Posteado por: alejandrolodi | 21 marzo, 2011

Acerca de la memoria y el perdón

Alejandro Lodi

(Marzo 2011)

En un capítulo de la serie “Dr. House” se presenta el caso de una mujer con memoria absoluta. Como aquel otro memorioso llamado Funes en la imaginación de Borges, recuerda todo lo vivido y no puede olvidar: cuántas caídas tuvo en el año 2008, los pedidos de todos los clientes del bar donde trabajaba, las fechas en que habían concurrido y con quiénes estaban acompañados.

La mujer había empezado a presentar severos síntomas físicos que, en principio, no podían vincularse con su extraño don, ya que la memoria no es una enfermedad. No obstante, en su vida hay sufrimiento: no puede perdonar a su hermana. El inevitable recuerdo de situaciones dolorosas de las que fue víctima en el pasado le impide abrir su corazón, aunque su hermana hoy quiera estar presente e incluso se ofrezca a donarle uno de sus riñones. Cada vez que recuerda se actualiza el momento mismo de la herida, con toda su intensidad emocional intacta. Su reacción presente es la misma que la del pasado. Aún contra su deseo, no puede perdonar.

En astrología la memoria, el recuerdo y el pasado están significados en el símbolo de la Luna. Representa nuestra capacidad de hacer contacto sensible con la vida. Permite que la vida nos afecte y que podamos recibir y brindar afecto. En la Luna nuestra conciencia registra la existencia, es vulnerable al impacto de nuestros vínculos. Se nutre de ellos y queda marcada por ellos. La memoria son esas impresiones grabadas en nuestro psiquismo y, de este modo, inexorablemente ahora involucradas en la dinámica del inconsciente. Pero en esa memoria, la sensibilidad a “lo que nos hicieron”, la susceptibilidad al recuerdo de hechos en los que fuimos víctimas, prevalece al que rememora momentos de dicha. En esa evocación, además, aquellos sucesos del pasado se manifiestan con el mismo agudo dramatismo de cuando fueron presentes.

Así, la conciencia queda atrapada en la memoria. No puede dar otra respuesta que aquella misma que supo dar en el momento traumático: sentirse herida. El condicionamiento lunar no permite que esa lesión haga su proceso. La conciencia permanece en el mismo lugar, el dolor no madura, no muestra su dirección, no permite revelar la profunda comprensión de lo humano para la que fue potencialmente oportuno. La vivencia perpetua de la herida no permite que florezca lo creativo del dolor. El apego al recuerdo rechaza las oportunidades creativas del presente. Habitar el dolor da la seguridad de no exponerse al riesgo de nuevos significados de aquello que nos afectó.

El Dr. House descubre finalmente que ese aparente don de recordarlo todo es efecto de una patología. La paciente sufre un trastorno de obsesión compulsiva que, antes que manifestarse en manías de limpieza o hipocondría, se expresa en el armado de rompecabezas y en retener el recuerdo de todos los acontecimientos de su vida. Surge allí una posibilidad farmacológica de atenuar su memoria obsesiva. Adoptando cierta medicación su capacidad de recordar podría parecerse a la de todos los mortales. Sin embargo, la mujer no se anima a decidirlo. Su memoria absoluta, además de sumergirla en la pesadilla de no poder perdonar, la ha convertido en un ser singular o, más aún, especial. Disolver el agobio de la memoria es, al mismo tiempo, resignar el encanto de ser especial.

El apego a la memoria es, antes que una fatalidad, un mecanismo del ego. Astrológicamente podríamos afirmar que la Luna (la memoria del pasado) y el Sol (la sensación de identidad) traban alianza para defender a nuestra personalidad de la amenaza de lo creativo. La imagen de nosotros mismos con la que estamos identificados necesita que el pasado esté construido de determinada manera, privilegiando ciertos hechos y supeditando otros a esa hegemonía. Antes que víctimas de aquellos que en efecto nos hirieron en el pasado, es esa identidad cargada de afecto, es esa imagen de nosotros mismos que necesitamos retener, la que nos somete a su reproducción y nos impide ponernos al alcance de dimensiones más creativas que atraigan a nuestra conciencia.

