Posteado por: alejandrolodi | 15 marzo, 2012

Seminario “Gira democrática y misteriosa” (segunda parte)

Un ciclo de Saturno en la historia argentina (1982-2011)

SEGUNDA PARTE

 Alejandro Lodi

 (Marzo 2012)

 Fase II: De febrero de 1985 a diciembre de 1987

 Hacia el momento de fase II de un ciclo, el nuevo sentido adquiere sustancia concreta, deja de estar constituido por “principios esperanzadores” y cobra realidad material. Respecto al proceso democrático iniciado en 1983, en 1985 sucede un hecho clave: los juicios a las Juntas Militares. Desde mi punto de vista, el valor de esos juicios fue que los crímenes cometidos durante la dictadura quedaron demostrados. A partir de ese momento aquellos hechos ya no pueden ser negados.

Recurramos a la memoria. En la fase XII del ciclo anterior el relato oficial hablaba de una campaña de desprestigio hacia la Argentinaorganizada desde el exterior y que “los desaparecidos están todos en Europa…”. Cinco años después, esto es en 1985, los hechos quedan demostrados antela Corte Suprema de Justicia. La realidad ya no puede ser negada y los comandantes de las Juntas quedan condenados por las máximas autoridades del Poder Judicial y se les retira el grado militar. Todo ello en apenas cinco años. Es importante recordar esto porque hace a la sustancia del proceso que venimos desarrollando.

 Saturno en tránsito toca Urano durante esta fase II. ¿Hay algún hecho que tenga que ver con esto?

Saturno en tránsito a Urano señala tiempos en los que lo renovador adquiere estructura y sentido de realidad. Es la posibilidad de plasmar lo nuevo tanto como de ver los límites de lo posible de aquel impulso.

Al mismo tiempo, durante la fase II y formando parte de ella, sobreviene la reacción: el alzamiento militar de Semana Santa de 1987. El tránsito de Saturno por la casa II de Argentina (esto es, la fase II del proceso de estructuración iniciado en 1982) representa el momento oportuno para que el ciclo cobre sustancia y también para que aparezcan todas las resistencias y temores. Si la conciencia confía en lo que viene siendo desarrollado, en la fase II es apropiado afirmarse en el impulso del inicio, no tener miedo de consolidarlo y no retroceder.

Al revés de lo que pasó…

Al revés de lo que pasó. En ese momento Alfonsín plantea la ética de los principios en conflicto con la ética de la responsabilidad. Movido por la ética de los principios tendríamos que haber continuado con los juicios hasta el último subordinado. Pero, en virtud de la ética de la responsabilidad, ante la fragilidad institucional del sistema democrático y la amenaza de que fuera interrumpido, prevalece la decisión de preservar el orden y sacrificar principios. Esto será la Ley de Punto Final y Obediencia Debida. Me parece fundamental recordar que esto no fue otorgado graciosamente por un político cómplice de los crímenes. Esto surgió de una evaluación que hoy podemos juzgar temerosa, pero creo que es honesto asumir que en ese momento no se tenía la certidumbre del presente respecto a la continuidad democrática.

De todos modos, en estos hechos históricos resulta muy visible el costo de no afirmar en la fase II el impulso del ciclo iniciado en fase I. Dane Rudhyar refiere a esta fase cíclica como un  momento de afirmación, antes que de ceder a la inercia. En lugar de retroceder o paralizarse para “no hacer olas”, es clave confiar en que el proceso iniciado no se va a frenar. Esto ocurre en la historia de los países y en las vidas individuales también.

¿Es lo que se reconoce como “punto ballena”..?

Exactamente.

Pero también habría que ver que el peronismo y la izquierda no ayudaban para nada…

Bueno, recordemos que, luego de la crisis por la derrota en 1983, el peronismo estaba dominado por la corriente renovadora de Cafiero. ¿Quiénes encarnaban esa renovación? Cafiero, De la Sota, Manzano, Grosso… En ese momento Manzano era renovador… y esto no es manipulación del relato… (risas). Todos ellos en Semana Santa de 1987 estuvieron en el balcón de la casa de gobierno con Alfonsín, con lo cual podemos suponer que la política de derechos humanos (iniciada con el juicio a las Juntas Militares y -recordemos- a los máximos dirigentes guerrilleros de los ´70) tenía bastante apoyo.

