Posteado por: alejandrolodi | 3 mayo, 2010

El enigma de la Casa XII

Alejandro Lodi

(Año 2003)

La Casa XII representa un área de experiencia que simboliza el umbral entre dos mundos: el de las formas personales y el de las experiencias sutiles. Es decir, la definitiva disolución de la vivencia separativa de la realidad y la revelación de la experiencia de unidad. El yo personal, en tanto sensación de identidad separada, muere y el ser nace a la vibración de la totalidad, surge al contacto sensible con la unidad.

Desde diferentes grados de conciencia, la Casa XII puede ser interpretadas en tres niveles: el personal, el colectivo y el transpersonal. Y considerando su correspondencia con el mundo onírico, cada uno de estos niveles puede ser asociado con tres modos del soñar.

Para el nivel personal la Casa XII tiene carácter de pesadilla, en tanto representa un área donde se acumulan cargas psíquicas (vivencias emocional-mentales) no elaboradas por la conciencia, residuos del pasado personal histórico-familiar (Casa IV) o cristalizaciones emocionales con las que se creyó resolver los conflictos vinculares de la madurez (Casa VIII), que pueden manifestarse con cierto grado de autonomía, tal como si se tratara de entidades o fuerzas invisibles (fantasmas) que operan el destino de la persona más allá de su voluntad. Entendiéndola desde este nivel, tradicionalmente la astrología asoció la Casa XII con “enemigos ocultos, lugares de reclusión y de confinamiento”, es decir, una incomprensible atracción hacia aquello que se teme, un área de desgracias y fatalidades, un estigma del destino o un karma cargado de culpas arrastradas de otras vidas al cual sólo cabía resignarse penitente.

En verdad, esto puede ser efectivamente “real” para la conciencia identificada exclusivamente con deseos personales y refractaria a reconocerse en cualquier otra expresión del propósito de su vida. La persona –la conciencia en el nivel personal- actúa aquí por reacción, condicionada por el terror, y puede intentar eludir o confinar esos fantasmas tras un muro. Paradójicamente, el destino le hará descubrir que en verdad ha construido su propio laberinto, atrapado por aquello mismo que intenta controlar y que siempre amenaza con descontrolarse. Así, la sensación existencial de cautividad termina imponiéndose, resultando evidente entonces que representa el modo de experimentar la Casa XII más alejado de una auténtica comprensión.

Tomando un ejemplo, en el caso de la Luna en Casa XII la experiencia con la madre personal es la que desborda a la persona, o todo aquello que la vincule con la vivencia de ser madre. Lo materno se presentará en su vida como un mundo más allá de su dominio personal, una dimensión de lo humano que se le impone a su voluntad, un misterio insondable que promueve atavismo y sufrimiento.

Ahora, un segundo nivel es el colectivo. Aquí la carga psíquica retenida encuentra un cauce arquetípico: la persona organiza esos contenidos inconscientes de acuerdo a ciertas formas o modelos psíquicos que la humanidad supo desarrollar a lo largo del tiempo para hacer funcionales aquellas acumulaciones. Estos patrones psíquicos son los que Jung conceptualizó como arquetipos del inconsciente colectivo. La resolución ya no resulta estrictamente personal, sino que -aún dentro de formas psicológicas humanas- se elabora dentro de pautas colectivas, genéricas, “más allá del individuo aislado”. Siguiendo la analogía con lo onírico, lo que antes resultaba en pesadillas ahora se transforma en sueños en los que se reproducen imágenes míticas, hazañas épicas en las que el yo se experimenta como un héroe luchando por emerger de los condicionamientos personales.

La dimensión arquetípica es la del mundo de imágenes míticas. La sustancia de la Casa XII opera aquí con una subyugante fascinación que atrae a la persona a sentirse identificada con  una entidad arquetípica que se ofrece como salida a la confusión personal. Lo antes percibido como fatal designio se vive ahora como hado, como predestinación que asigna una misión en la vida. Identificada con ese mandato, inconscientemente configurada por ese patrón psíquico, la conciencia cree haber descubierto “lo auténtico de su ser”, el sentido profundo de aquello que antes era mera penalidad en su vida. Y ya puede resultar visible que la resolución arquetípica de la Casa XII tiene un doble carácter: de salida del temeroso laberinto personal, pero también de condicionamiento y tope –los límites de la forma arquetípica- a una respuesta más plena.