Perdonar no significa olvidar. En su etimología, perdonar es “decidir no castigar”. Perdonar es recordar y decidir no castigar. Es la posibilidad de disolver la lógica de premio y castigo, de víctima y victimario. Asociar perdón con olvido es algo que beneficia a ambos: al victimario (para que con el perdón sean olvidados sus actos impiadosos que lo colman de culpa) y a la víctima (para que el perdón parezca un inadmisible e injusto olvido de esas culpas). En cambio, si el perdón es “recuerdo y elección de no castigar”, se disuelve entonces ese circuito polarizado en el que el sufrimiento ha quedado cristalizado. La energía del sufrimiento se transforma así en potencia curativa, liberándose y disponiéndose para dar cuenta de una nueva dimensión de la realidad. Si perdón es “memoria y decisión de no castigo”, entonces el dolor puede madurar y mostrarnos oportunidades insospechadas. En el compromiso con la maduración del dolor la conciencia puede conjurar el hechizo de la repetición, capitalizar el pasado en una comprensión más profunda de lo humano antes que reproducirlo.

Es la fascinación con esa imagen de nosotros mismos la que nos impide expresar perdón. Sostener el recuerdo y, al mismo tiempo, decidir no castigar necesariamente va a impedir que reaccionemos desde el automatismo de la memoria de nuestra sensibilidad herida y exigirá entonces animarnos a transformar nuestra identidad, nuestra personalidad, aquello que creemos ser. La valentía necesaria para recordar y no castigar es equivalente al coraje que debemos poner en juego para cuestionar la imagen que tenemos de nosotros mismos. La valentía para perdonar es la misma que se necesita para aceptar que no somos especiales y así reconocernos en una misma raíz humana con el otro. Esa valentía es un talento del alma, no de la personalidad. Esa valentía es la condición de nuestra naturaleza compasiva, no de nuestro narcisismo.

Una y otra vez, la astrología nos recuerda que el más auténtico desafío para nuestra conciencia es aceptar la vincularidad. No somos solos. No estamos solos con nuestra imagen. Con nuestras íntimas necesidades, estamos vinculados con otros diferentes. Con nuestra vulnerable y afectiva sensibilidad, somos el creativo desafío de las relaciones.

(House M.D. – Temporada 7 – Capítulo 12 “You must remember this”).

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Responses

  1. Ale, qué buena reflexión…me queda resonando, sobre todo esto que de disolver el agobio de la memoria implica resiginar el encanto de ser especial…chan!

    No solo me resuena en mi vida personal, sino en la de los argentinos en general, si pudiésemos agotar en este momento de XII esta memoria colectiva, llena de rencor, odios, agresividad y empezar un nuevo ciclo sin tantas divisiones, polarizaciones, etc. Qué distinto podría ser el escenario, no? ojalá lo logremos!

    Gracias por compartirlo! besos, Eugenia

    • Gracias Eugenia. Seguimos compartiendo esta experiencia argentina.

  2. Me encantò! En mi humilde opiniòn un anàlisis muy jugado para el momento en que vivimos. Gracias!
    Abrazo

  3. GRACIAS POR COMPARTIRLO ALEJANDRO, ES UN GRAN APRENDIZAJE PODER INTROYECTARLO, TAL VEZ EN ALGÚN MOMENTO SE PUEDA LOGRAR LA CULTURA DEL PERDÓN.
    UN BESO ALICIA

  4. Muchas gracias por compartir esta reflexión
    En una primera lectura lo que me resuena es la definición de perdonar como el decicir no castigar… es nuevo para mi

    Y creo que es una llave

    Una puerta

    Sin ir a lo macro, con lo mínimo de cada pequeño paso en la vida… empezar a transitar con esa nueva visión … me parece que puede ser muy sanador, transmutador …

    Gracias

    Analía

  5. Gracias Alejandro por compartir esta reflexión, muy buena. Confieso que me cuesta asirla quizás por esto de que “La valentía necesaria para recordar y no castigar es equivalente al coraje que debemos poner en juego para cuestionar la imagen que tenemos de nosotros mismos.”
    Pero reflexiones como la que nos presentás denotan que algo de esto ya se comienza a respirar. Gracias.