Más allá de los dirigentes, la militancia del peronismo estaba afectada por la represión durante la dictadura. Una enorme mayoría de desaparecidos era peronista…

Lo cierto es que, antes que una complicidad del peronismo con los militares sublevados, por el contrario, hubo una fuerte solidaridad con Alfonsín y con el compromiso de afirmación del proceso democrático. Insisto, recordemos. Cafiero en ese momento era acusado de “demasiado” social-demócrata y poco peronista. Y esto explica que luego, en 1988, vaya a ser derrotado en las internas por Menem. Quiero decir, si recuerdan las internas del partido justicialista entre Menem y Cafiero de aquel año, muchos de los que integraban el peronismo más tradicional (e incluso el más idealista y progresista) veían más leal y fiel a los principios de Perón a Menem que a Cafiero, quien era un poco sospechado de excesivamente reformista o de estar subido a la ola alfonsinista. Sé que esto hoy suena a “ciencia ficción”, pero para muchos el verdadero peronismo lo representaba Menem y no Cafiero.

Ahora bien, ¿qué pasaba a nivel económico en tiempos de Saturno transitando la casa II de Argentina? El gobierno democrático del ´83 recibe una situación de alto endeudamiento. Ahí nos enteramos que existe algo llamado “deuda externa”. Lo que debía el país a los organismos de crédito internacionales (estigmatizado como “el pago al FMI”) se había multiplicado de 7 mil millones de dólares a 48 mil millones durante el proceso militar.

La deuda externa se multiplica porque, desde el Banco Central, Cavallo en 1981 toma la deuda privada y se la pasa al Estado…

Y recordemos lo que algunos llamaban “Estado elefantiásico”. Las empresas de servicios estaban administradas por el estado nacional, generando un gasto que hacía imposible que cerraran las cuentas. Gas del Estado, Obras Sanitarias, Segba, Entel… Todas eran absolutamente deficitarias. El gasto era enorme. Y esta situación de décadas había generado un proceso inflacionario que parecía incontrolable. Y así aparece, dos años después de asumir, un plan económico que intenta frenar (y efectivamente lo logra durante un tiempo) la inflación: el Plan Austral.

¿En qué año fue..?

En junio de 1985 aparece el Plan Austral, en diciembre de 1985 es el juicio a las Juntas, y en 1987 los alzamientos militares… Tomen nota que el tránsito de Saturno por casa II -la fase II del proceso que venimos siguiendo- se extiende desde febrero de1985 adiciembre de 1987.

¿Y el Plan Primavera..?

Es lo que sucede al estallido del Plan Austral, a finales del ´87.

Fase III: de diciembre de 1987 a enero de 1990

 A comienzos del 1988 se produce una crisis hiperinflacionaria que marca la caída del Plan Austral y el intento de superarla con un nuevo plan: el Plan Primavera. Este intento no prospera y la situación adquiere un dinamismo incontrolable que va a desembocar en la entrega anticipada del gobierno luego de las elecciones presidenciales de 1989 que gana Menem. El clima de una fase III es de inestabilidad. Es una actividad que permite múltiples ensayos y combinaciones, pero que puede ponerse frenética y “escaparse de las manos”.

Más allá de lo económico, en enero de 1989 ocurre un suceso en el que me parece importante reparar: el intento de copamiento del Regimiento deLa Tablada.

Este hecho que ha quedado un tanto olvidado en nuestra memoria colectiva. Recordemos. Un movimiento político ligado a una visión de izquierda nacionalista -y muy activo en el tema de derechos humanos- que se llamaba “Movimiento Todos porla Patria” (MTP) intenta algo realmente desopilante en los ´80: el copamiento guerrillero de una guarnición militar. Luego nos enteramos que altos dirigentes del antiguo ERP, como Gorriarán Merlo, estaban detrás de su planificación.