La trampa de esta dimensión consiste en confundir la vitalidad del ser con la vitalidad del arquetipo encarnado. Identificarse con un arquetipo representa la obtención de vitalidad, implica una vital sensación de ser “alguien definido” (luminoso u oscuro, pero “alguien definido” al fin), muchas veces con cualidades “especiales”, que imprime energía a la personalidad y la impulsa a desarrollar su destino, incluso con logros, altos reconocimientos y honores. Sin embargo, la energía del ser circula allí dentro de los límites del propio arquetipo, del propio condicionamiento humano colectivo. La persona se refugia en esa sensación de trascendencia de lo personal y, paradójicamente, reproduce lo personal, permite que sobreviva el arquetipo mismo del yo y su hábito más regresivo: su sensación de importancia y separatividad, cerrarse sobre sí y resistir toda apertura a sentirse incluido en una totalidad omniabarcante.

Así, en el nivel arquetípico colectivo la conciencia cree haber alcanzado un registro de lo trascendente y haberse liberado de las ataduras del condicionamiento personal, pero se halla inconscientemente condicionada por entidades más sutiles (los arquetipos) que modelan su acción y respuesta al mundo. El ego personal sobrevive pero confundiendo ahora lo que antes lo dominaba con atributos de su ser. Sigue habiendo un muro –la matriz arquetípica colectiva- que separa a la conciencia del contacto con el ser. Lo cautivante sigue siendo la sensación de ser yo.

Siguiendo el ejemplo de la Luna en XII, aquí la persona encuentra un cauce para organizar el desborde que el contacto con la energía maternal le provocada. Aquella vivencia caótica se traduce ahora en la identificación personal con algunas de las variantes del arquetipo de la Gran Madre (la que da vida, la que demanda y quita vida, la que vive para y por sus hijos exclusivamente, la que encarna el estigma de la infertilidad, etc.) y la vitalidad de la conciencia se alinea positivamente (con sensación de sentido) de acuerdo a ese patrón subyacente que la lleva a sentir que debe cuidar de toda vida, amparándola y nutriéndola como lo hace la Madre Tierra.

Ahora, existe un tercer plano de manifestación de la cualidad de la Casa XII. Y aquí lo que antes era carga psíquica ahora es percibida como vibración. La sustancia de esta cualidad, que en el nivel personal asociábamos a pesadillas y en el arquetípico colectivo a imágenes míticas, ahora se asocia a sueños en los que se revelan diseños y experiencias transpersonales. Ya no hay un yo perseguido por fantasmas ni héroes que protagonicen epopeyas en las que el bien luche contra el mal o la verdad contra la falsedad, sino presencias, imágenes sutiles y fugaces, impresiones, voces audibles que revelan mensajes; en definitiva, experiencias oníricas en las que se manifiestan ráfagas del ser y del espíritu.

Así, de la Casa XII parece emerger una profunda sabiduría, viva y creativa, siempre dinámica y en proceso de revelación. Aquella sensación de un destino que atrae ciegamente a la desgracia del yo súbitamente se deriva ahora hacia la percepción consciente de un propósito trascendente que convoca al ser, hacia el despertar de un sentido profundo de vocación, más amplio y acaso distinto de aquello a lo que se sentía convocado el yo. Antes que sentirse subyugada por el destino, la conciencia percibe la aspiración del ser y se abre a su florecimiento.

 La Casa XII se revela como un portal a lo numínico, el cual no se abre desde la voluntad individual, sino desde la disposición consciente a que opere su revelación. Lo numínico alude al plano de la vibración energética, de lo divino y del propósito trascendente; y, en este sentido, hace al orden de lo sagrado. La Casa XII revela esa profundidad, y este nivel de su comprensión nos permite resignificar lo que entendemos por «sacrificio».