  6. Querido Alejandro,
    me gusta mucho este artículo. Coincido en muchos aspectos con lo escrito, pero quiero sugerirte mis reflexiones que tal vez le aporten algo mas a tu mirada. La memoria son esas impresiones grabadas en nuestro psiquísmo y también en cada una de nuestras células. Tenemos memoria celular. Almacenamos la memoria en nuestro cuerpo. Si bien la memoria no es una enfermedad, al tener la capacidad de sostener la carga energética sin que circule dentro del sistema, puede implotar generando cualquier tipo de enfermedad. Cualquier situación emocional que genere una herida, un dolor, un sufrimiento, queda inscripta tambien en el cuerpo. Si una persona no puede perdonar genera resentimiento. Resentir es literalmente volver a sentir. Sólo podemos sentir si estamos conectados con nuestro cuerpo. El resentimiento replica una y otra vez el dolor, la herida. Se habla mucho del inconciente, y no se toma en cuenta que tenemos un inconciente corporal. La Luna en astrología, representa tambien la casa de mi alma, es decir mi cuerpo, tanto en su registro conciente como en el inconciente corporal. El baúl de la memoria es todo mi sistema. Incluye mis distintos cuerpos energéticos, entre ellos el cuerpo físico. La mujer de esta serie sufre severos síntomas físicos, es decir que somatiza, que lo expresa desde su cuerpo. La conciencia queda atrapada entonces en su memoria corporal, en su inconciente corporal, y desde allí se manifiesta en forma de enfermedad. Hacer circular esa energía y drenarla adecuadamente es el camino.
    Y coincido con vos que requiere valentía, compasión, y aceptar la vincularidad que permite la circulación de esa energía amorosa que sigue siendo la mejor curación.
    Un fuerte abrazo, Al.

    • Gracias Albert. El día que Dr. House reconozca esa correspondencia entre inconsciente y cuerpo se acaba la serie y empieza otra. Por cierto, Luna es contacto. Separar cuerpo y contacto es lo que nos disocia y aleja de lo conmovedoramente humano. Dicho sea de paso, en la nueva temporada de la serie ese contacto cuerpo-emoción (me gustaría decir cuerpo-ternura) es el viaje del propio House en el encuentro que el destino le propone con la hija de su pareja Cuddy. Al final, siempre terminamos en Lennon-Mc Cartney: All you need is love.
      Abrazo.

  7. bueno me parecio interesante tu reflexion acerca de la memoria y el perdon pero sabes una cosa…no me siento capacitada a decir que perdono primero no me siento tan cercana a lo divino ni tan evolucionada, tener memoria ayuda en un punto a no repetir pero hay algo de lo justo e injusto que requiere asumir cierta respnsabilidad sobre lo acontecido y luego poner limites tal vez hasta decidir perder el contacto con aquello que causo dolor tal vez sin resentimiento pero perdonar hummmmm besos ale te quiero muchoooooo

    • Gracias Marta. El verdadero desafío es decidir no castigar sin perder el contacto con el dolor. Y no por ser bueno, iluminado o haber alcanzado proximidades divinas, sino porque se está harto de sufrir. No es un logro. Es agotamiento. Decidir no castigar teniendo la posibilidad de hacerlo. Decidir no castigar para romper el circuito que me mantiene unido al victimario. Decirdir no castigar para liberarme del sufrimiento de víctima. Decidir no castigar para que pase algo nuevo en mi vida. Y si no hay contacto con el dolor no hay la mínima posibilidad de perdón, porque ¿qué voy a perdonar si no me acuerdo?

  8. Gracias Ale por compartir este atículo que es sencillamente, IMPERDIBLE !!!!
    Un beso fuerte

    Cecilia

  9. Muy buena la reflexion, Ale!!!
    Gracias por estimullarme a nuevas reflexiones ….
    Me toco mucho en lo personal… “imaginate: luna en escorpio cuadratura pluton”, el resentimiento y el perdon, el olvido es arduo trabajo cotidiano.
    Besos miles…!

    • Gracias Silvia. Más arduo todavía es que para perdonar, en verdad, no hay que olvidar.
      Un abrazo

  10. Hola Alejandro.
    Si Perdonar es no castigar, el trabajo de olvidar nunca queda resuelto, tanto así que muchas veces nos vemos inmersos en una maraña de culpas donde el otro (sea víctima o victimario) saca a relucir el pecado así haya transcurrido mucho tiempo, logrando que el “olvido” sea parte del castigo y el perdón se desvanezca de nuevo en la experiencia vívida de la herida.