 Fue la primera vez que se vio por televisión algo así…

 Y fue muy impactante y sorprendente. Parecía algo de otra época, totalmente ajeno al resurgimiento democrático que dominaba los acontecimientos políticos de los países de la región en la década del ´80. La vía política armada supuestamente ya había quedado atrás y de pronto… aparece eso. Y todavía hoy resulta un suceso muy oscuro. Hay muy poca información al respecto. Nadie parece haber querido investigarlo (yo conozco sólo un libro). ¿Cuál fue el móvil de esa acción? Está lleno de oscuridad. Quienes ingresaron al regimiento tiraron volantes con los que quisieron hacer aparecer que el copamiento era de obra de los carapintadas de Aldo Rico. El objetivo era generar una manifestación popular para ponerle freno a un hipotético golpe militar, dirigirse a Plaza de Mayo y tomar el poder. No hay ninguna otra explicación que haya sido presentada. No conozco ninguna otra hipótesis que suene medianamente coherente. Si alguien la tiene le propongo que la cuente…

 Yo trabajaba en Radio Nacional en ese tiempo y ya se sabía que esto iba a suceder. Ya estaban organizando “la marcha de la victimización”, queriendo presentar al gobierno de Alfonsín como víctima…

 Como un intento de condicionar al gobierno de Alfonsín para que se vea obligado a apoyarse en los grupos más extremistas antes que en el partido radical… Es posible, pero sigue sonando estrafalario. Es una cosa sumamente rara. Recordemos que se veían los muertos por televisión, los cadáveres de los guerrilleros aplastados por los tanques… Fue muy impresionante. Figuras destacadas del movimiento de derechos humanos aparecieron involucradas. Recuerdo al cura jesuita Fray Antonio Puigjané…

 El abogado Jorge Baños también…

 Que murió dentro del regimiento y que era miembro del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el organismo de derechos humanos liderado por Horacio Verbitsky.

 Desde su tránsito por la casa III, Saturno hace  oposición a Mercurio y Venus natales…

 Para no hacerlo muy complejo, en nuestro análisis estamos concentrándonos en el ciclo de Saturno por casas, omitiendo los aspectos por tránsitos. Pero tengamos presente lo que referís. Hay una “zona de la carta” particularmente sensible: Mercurio, Venus y Sol en Cáncer en oposición a Luna en Capricornio. Cada vez que un planeta transita la cruz cardinal durante cierto período (según la velocidad del planeta que se trate) va a estar haciendo aspecto a todos estos planetas. Y tengamos en cuenta que se trata de las luminarias (Sol y Luna) y del regente del Ascendente (Venus). La sincronicidad de tránsitos –sobre todo de Saturno y los transpersonales- a esta configuración planetaria con sucesos destacados de la historia argentina es apabullante. Dejo la investigación de esos eventos para futuros encuentros.

Más allá de lo que la astrología mundana define como temas propios de casa III, estamos haciendo el ejercicio de ver cada casa como fase de un proceso. Así como la fase I tiene la cualidad de inicio, fuerza y dirección y la fase II de concreción, estabilidad y afirmación, la fase III representa un tiempo de movimiento, experimentación  y desequilibrios. Y durante la fase III del ciclo de Saturno de nuestro país iniciado en 1982, la dinámica del ensayo de nuevas combinaciones generó una alteración de la actividad, un desorden inmanejable. Las variables económicas se excitaron dando por resultado un 120% de inflación por mes. Fue un reajuste extremo. La situación militar se desestabiliza y comienzan a repetirse los alzamientos de la facción “carapintada” de Aldo Rico y Mohamed Seineldín.

 Fase IV: de enero de 1990 a marzo de 1992

 Hacia 1990, con Saturno en fase IV -transitando por oposición a Mercurio, Venus, Sol y por conjunción a la Luna- aparece el segundo hito personal del proceso democrático iniciado en 1982: Menem. Vamos a tomar nota cómo las fases angulares (I, IV, VII y X) resultan tiempos particularmente propicios para que aparezcan liderazgos muy definidos o quede de manifiesto su ausencia.

La fase IV de un ciclo simboliza el tiempo para que el proceso se estabilice adquiriendo límites nítidos. La estructura democrática que comienza a forjarse en sincronicidad con el tránsito de Saturno por el Ascendente en 1982 define una forma. Las diferentes líneas de desarrollo en las distintas temáticas (en lo político, en lo económico, en lo social) muestran bordes que dan cauce a la acción en cierta dirección, privilegiando algunas variables y excluyendo otras.