En el estado de conciencia más ligado a lo personal, la Casa XII resulta “sacrificio” en tanto parece imponer obligaciones, exige que “carguemos nuestra cruz”, requiere esfuerzo para salvar culpas propias o remotas que debemos asumir porque así lo determina una voluntad superior. Aquí el sacrificio aparece ligado al sometimiento, obediencia a la autoridad divina, a un servicio entendido como sanción a penalidades de las que debemos “hacernos cargo”.

En cambio, la Casa XII también puede interpretarse como una oportunidad, antes que condena, para el sacrificio, entendido ahora como «sacro oficio», sagrado hacer o hacer sagrado. Es decir, la conciencia accede a la revelación de un orden más significativo que configura un nuevo modo de experimentar los hechos de la vida ordinaria. El mundo cotidiano del yo adquiere un nuevo relieve, un sentido diferente, a partir de esta conciencia de lo sagrado. Esto es así, no por mandato divino ni por obediencia a una autoridad que impone aquello que debe ser, sino porque mediante la actividad inteligente del ser la conciencia despertó a esa vibración.

Aquello que en la vivencia de los acontecimientos de la vida como hechos externos (dimensión fenomenológica) se presentaba como “enemigos ocultos”, vínculos manifiestos con la realidad percibidos como castigos o desgracias, y que en el mundo del inconsciente colectivo y las imágenes míticas (dimensión psicológica) aparecía como fantasmas o entidades arquetípicas capaces de atraer y poseer a la personalidad, deviene ahora en contacto con formas sutiles (dimensión de la vibración espiritual), valores universales, en súbita captación de lo sublime.

Así, siguiendo nuestro ejemplo, la vivencia de la Luna en XII es la oportunidad de experimentar la amorosa contención y nutrición vital del universo, más allá de toda forma particular. La presencia de esta cualidad está siempre presente (¡puede percibirse ahora mismo! ¡en el mismo instante en que estas palabras son leídas!). Y resulta súbita porque, siendo una impresión sensible universal, no puede ser retenida en fragmento alguno, se vuelve inaprensible para el individuo particular.

Se evidencia así que la Casa XII es vivida como fatalidad porque su contenido no puede ser incluido en ninguna forma personal. Lo transpersonal rebasa la vivencia del yo separado. Lo global no puede reducirse a lo fragmentario. El anhelo humano de lograrlo se traduce en sentimiento de desdicha y frustración permanente.

El sacrificio de lo personal implica que, aún desarrollando formas cada vez más sutiles o siendo capaz de comprender experiencias que en el pasado resultaron intolerables, nunca será una forma definitiva satisfactoria para el yo. Opuesto a lo sagrado, lo «profano» significa aquello que ignora, esto es, que no es sensible a la percepción de la existencia de un orden trascendente. Así, hacer sagrado lo profano significa conscientemente desistir del anhelo de una forma personal definitiva y mantenerse receptivo a la revelación de una fuente perpetua de aprendizaje.

En este sentido, la experiencia de Casa XII es, al mismo tiempo, de totalidad y de vacío. El estado de vacío de forma personal permite que la vibración energética libere su expresión y circule ampliada, ya que toda forma personal es un modo de hacer tolerable y controlar la manifestación de la energía reteniéndola en un circuito ajustado a propósito humano. Por eso, en la vivencia humana psicológica el vacío de forma promueve angustia y sensación de “no ser”. Sin embargo, liberada de todo condicionamiento formal, vacía de forma, la energía circula orientada por la creatividad del universo y el propósito de la totalidad.

Aquí se nos plantea un profundo desafío. En tanto humanos, una adecuada percepción de la cualidad de la Casa XII debe ser capaz de sostener la simultaneidad de los dos mundos: el de las experiencias vibratorias sutiles y universales y el de las formas concretas. Porque la Casa XII abre a nuestra conciencia la evidencia de que toda vivencia es –simultánea y sincrónicamente- humana y sagrada, personal y transpersonal.