    Tengo la Luna en conjunción con mi sol en géminis en casa 12 y he sido víctima (no solo emocional sino física) de muchas personas, a pesar de contar con los recursos para “castigar” las acciones, sigo creyendo en las segundas oportunidades y ese perdonar se me hace fàcil, el problema està en cuando me enfrento a los victimarios u otras víctimas de la novela de mi vida y se respiran nuevamente las heridas logrando que por un seg. piense en la revancha. Todo lo dejo en manos de Dios y sè que el juicio a estos personajes ha de llegar (no solo el divino, sino el humano), mientras, el olvido, el castigo, el perdón confluyen en uno (en mi).

    Los dejo con: ” Las coincidencias no existen, todo hace parte del fluir universal” un abrazo

  11. Hola Ale , me encanto leer el articulo , y debo confesarte…. me hice muchas preguntas . La memoria es lo que nos permite recordarnos para poder encontrarnos , como dice Kalil Gibran. Fue una frase que me impacto en mi adolescencia y sigue haciendolo ahora. El perdon es el don mas divino de lo humano , y solo perdona quien recuerda. Por eso el dia de la memoria es maravilloso para saber quienes fuimos y descubrir que aun existe la posibilidad de transformarnos. Te mando un beso enorme ..Adriana

    • Gracias Adriana. Sólo perdona quien recuerda y quien es libre.
      Un abrazo.

      • Aqui, en esto que decís Ale, en respuesta a lo que varios comentarios dicen sobre el olvido me encuentra siempre el nudo, la encrucijada, la paradoja de mi vida. He decidido no castigar, es cierto, pero al no olvidar el dolor, me quedo presa de él. Cómo ser libre del dolor sin olvidarlo?? y sin quedarme también agrapada en el resentimiento??

  12. Y con los juicios que hacemo?

    • Gracias Martín.
      La dimensión del perdón no reemplaza a la justicia. Es memoria, no olvido.
      Es reconocer los hechos y asumir responsabilidades, no absolver ni castigar.
      La dimensión del perdón es un íntimo y sagrado contacto con la experiencia del dolor.

  13. Muy bueno Ale, gracias por dejarme pensando!muy buena sintesis

  14. Los juicios los hacemos como corresponde . en este pais existio gente que como dice Ale nos quito la libertad , y a muchos la posibilidad de recordar. Somos espiritus transitando una experiencia humana, nos toco esta parte de lo humano y como dicen los sufies, ” Nada de lo humano me es ajeno “. Juicio a quienes correspondan.

  15. muy buena la exposición. El punto ballena se nota en la disyuntiva para las elecciones del 011 de volver atras (neoliberalismo, corporaciones) o seguir con el proceso actual de cierta independencia , así lo presenta el gobierno pero creo que puede haber algo de cierto en eso. Después si no se sabe entregar al proceso en vez de adueñarse….será otro tema.

    • Gracias Evangelina. Seguiremos atentos al pulso del ciclo.
      Un abrazo

  16. gracias alejandro por tu reflexión… yo tengo que perdonar, no podría vivir sin hacerlo. Pienso en la miseria humana…no puedo caer en lo mismo. Besos!

    • Gracias Mercedes. Tal como decís, en el perdón nos estamos liberando.
      Un abrazo

  17. Gracias Ale por tus notas, son muy buenas disparadoras de pensamientos.

  18. Hola Alejandro! Cuanta repercusion!!! Volvi hoy al articulo ante varias sugerencias por algunas cosas que estoy acompañando. Y vuelvo a decirte que valoro y agradezco la manera simple que tenes de decir cosas profundas. Un educador que no recuerdo su nombre dice que “las palabras son un microcosmos de conciencia humana”. Creo ver esto en lo que escribiste. Cuando perdonamos no estamos expresando que estamos de acuerdo con lo que paso, no significa reconciliarnos con el agresor. No hay que esperar nada de quien nos hirio, porque no hay manera de reparar el dolor que nos causaron. Perdonando aceptamos lo que paso, y recuperamos energia para seguir adelante. Y aceptamos que estamos aprendiendo. Y que aprendemos relacionandonos. Y si, el perdon es una expresion de amor. Y solo puede suceder desde el corazon. Gracias por tu corazon generoso! Un abrazo, Myriam

    • Gracias Myriam. Tu comentario es impecable. “No hay que esperar nada de quien nos hirio, porque no hay manera de reparar el dolor que nos causaron. Perdonando aceptamos lo que paso, y recuperamos energia para seguir adelante…”.
      Un abrazo

  19. Hola Alejandro. Perfecta nota para una conmemoración como la del Día de la Memoria”
    El alma humana, tan desconcertante y creativa a la vez, comprende la herida y nos entrega el remedio!!!
    Creo que este es un momento de mucho aprendizaje y reflexión, como habitantes de este suelo y de la tierra.
    Abrazo fuerte!!!