Durante 1990 el gobierno de  Menem intenta controlar la inflación. Con Erman González al frente de la economía la situación inflacionaria parece estabilizarse. Es la época del Plan Bonex. Pero luego se produce un rebote y se precipita su salida. Y allí aparece Cavallo en abril de 1991 con la gran solución estabilizadora: la Ley de Convertibilidad. La economía parece tranquilizarse a partir de una política cambiaria que se convertirá en dogma: “un peso equivale a un dólar”. Además, se define con mucha contundencia un proyecto de privatizaciones de las empresas de servicios que pondría fin a las dificultades de administrar una estructura estatal sobredimensionada. Es la época de aquella avalancha de inversiones que prometía grandes negocios para algunos y prosperidad para todos, ya que -de acuerdo al viejo precepto liberal- la abundancia hará que la copa rebalse y que todos disfrutemos del “efecto derrame” tantas veces anunciado, tan pocas veces disfrutado… (risas).

Pero en diciembre de 1990 ocurrió algo clave en lo político: el último alzamiento militar de la facción carapintada. Y en ese intento golpista hubo un hecho que no había sucedido en los anteriores: las fuerzas rebeldes produjeron muertos en el ejército institucional. Esto representó un quiebre hacia el interior mismo de las Fuerzas Armadas. El movimiento carapintada liderado por Seineldín y Rico pierde influencia en el ejército y finalmente se disuelve.

La reacción de Menem ante este alzamiento fue encarcelar a Seineldín y sus seguidores y, al mismo tiempo, promover el indulto a los jefes de las Juntas Militares de la dictadura y a los jefes de los grupos guerrilleros (excepto aquellos que participaron en los sucesos de La Tablada). Creo que es importante considerar ese contexto en el que se define otorgar esos indultos. Siempre fueron vistos como una concesión al poder militar, como una claudicación de la democracia. Y es posible que lo haya sido. Pero creo que hay que incluir lo que efectivamente ocurrió a partir de allí: Menem logra el control absoluto de las Fuerzas Armadas y, poco tiempo después, el reconocimiento de los crímenes y el pedido público de perdón por parte del general Balza como jefe del ejército. Quizás no sea sencillo de admitir, pero que las Fuerzas Armadas sean hoy –no sé qué opinión tienen ustedes- casi una fuerza testimonial es algo que tiene mucho que ver con el indulto del 90 y con el cruento intento de copamiento de ese momento.

Creo que si simplemente vemos a los indultos como una “concesión hecha de buena gana porque Menem estaba de acuerdo con los militares”, estaríamos haciendo una lectura distorsionada. Hay todo un acuerdo (por supuesto, sumamente oscuro) por el cual se logra que definitivamente las Fuerzas Armadas pierdan todo tipo de capacidad operativa política en el país, cosa que hasta este momento estaba en discusión. Incluso el mismo Rico se incorporó a la vida política. A partir de ese momento, las Fuerzas Armadas, como poder con efectiva posibilidad de actuación política, quedaron absolutamente desarticuladas.

 Y esto se da  en fase de IV, en momento de forma…

 Si, el momento en que el proceso define bordes: lo que es y lo que no es, lo que queda adentro y lo que queda afuera. Y la pregunta sería ¿es una forma creativa o es una forma repetitiva? ¿Hay algo nuevo en este proceso democrático que se está definiendo o se está repitiendo el pasado? ¿Es una forma que sabe contener vitalidad o es rígida y por lo tanto frágil? Sabiendo de las crisis que habrán de sobrevenir, creo que es evidente que no se resolverán del modo habitual en los tres ciclos anteriores: el golpe militar y el sometimiento general a los propósitos de una facción particular. Sin embargo, la fortaleza de la democracia y su capacidad de dar un cauce sintético a las diversas voluntades en un proyecto de desarrollo donde converjan los distintos intereses es algo que no parece logrado. Hoy todavía parece prevalecer la confrontación divergente.