(Para un mayor desarrollo y aplicación de esta temática a la interpretación de una carta natal, consultar “La carta natal como guía en el desarrollo de la conciencia” de Héctor Steinbrun, Idelba González y Alejandro Lodi, Editorial Kier, 2004)

(Ilustración: “Oversoul”. Alex Grey.1997)

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Responses

  1. Hola Alejandro!
    Excelente este Artìculo, me emociona hasta el llanto, donde se entremezcla la angustia, el vacìo, y tambien la sorpresa de sentir que algo comienza a desentrañarse, y asi ofrecer un comienzo , un nivel , de comprensiòn ……

  2. Excelente artículo de un tema complejo y profundo con una simplicidad y claridad extraordinarias!

  3. Hermoso! ayuda a entender mejor mis múltiples casas XII…Abrazo

  4. Muy interesante, precisamente en un momento en que empiezo a entender y a sentir plenamente mi Sol en Aries conjunción a Quirón en la casa XII. Muchas gracias Alejandro

    • Gracias Mónica, y bienvenida al misterio de tu guerrera sabia y herida. Abrazo…

  5. Sol,saturno, mercurio y neptuno en casa XII,imagina còmo me ayudo a entender tan valioso artìculo.

    • Gracias Alicia. Justificado el artículo entonces. Abrazo…

  6. No entiendo sobre las casa astrales, pero espero que estemos comenzando un cambio, hay mucha confusión social. Saludos como siempre sabes que leo tus artículos y agradezco que lo compartas.

    • Gracias Beatriz. Tus aportes me convencen de que sos una potencial astróloga. Aquí estamos esperando que te animes a “dar el salto”. Abrazo…

  7. Gracias !hoy mientras manejaba me decía que difícil me era entender que afectivizo con la luna en XII y me diste la respuesta……

    • Gracias Vivi. Interesantes tus meditaciones mientras manejás automotores. Abrazo…

  8. Hermoso artículo Alejandro, siempre aportando claridad y sabiduría. Mi alma agradecida!!. Tengo 4 planetas en XII aspectando toda mi carta, esta temática es mi enigma existencial. Muy difícil de vivir y de encontrar ese lugar liberador y sagrado. Podríamos crear una red de autoayuda los que tenemos este destino ¿no? y buscar formas creativas de transitar este profundo desafío. Da para mucha reflexión. un abrazo

    • Gracias Silvia. Me anoto en la red de autoayuda (con mi Saturno-Júpiter en XII). Abrazo

      • hola Alejandro tambien yo tengo saturno en XII conj, partil a mi nodo positivo, ay, cuanto dolor en la infancia, ahora espero haber pagado mis karmas!

      • Confiemos que sí. El universo no otorga moratorias. Abrazo…

  9. Interesantísima esta exposición, pero tengo una duda, que nos depara a los que tenemos la mentada Casa XII, vacía …..?

    • Gracias Cristina. Si la casa XII está vacía entonces cobra relevancia el planeta regente. Pero quizás sea menos intenso. Abrazo…

  10. Alejandro, muy interesante tu artículo. Me encanta la Astrología como orientación de lo que mi alma vino a hacer en esta vida. Algún día estudiaré.
    Yo tengo Kyrón en Casa XII en mi carta natal y en esta revolución tengo el Sol en Casa XII. Que significa?
    Muchas gracias Alejandro y un abrazo, Morena

    • Gracias Morena. Difícil responder por este medio. Sin duda, una alta sensibilidad al arquetipo de “el sanador herido” y para vivirlo en forma de servicio. Abrazo…

  11. sol en doce…un misterio para mi..continuo la búsqueda,hace 25 años que medito,trabajo en un hosptal,comence astrología….

    • Gracias Mónica. Parece que estás respondiendo a la guía de tu Sol en XII. Abrazo…

  12. Alejandro, sos un genio… Te agradezco y me da esperanzas de que mi Saturno en XII no se quede identificado con el yo juez, y el yo mandatos, un largo camino de liberación sin duda… También Plutón conj Saturno y todo Escorpio ahí metido… A seguir trabajando, entendiendo, drenando… aceptando…
    Un abrazo

    • Gracias Francisco. Sé de qué se trata portar Saturno en XII. Tu comentario me da esperanzas a mí. Abrazo…

  13. Uffff..! ¡Quiero la red de auto-ayuda para casadócicos!
    Qué hacer con mi luna leo… ¿La pateo?
    Gracias Ale querido, te extraño! Abrazo grande!

