un momento de crisis y transición.

De este modo, en nuestro mandala astrológico podemos distinguir tres etapas de desarrollo evolutivo:

1er estadio de despliegue:

DESARROLLO HACIA UN EGO O YO INDIVIDUAL (condicionamiento primario)

Así, de Aries a Cáncer podríamos identificar el estadio en el que la conciencia comienza a discriminarse del estado de indiferenciación con la matriz de origen y la vida prenatal, simbolizada por Piscis (en verdad, por “Piscis previo a Aries”). Y a través de la crisis que presupone el nacimiento físico –esto es, la separación física de la madre-, la conciencia inicia así lo que podríamos denominar el desarrollo hacia un ego o yo independiente, a partir de diferenciarse progresivamente de los condicionamientos más básicos (instintos corporales, identificaciones primarias, dependencia familiar, etc.) que aún predominan en la actividad de la conciencia. Se relaciona con la vivencia del niño que aún necesita permanecer y abastecerse del mundo protectivo de los padres.

Esto se corresponde con el «estadio prepersonal» de Wilber («lo subconsciente» para la psicología transpersonal), en el sentido que todavía no podemos hablar aquí de un ego o yo maduro capaz de constituirse en persona, sino de una identidad por pertenencia al clan de origen y altamente condicionada por la satisfacción de las necesidades básicas -orgánicas y materiales, afectivas y emocionales- de supervivencia.

2do estadio de despliegue:

MADUREZ DEL EGO O YO INDIVIDUAL (manifestación y conflicto)

Cuando esta discriminación logra consumarse decimos que la conciencia se ha reconocido en un yo individual lo suficientemente maduro y estructurado como para interactuar con el medio externo de un modo autónomo. Se inicia el segundo nivel de desarrollo que abarcará desde Leo a Escorpio.

Como astrólogos decimos que el yo puede abandonar el mundo seguro pero cerrado y condicionante de la pertenencia familiar (Cáncer), y es capaz de correr el riesgo de expresar su singularidad en el mundo (Leo). Esto implica una crisis de identidad, y se relaciona con el joven que se abre esperanzado al mundo. El héroe se atreve a abandonar la aldea, en búsqueda de su epopeya individual.

Este segundo nivel se corresponde con el «estadio personal» de Wilber («lo autoconsciente» para la psicología transpersonal) que, recordemos, se caracteriza por la lucha por emerger de los condicionamientos prepersonales, la tensión por la búsqueda de logros y triunfos en el mundo externo, el conflicto del yo intentando imponer sus anhelos sobreponiéndose a las fatalidades del destino.

3er estadio de despliegue:

TRASCENDENCIA DEL EGO O YO INDIVIDUAL (integración y plenitud)

Paradójicamente, cuando podríamos afirmar que el ego o yo individual llega su plena madurez, entra en una profunda crisis. La conciencia descubre que su intuición de ser no se agota en la experiencia de ese yo personal, sino que, más aún, el florecimiento de una dimensión más profunda y auténtica exige la transformación de ese yo, la muerte de esa sensación de identidad que se revela ahora como ilusoria.

Esto representa lo que podríamos denominar una crisis existencial, una crisis de sentido y trascendencia, que en nuestro mandala zodiacal está simbolizado en el pasaje de Escorpio a Sagitario. Se relaciona a la experiencia del adulto maduro que ha luchado por abrirse espacio en el mundo, por cumplir con sus objetivos, por conquistar aquellos deseos con los que se ha identificado toda su vida, y ahora se descubre -haya logrado sus anhelos o no- inmerso en una íntima y honda insatisfacción  en la que “nada de aquello que dio sentido a su vida parece seguir sosteniéndolo”. Habiendo llevado a cabo todas sus hazañas, el héroe percibe ahora que toda su vitalidad, valentía y potencia debe ser consagrada a un orden mayor, a una realidad “que no es de este mundo”.

En verdad, el gran salto de conciencia consiste en descubrir que esta crisis existencial es una crisis espiritual. No se trata de que la vida haya perdido sentido, sino de que está en el umbral de la revelación de un sentido mucho más pleno, auténtico y trascendente, pero que ya no podrá ser vivido desde el yo personal.

Este tercer nivel se corresponde con el «estadio transpersonal» del modelo de Wilber («lo superconsciente» para la psicología transpersonal). Esta dimensión abre a la experiencia consciente de lo que está “más allá del ego o el yo individual”, es decir, del orden de lo sagrado y del misterio del propósito divino. La apertura a lo transpersonal implica el acceso a un estado en el que la conciencia es capaz de percibir el Cosmos como una totalidad no dual, sin espacio y sin tiempo; esto es, sin divisiones entre “interior” y “exterior”, sin separatividad entre “yo” y “los otros”, ni antagonismo entre “mi deseo” y “el destino”.

 

Los arcanos mayores del tarot y la dinámica evolutiva

Ahora bien, el universo de los arcanos mayores del tarot representa simbólicamente este viaje de la conciencia, y también lo hace a través de tres niveles o dimensiones.