 Fase V: de marzo de 1992  a marzo de 1995

Como corresponde a una fase V, el ciclo define centro. El proceso de estructuración iniciado en 1982 se personaliza y su suerte es identificada con las cualidades personales de la figura presidencial. Es la época en que se debate acerca del “padre de la criatura” (el éxito de la convertibilidad ¿es mérito de Menem o de Cavallo?) y se trasluce un énfasis en las cualidades del primer magistrado en tanto caudillo. Cobra fuerza la tendencia a un “culto a la personalidad del líder”. La estabilidad económica, luego del trauma de la hiperinflación, redunda en la sensación de un proceso que se consolida y cobra nombre propio. La dupla Menem-Cavallo aparece identificada como la garantía de continuidad y comienza a gestarse la idea de un “Menem eterno”. Pero se presenta un obstáculo objetivo:la Constituciónno lo permitía. Y de acuerdo a nuestro Saturno en Acuario y en casa V natal (que en esos tiempos estaba en retorno), si la ley se opone a la voluntad del líder… entonces cambiemos la ley.

En sincronicidad con el retorno de Saturno de nuestro país, se reforma la Constitución Nacional.Para la astrología mundana la casa V tiene que ver figuras de prestigio, con los estamentos más jerarquizados de una sociedad, sus grupos aristocráticos, y por eso se la vincula a jueces y senadores (la representación que simbolizan los diputados, en cambio, se la asocia a la casa XI). Así es que en 1993 elegimos constituyentes: personalidades destacadas que se asumirían la responsabilidad de modificar los principios básicos sobre los que se organiza la nación. Todo esto a partir de la necesidad del líder providencial (Menem) y del acuerdo con el líder opositor (Alfonsín): el llamado Pacto de Olivos. Y así, en 1994, se refomala Constitución Nacional.

Nuevamente Alfonsín, ante un conflicto entre la ética de los principios y la ética de responsabilidad opta por la ética de responsabilidad. Siente que Menem de todas maneras habría intentado una reforma constitucional para habilitar su re-elección y entonces prefiere acordar para lograr incorporar algunas innovaciones que considera institucionalmente beneficiosas (la figura del jefe de gabinete, el senador por la minoría, etc.).

Y, en efecto, en las elecciones presidenciales de mayo de 1995 se produce la re-elección de Menem, con mayor porcentaje de votos aún que en 1989 y en pleno luto por la muerte de su hijo producida apenas dos meses antes. Recuerdo la frase de Menem saliendo al balcón de la Casa Rosadade la mano de Ruckauf (que era el vicepresidente electo), por la noche, cuando ya había sido confirmado su triunfo: “el peronismo es invencible…”. En esta época estábamos en el “1 a1”. Comenzaban a aparecer algunas crisis financieras internacionales, pero parecía que el modelo las resistiría. La economía crecía, los indicadores (macro) económicos eran auspiciosos… Y a todo aquello que se cree invencible, a todo aquello que creer poder resistir sin modificarse ni adaptarse a condiciones más objetivas, le llega su fase VI.

Pero antes de avanzar con el proceso estructuración saturnina, quiero hacer un aparte y proponerles atender a un tránsito que estaba ocurriendo al mismo tiempo que Saturno recorría la casa V de Argentina.

Entre 1991 y 1993, Urano y Neptuno hicieron conjunción en el cielo en el signo de Capricornio. Y ese fenómeno se produjo sobre la Luna de la carta natal de nuestro país y en oposición a su Sol. Al mismo tiempo, ambos -Urano y Neptuno- ingresaban a la casa IV. Sabemos de lo relevante de esa oposición de la carta natal de Argentina. Hace a la relación entre gobierno (Sol) y pueblo (Luna).

Por un lado, Urano transitando esa oposición habla de una alteración del vínculo entre las figuras ejecutivas y las necesidades y demandas populares, un cambio que potencialmente propicia creatividad e inclusión de mayor variedad de diferencias, pero que también puede generar una reacción de concentración selectiva de decisiones y fenómenos de exclusión, exilio y marginalidad. Si la sociedad no es capaz de incluir diferencias, lo que se generará es vacío, incertidumbre y sensación de “sálvese quien pueda”. 84 años antes, en 1909, ya había ocurrido ese mismo tránsito y, en sincronicidad con él, una corriente migratoria masiva iba ocupando un espacio en nuestra sociedad que fue progresivamente imponiendo el desafío de su inclusión. Al mismo tiempo, la representatividad de una “democracia de minorías” comenzó a ser fuertemente cuestionada. El impulso a abrirla a las mayorías y a favorecer la transparencia en la elección de los representantes ejecutivos y legislativos se tornó irrefrenable. Y eso daría por resultado la emblemática “ley Sáenz Peña”, que en 1912 propiciaría -con el establecimiento del voto obligatorio, universal y secreto- un giro democrático sustancial con el ingreso de un nuevo sujeto social al ámbito de las decisiones y la representatividad: la clase media.