    • Casadócicos del mundo ¡uníos!!! Abrazo…

      • Estoy pensando en abrir un grupo en facebook destinado a los temas de casa XII, en donde podamos compartir artículos, aportes, actividades afines, vivencias e insights que puedan ayudarnos a todos y servirnos de red, de espacio de reflexión compartida y demás, ante este destino existencial que la vida nos trajo como misterio. Ale, se me ocurre llamarlo como tu artículo “El enigma de la casa XII” si me lo permitis, es muy bello y sintetico.. Hago punta asumiendo mi ascendente en Aries y toda la fuerza de mi eje XII- VI…jajaja, de paso que Urano me pasa por el ascendente, se me van ocurriendo ideas….Casadósicos unámonos dando lo mejor que nos habita!! ¿estas de acuerdo Ale?

      • Buenísimo. Y honrado de que lleve el nombre del artículo. El proletariado del inconsciente colectivo estará agradecido. Abrazo…

      • jajajajajaja!! muy buenol!! esperamos tus iluminados aportes desde lo que quieras compartir, vos lo conoces desde adentro y traes el enigma en tu destino. un abrazo Ale querido!!

      • para todos aquellos que esten interesados y atravesados por las temáticas de casa XII los invito al grupo que acabo de abrir en facebook, se llama “EL ENIGMA DE LA CASA XII”, inspirado por este artículo. Gracias

  14. Hola, Alejandro! Muy interesante. Tengo sol, luna, venus, mercurio, saturno, urano y neptuno en la casa 12. Marte y júpiter aspectan la casa tb. Alguna sugerencia de lo que empezar hacer? Gracias :)

    • Fernanda, con semejante contenido de XII sólo me animo a pedirle que me cuente.
      Abrazo…

      • jajaja a buscar las respuestas entonces! Abrazo

  15. En la casa XII tengo a tauro… herede un campo-pequeno productor y en un momento me toco hacerme cargo…. al principio no dormia por semejante responsabilidad….pedi ayuda…hoy es un lugar donde se produce y ademas de encuentro…de flia amigos y de conocimiento grupos de trabajo….tambien a los monjes tibetanos que vienen seguido….es muy valioso para todos….muy amoroso..doy gracias a mi casa XII

  16. Gracias por este artículo. Tengo sol y mercurio en Casa XII, soy pisciana ascendente aries, con la luna también en piscis. Me vino muy bien en un momento de profunda transformación (Plutón acaba de pasar por el mismo lugar de mi natal, en el grado 12 de capricornio, que me cae en el mediocielo, disculpas si no me expresé corectamente, no soy astróloga, pero creo que se entiende).
    Aprecio mucho esta visión más abierta de la Casa XII, me dolía leer tanto “reclusión” “hospicios” “sacrificio”. Gracias.

    • Tengo sólo el sol en Casa XII, me confundí. mercurio lo tengo en XI

  17. Otro error, perdón: Plutón acaba de pasar por mi mediocielo, en el grado 12 de capri. Ahora sí.

    • Gracias Nadia.Y le deseo un buen aprovechamiento de sus tránsitos. Abrazo…

  18. Guau!!!! Impresionante interpretación!!!. Me resulta difícil interpretar Neptuno escorpio casa doce…..una ayudita….Gracias por tus artículos!

    • Gracias Vivi. ¿Interpretar a Neptuno en XII? Me abstengo de semejante cosa… Abrazo…

  19. Hola…estupendo artículo…Tengo tres planetas en la cúspide de la casa doce en cáncer a 0 grados..marte, sol, venus…

    • Gracias Paula. Que disfrute sus planetas en XII. Abrazo…

  20. Reblogueó esto en helloyoulovey comentado:
    Una luz sobre la casa 12. Vale la pena leerlo.

  21. Muchas Gracias, Alejandro!
    Como dice Adriana: “red de auto-ayuda para casadócicos”. Agrego: URGENTE, por favooor!!! ¡Marte en XII, Saturno en XII ,Mercurio en XII, Luna en XII, y triple capricornio, ¡es demasiado para mi!
    Excelente todos los artículos!!! Mil Gracias, Alejandro Lodi!!!