(0 – El Loco: el arcano fuera del tiempo y el espacio)

1er grupo de arcanos: HACIA LA CONFORMACIÓN DEL YO

  • 1 – El Mago
  • 2 – La Papisa
  • 3 – La Emperatriz
  • 4 – El Emperador
  • 5 – El Papa
  • 6 – Los Amantes
  • 7 – El Carro

2do grupo de arcanos: TRANSFORMACIÓN DEL YO

  • 8 – La Justicia
  • 9 – El Ermitaño
  • 10 – La Rueda
  • 11 – La Fuerza
  • 12 – El Colgado
  • 13 – La Muerte
  • 14 – La Templanza

3er grupo de arcanos: TRASCENDENCIA DEL YO

  • 15El Diablo
  • 16 – La Torre
  • 17 – La Estrella
  • 18 – La Luna
  • 19 – El Sol
  • 20 – El Juicio
  • 21 – El Mundo

Esto es percibido, entre otros autores, por Karen Hamaker-Zondag en El tarot como vía de conocimiento y Sallie Nichols en Jung y el tarot, ambas desde la mirada de la psicología junguiana.

Hamaker-Zondag asocia el recorrido por los arcanos mayores con el arquetípico «Camino del Héroe». En él distingue tres etapas:

  • Los impulsos básicos.
  • La construcción del ego.
  • Integración de la mente consciente e inconsciente.

Por su parte, Sallie Nichols también coincide en distinguir tres niveles a los que define simbólicamente como «reinos», cada uno de los cuales incluye una serie de siete arcanos mayores:

  • El Reino de los Dioses. Llamado de este modo porque allí se encuentran «muchos de los personajes más importantes entronizados en la constelación celeste de arquetipos». Abarca desde El Mago (arcano “número 1”) hasta El Carro (arcano “número 7”).
  • El Reino de la Realidad Terrestre y de la Consciencia del Ego. Este es el nivel en el que «el joven empieza a buscar su fortuna y a establecer su identidad en el mundo exterior. Liberándose cada vez más de los lazos que le ataban a la «familia» arquetípica dibujada en la fila superior, intenta hallar su vocación, establecer su propia familia y asumir su lugar en el orden social». Se extiende desde La Justicia (arcano “número 8”) hasta La Templanza (arcano “numero 14”).
  • El Reino de la Iluminación Celestial y de la Autorrealización. Respecto a esta última serie de arcanos, que se extiende desde El Diablo (arcano “número 15”) hasta El Mundo (arcano “número 21”), dice la autora que «Así como hasta entonces buscó el desarrollo del ego, su atención va a orientarse ahora hacia un centro psíquico más amplio, al que Jung llamó sí-mismo [self]».

Lo interesante del diseño que presenta Nichols es que destaca que los arcanos del segundo reino, el de la Conciencia del Ego, resultan «intermediarios entre el Reino de los Dioses arriba y las del reino de la Iluminación y Autorrealización abajo». Es decir, además de coincidir en la percepción de un viaje con tres dimensiones o estadios, interpreta a uno de ellos como nexo o puente con los otros dos.

  • Dioses (de El Mago a El Carro)
  • Conciencia del Ego (de La Justicia a La Templanza)
  • Iluminación y Autorrealización (de El Diablo a El Mundo)

 

Síntesis y cuadro comparativo

Desde nuestra mirada como astrólogos, y tomando como base nuestro mandala zodiacal y la triplicidad que destacamos (desarrollo, madurez y trascendencia del yo), podríamos encontrar una muy clara analogía con los tres reinos en el viaje a través de los arcanos mayores del tarot y con los tres estadios de evolución de la conciencia de Wilber (y la psicología transpersonal).

Desarrollo hacia el ego

  • De ARIES a CÁNCER (astrología)
  • De EL MAGO a EL CARRO (Arcanos Mayores del tarot)
  • Estadio PREPERSONAL (Modelo de Ken Wilber)
  • SUBCONCIENCIA (Psicología Transpersonal)

Madurez del Ego

  • De LEO a ESCORPIO (astrología)
  • De LA JUSTICIA a LA TEMPLANZA (Arcanos Mayores del tarot)
  • Estadio PERSONAL (Modelo de Ken Wilber)
  • AUTOCONCIENCIA (Psicología Transpersonal)

Trascendencia del Ego

  • De SAGITARIO a PISCIS (astrología)
  • De EL DIABLO a EL MUNDO (Arcanos Mayores del tarot)
  • Estadio TRANSPERSONAL (Modelo de Ken Wilber)
  • SUPERCONSCIENCIA (Psicología Transpersonal)

Bibliografía

Hamaker-Zondag, Karen. El tarot como vía de conocimiento. Urano.

Nichols, Sallie. Jung y el tarot. Kairós-Troquel.

Wilber, Ken. El proyecto Atman. Kairós.

Wilber, Ken. Los tres ojos del conocimiento. Kairós.

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Responses

  1. EXCELENTE LIBRO!!! me acompaña siempre, cada re lectura me aporta algo nuevo, gracias x compartir ese saber, fueron los dos mis profes y los llevo en el corazon de leo q tengo.

    muchos cariños desde misiones
    maria nievas

    • Hola María. Mucho tiempo que no nos vemos. ¡Qué bueno saber de vós! Un abrazo

  2. Hola Alejandro! explorando tu blog me encontré con esto de la relación entre el tarot y la astrología y se me siguen ordenando las cosas en la botica y entiendo un poco más cada vez. Está todo tan relacionado…, de repente todo parece ser parte de un mismo rompecabezas! un abrazo!

    • Gracias Mónica. Esa botica está quedando impecable. Abrazo

  3. Como siempre impecable!! me encanto y refresco esta posibilidad de integrar ambos concimientos… un abrazo enorme para los dos…Los quiero!! haaa soy abuela de melli…. hijos de leandro en costa rica.viajo para las fiestas.


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