  20. Hola Ale, repito lo de todos, gracias por este texto. Como dice también Myriam más arriba, aqui se transparenta tu generoso cuore.
    Y a partir de lo que le comentabas a Wang, acaso después de esta temporada el Dr. House se transforme en Dr. Home…
    Abrazo.

  21. Gracias Alejandro. Como siempre una reflexion sumamente interesante e inspiradora. Es sumamente enriquecedor leerte.
    Un abrazo desde la otra punta del mundo.

  22. Que interesante el articulo y esto que escribisen una de las respuestas: “perdonar no por ser bueno, iluminado o haber alcanzado proximidades divinas, sino porque se está harto de sufrir. No es un logro. Es agotamiento. Decidir no castigar teniendo la posibilidad de hacerlo. Decidir no castigar para romper el circuito que me mantiene unido al victimario. Decidir no castigar para liberarme del sufrimiento de víctima.” … Lo hace mas humano, “es buen negocio perdonar” por cualquier lado que se lo mire. Bea

  23. “La memoria despierta para herir
    a los pueblos dormidos
    que no la dejan vivir
    libre como el viento. ” (Leon Gieco)

    Creo que es muy interesante lo que escribiste, y por suerte creo que vivimos en tiempos interesantes para transitar por estas tierras.
    Saludos
    Mariel

  24. Hola Ale, gracias por abrir puertas, corazones, mentes.
    Pensaba en que he decidido no castigar, pero el nudo, la encrucijada, la paradoja es como no quedar presa del dolor sin olvidar??? Siento que para ser libre debería olvidar el dolor, poder dejarlo atrás junto con el resentimiento.
    Si recuerdo, siempre aparece del dolor. La valentía de dejarlo atrás es el comienzo de un nuevo día, que me propongo empezar a transitar hoy. Gracias Ale por el desafío.
    Un beso
    Lilia

    • Gracias Lilia. Esa paradoja es la clave de todo. Es un auténtico “doble vínculo”: si conecto con el dolor no puedo olvidar, si olvido pierdo contacto con el dolor. Sólo animándonos a sostener ese doble vínculo, esa paradoja, puede revelarse lo creativo y que ocurra algo nuevo. Pero en ese doble vínculo también creemos enloquecer, creemos ya no poder tolerar el desgarro. Krishnamurti diría que es una situación “sin opción” y, por eso mismo, nos invitaría a confiar en ella.
      La vida misma es un doble vínculo. No hay opción. Las opciones (si viviera en otro país, si tuviera otros padres, si mi cuerpo fuera diferente, si no me hubieran hecho lo que me hicieron, etc.) son juegos de la mente, hechizos del ego para narcotizar la angustia propia de estar vivo.
      En la película “Rapsodia en Agosto” dos ancianas sobrevivientes de Hiroshima se encuentran cada 9 de agosto a recordar: se sientan una frente a otra en silencio, toman un té, y se despiden hasta el próximo año, sin emitir palabra.
      Un abrazo

  25. Me conmueve esta posibilidad del perdón.Tal vez, esta “valentía del alma” nos ayude a habitarnos más plenamente. Gracias, Alejandro, nuevamente, por compartir, tanta exquisita sensibilidad.
    Un abrazo.

  26. Alejandro : soy alumna de Bea, cómo estás? Me encantó este artículo y lo de la sincronicidad con la serie Dr. House, yo la interpreto como que en el pais de cristinita sólo se recuerda pero, para cualquier cosa menos para perdonar, o, no sí para perdonar al otro lado de la guerra sucia que vivimos, o sea , perdonar a la guerrilla y sólo castigar a los militares, pero a todos, los del pasado, los actuales y los del futuro. Los derechos humanos hicieron desaparecer los verdaderos derechos humanos…, bueno me fui al c…., un beso y excelente lo tuyo, Rita