    • Gracias Laura. Y no se preocupe, ese stellium es demasiado para cualquiera. Abrazo…

  22. Hola Alejandro! Lei y comprendi como pude,,mi hijo Joaquin tiene el sol,pluton y mercurio en escorpio en xii, en fin,,,el se va al campo todo lo que puede y tambien se crio en el campo, El no pasa desapercibido, algo q ver tendra,,es muy especial. Un saludo y muchisimas gracias por compartir estos articulos tan interesantes!!

  23. Soy de Capricornio y tengo la Luna y Neptuno en Sagitario y en Casa XII. Ascendente Sagitario. NO ME GUSTA. Muy bueno el articulo. Se puede cambiar la configuraciòn astral con misiles ? Saludos. Leo

    • Leonardo, practiquemos la diplomacia. Abrazo…

    • Como que no te gusta?? A quién no le gusta su carta?? 😄 seguro que si lanzas un misil, la casa XII se lo traga…😂

      • Gracias Jorge por compartir su caso. Un experto en el misterio. Abrazo…

      • Quería ofrecerles a los que tengan planetas en XII existe un grupo de Facebook en donde compartimos experiencias, reunimos material y artículos que nos ayudan a comprender este enigma, incluso cada tanto nos juntamos. El grupo tiene el mismo nombre de este articulo, y fue una idea que me surgió al leerlo, con el consentimiento de Ale. Ya hace dos años que funciona. Un abrazo “casadósico”.
        Silvia

  24. Caridad ….

  25. Marte, urano y plutón en la XII. Toda vida ligada a la pesadilla. Recién a mis 52 advierto eso otro que describís. Gracias x guiarme en lo que la intuición me advertía.

  26. Hola Alejandro!! me alegra que estés! Tengo Sol, Venus,Mercurio y nodo sur en casa XII en Cáncer, oposición todos a Neptuno, Saturno ahí pero en geminis, también en oposición a Neptuno. No se como estoy viva (o sea si se, la Astrología como lectura y un poco de practica ayudo) Un enorme abrazo!

    • Bueno, aunque Ud. no sepa cómo, Marta, le agradezco que esté viva.
      Abrazo…

      • Gracias Alejandro por tus deseos!! y también por estar. Un abrazo a la distancia.

  27. Impresionante este artículo. Tengo sol, luna y venus en Casa XII. Leer esto me hace comprender cosas que nunca había podido ni poner en palabras. GRACIAS

    • Me hace muy feliz su comentario. Gracias Carmen. Abrazo…

  28. Hola Alejandro,
    Excelente articulo!!!
    Me voy a tomar de nuevo el atrevimiento de sugerir que quizas puedas escribir un articulo de como has vivido la experiencia de tener Saturno en esta casa…
    Muchisimas gracias por todo.
    Un abrazo fuerte y saludos desde mi Luna en capricornios y Saturno en XII.

    • Gracias Maru. Tomo nota de su atrevimiento. Abrazo…

  29. Hola, muy acertado lo que escribes. Cualquier vuelta de tuerca para explicar la experiencia trascendente de la casa XII es de agradecer (mas es siempre una puerta a otra vuelta más😄). En mi carta están el Sol, saturno, venus y mercurio en esta casa, todos en conjunción. Además, todos ellos en cuadratura con neptuno en casa III. La luna en cuadratura al regente de la doce (mercurio) y en oposición a Neptuno. También marte está aspectado por mercurio.
    Asi que vivo más hacia dentro y arriba que hacia afuera😅.

  30. Excelente artículo! Es lo mejor que he leído hasta el momento sobre la casa XII. Gracias totales! Soy Sol y Júpiter en casa XII ambos en piscis y ascendente en piscis ¯\_(ツ)_/¯

    • Gracias Rocío. Sos toda una autoridad en lo pisciano. Abrazo….


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