    • Excelente tu articulo, alejandro, me encantó. La sincronicidad con Dr. House, y el dia de la memoria, me parece genial, se recuerda a los que murieron o desaparecieron por el gobierno militar y no se recuerda a los muertos por la guerrilla, que no fueron pocos y en el mundo cristinesco, la palabra perdon NO EXISTE, nunca se crispó tanto el ánim o de todos los argentinos desde los comienzos de la democracia, entiendo que el cristinismo apunta a que todos tengamos MEMORIA TOTAL y lo peor lo lograron ahora cada cual está hiper duro en su posición…, y no creo que yo piense así por tener el sol y la luna en Aries…, besote a vos y a bea, mi profe.
      Rita

      • Gracias Rita.
        El desafío es poner en suspenso la “lógica de la batalla” y el “patrón del enemigo”. En la polarización, los lados que quieren alejarse y excluirse, en verdad, están relacionados. El amor tanto como el odio revelan vínculo. Estoy vinculado a aquello que rechazo.
        Tenemos la responsabilidad de sostener una percepción que no nos haga caer en el hechizo de la polarización y que nos acerque a la comprensión de la relación. Profundamente, es la polarización la generadora de sufrimiento. La búsqueda de culpables nos impide aceptar el dolor. ¿Qué es lo que me vincula a aquello que rechazo? ¿Qué parte mía destesto en el odio que manifiesto por otro?
        Un abrazo.

  27. Yo al leer todo esto que han escrito, siento que tengo el corazón de piedra. No puedo perdonar, me identifico con la imágen, la sensaciones, la situación dada. Quisiera que magicamente se borrara lo sucedido. Lo único que me queda claro es que busqué ser aceptada y querida en un círculo que no aceptaban ni aceptaba los códigos qe se manejaban, dejé de ser yo misma en pos de la unión de un grupo y más fuí rechazada, ante esto he trabajado luces y sombras, y, sigo haciéndolo pero pregunto adonde va a parar el anhelo de tener un mundo mejor cuando lo que predomina es el rechazo, es dificil perdonar y no dejar de identificarse con la furia. Gracias.

    • Gracias Lucía. Lo que has escrito demuestra que tu corazón no es de piedra. Somos luces y sombras. Deseamos cosas con una carga inconsciente que desconocemos. No está mal ni es un error. Es la dinámica de la vida que nos anima. Sin embargo hay sufrimiento. Es necesario aceptar lo que nos ocurre y elaborarlo con ayuda terapéutica y espiritual. Descubrir, por ejemplo, por qué quiero que me acepten en un lugar que me rechazan, por qué dejo de ser yo mismo para asegurar la unión en un grupo. Este trabajo de exploración en el propio mundo interno no puede hacerse solo, es necesario darse a sí mismo un espacio terapéutico de orientación, guía y transformación personal.
      Un abrazo

  28. Hola Ale: Me encanto tu nota y como nos mueve a la reflexion constante, es lo que me encanta de la psicologia astrologica, no deja que se pegoteen las neuronas!, personalmente perdonar es dejar una pesada mochila y sentirse mas liviano, mas libre para seguir en el camino que nos toca transitar. Besote y abrazo grande!.

  29. Que bueno porque siempre pense que perdonaba y q no queria castigo pq asi le daba lugar a lo nuevo. Y tambien por rebeldia infantil hacia la autoridad, etc. Sin embargo, creo que en realidad no perdonaba nada y si no queria el castigo tal vez era pque “olvidaba” como mecanismo de negacion por un lado y para evitar el contacto c el dolor por el otro. Y creo q por destino se me presentaron cada vez mas situaciones de dolor hasta q no pude evitarlo mas. Y recien empiezo a memorizar, tomar contacto y no olvidar y ensayar el perdon. Espero asi tener conciencia de la decision de no castigar.

  30. Mágnifico y profundo artículo.Gracias!

  31. Muy bueno y bien desarrollado.

  32. me impactó el artículo, me pareció de una profundidad conmovedora, y resonó no sólo en relación a la fecha sino en diferentes momentos de mi vida Gracias!

    • Gracias Silvia. Me alegra compartir sensibilidades. Sin dudas, el perdón es una temática universal y excede los hechos o fechas particulares.
      Un abrazo

  33. Enormes gracias por este texto.. y estas reflexiones…. Puertas abiertas.. Saludos Lucia

  34. Lamento disentir seriamente. Confundir, como suele ocurrir con frecuencia, el nivel del perdón individual con la responsabilidad comunitaria, es el principio de la anomia que conduce a la violencia. Este tipo de confusiones es muy grave para la convivencia civilizada. Difundir esto bajo apariencia astrológica es, cuando menos, una verdadera lástima. Exorto a repensar esto,

  35. Preciso lo anterior: una cosa es el perdón individual, otra la responsabilidad con la comunidad y de la comunidad. Yo, puedo decidir perdonar; pero el Estado no puede decidir no condenar (el Estado no castiga, otra confusión lamentable). Si no aclaro eso, si confundo niveles, como se sugiere en el final del artículo, estoy construyendo el camino del infierno colectivo, con los adoquines de la buena intención individual de quien, además, quizá no ha sufrido la afrenta.

    • Gracias Jorge. Desde mi historia personal, podría sentirme víctima de la dictadura. Prefiero no hacerlo. No intento molestar a nadie. Invito a incluir todo el dolor posible. No hablo de Estados, sino de observar el propio corazón. Siento la astrología como disolvente de fronteras, como una sensibilidad que invita a no tener miedo de abrir el corazón al dolor del otro. La astrologia me mostró (con mucho costo personal) que la realidad es mucho más compleja de lo que nuestras ideologías y creencias necesitan que sea. Justificar muertes, esconder dolor, incomoda a mi conciencia. Abrazo

  36. estoy separada hacen 13 años…mi ex marido se fue con otra mujer….mi dolor y sufrimiento fue muy grande y siento que a pesar de los años no lo puedo perdonar… aunque su partida me beneficio porque creci como persona ya sea economica y laboral nunca pude volver a tener otra pareja…y en el fondo de mi corazon siento que no lo supere….no puedo olvidar lo que me hizo sentir… me cuesta perdonar….tengo en mi mente registrada cada imagen del dolor…cada recuerdo…. un saludo…

    • Cristina, el dolor y el perdón tienen sus propios tiempos de proceso. Podemos ayudarlos conscientemente estando atentos a no quedar fijos en lo sufriente, a no cristalizar esas imágenes en la mente, a permitirles que se disuelvan cuando comiencen a dar señales de ello. En algún momento esas señales llegan. Abrazo

  37. […] https://alejandrolodi.wordpress.com/2011/03/21/acerca-de-la-memoria-y-el-perdon/) […]

  38. Perdonar es el Camino y la Voluntad de Vivir la ùnica opciòn, no hay màs.
    Es el largo camino desde la luna al Sol. Con el nivel de excelencia que lo define, lo suyo Lodi, como siempre excelente y muchas gracias por compartir este material con esa actitud militante por la Vida !

  39. Sencillamente genial….gracias!!!!

  40. Alejandro:
    Gracias por la profundidad de la reflexiòn. Soy antropòloga, interesada en la astrologìa y encuentro la comuniòn del psicoanàlisis y la astrologìa una fuente interesante y fecunda de autoconocimiento. Me moviliza, sin embargo, este artìculo sobre el perdòn y la memoria. Es inevitable que las resonancias lo sean porque tocan nuestras cuerdas personales, conectan con nuestro inconciente. Personalmente he decidido justamente hace unos dìas que estar en situaciones de disparidad emocional con otros trasunta muchas cosas que debo trabajar de mi y de mi pasado, pero la decisiòn que he tomado, mas que perdonar, ha sido la de no castigar, y simplemente correrme del lugar que ocupaba, quitar el plafond que sostenìa relaciones desiguales. No se si he perdonado, ni siquiera creo o siento que deba hacerlo. Siento que he aceptado lo que es y lo que ha sido. Lo he visto claro por asi decir, y he decidido retirarme. No exalto mis heridas para con quienes creo que no se han comportado justamente, no creo necesitar perdonarlos, retirè mi energìa. En mi Revoluciòn Solar este año Plutòn està en cuadratura a la luna, que tengo en Aries. Soy de Piscis. Siento que este dato puede explicar en parte lo antedicho. Còmo entrarìa “no castigar”, aceptaciòn, retirada, memoria, con esto que planteàs del perdòn? Saludos y gracias.

    • Gracias María. El artículo fue motivado por el capítulo de “Dr. House” y sobre todo por el descubrimiento de que la raíz de la palabra “perdón” tiene que ver con “recordar y no castigar”. No castigar para cortar la lógica repetitiva de “vengar el daño que nos han hecho”. El perdón libera a la víctima, antes que al victimario. Abrazo…

  41. …esto es lo que yo llamo hilar fino y al mismo tiempo un placer leer a personas lúcidas. Gracias Alejandro


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