Por otra parte, Neptuno transitando esa oposición Luna-Sol natal revela un momento de disolución en la relación entre gobierno y pueblo, lo cual puede redundar en una mayor sensibilidad a las necesidades de la población, una apertura compasiva a los excluidos, como también generar un momento de confusión, manipulación de sentimientos populares y la emergencia de hechizos inconscientes colectivos de alta incidencia en el destino de la sociedad.

En marzo de 1992, un atentado terrorista destruye la Embajada de Israel en Buenos Aires y causa 22 muertos y más de 200 heridos.  Dos años más tarde, en julio de 1994, un coche bomba se estrella contra la mutual judía (AMIA) y deja más 80 muertos y 300 heridos.  Hechos que se mantienen impunes y exhiben la oscuridad de lo servicios de inteligencia y de compromisos políticos nunca esclarecidos.

En ese clima neptuniano, en esos años de gloria menemista y fervor privatizador de la década del ´90 comenzó a operar una irreversible alteración en la composición del tejido social. Empezaron a manifestarse algunos fenómenos a los que no se les atribuyó la trascendencia que hoy, con la perspectiva del tiempo, sí somos capaces de evaluar. Se inició un proceso de exclusión del sistema sin redes de contención, un crecimiento de la indigencia, la propagación de la droga en sectores de bajos recursos (el “paco” como emblema) y una progresiva consolidación de la actividad del narcotráfico. El auge del negocio de las drogas y la marginalidad sin expectativas de inclusión alguna al sistema laboral generó una situación de precariedad e inseguridad que, si apenas podía ser vislumbrada en los años del éxito de la convertibilidad, fue resultando cada vez más explosiva e incontrolable. Los tradicionales métodos de canalización de las demandas y contención de las necesidades (organización sindical, labor pastoral, pensiones y planes sociales) quedaron desbordados, anacrónicos e ineficaces. Surgieron nuevas categorías sociales sin representación orgánica: desocupados, piqueteros, cartoneros… Y a toda identidad que no encuentra lugar en el sistema le llega su fase de VI.

 (Continúa en la tercera parte).

https://alejandrolodi.wordpress.com/2012/07/26/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-quinta-parte/

https://alejandrolodi.wordpress.com/2012/07/08/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-cuarta-parte/

https://alejandrolodi.wordpress.com/2012/03/28/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-tercera-parte/

https://alejandrolodi.wordpress.com/2012/03/08/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-1ra-parte/

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Responses

  1. No solo destaco la impecable exposición astrológica que se mantiene intacta en la segunda parte de este apasionante artículo, sino la suma objetividad para captar el significado de los acontecimientos conforme al momento y contexto en que se produjeron, sin caer en la tentación de analizarlos a la luz de una determinada visión sesgada e ideológica adquirida a posteriori. Rescato además, la valentía sostener el concepto – hoy políticamente incorrecto -, acerca de los indultos de Menem. Más allá de su valoración moral, coincido en que fueron una jugada oportuna y magistral para desarticular definitivamente la amenaza que todavía representaban los militares. Al quitarles la excusa de la autodefensa que los aglutinaba, generó el cisma interno necesario para lograr una implosión en sus filas, capaz de borrar a la institución del mapa de un poder detentado desde 1930 y quizás desde nuestra independencia. Estrategias similares utilizó Menem para neutralizar el enorme peso del sindicalismo, otro de los monstruos de la época que pusieron en jaque al gobierno de Alfonsín. Lástima que ese sagaz sentido libriano para interpretar y captar la voluntad de sus posibles adversarios y sumarlos a la construcción de su poder, luego fuera utilizado para afianzar a un gobierno espúreo y corrupto. Era evidente que su causa no coincidía con la del País. Pero hay que reconocerle el mérito que fue uno de los pocos dirigentes que pudo implementar una lógica distinta a la típica versión maniquea amigo – enemigo, tan de moda entre nosotros, pero tan alejada del aprendizaje que nos plantea nuestro Ascendente en Libra. Podría decirse con justa razón, que ese era el comportamiento de un Sol-Plutón en I, al que disfrazaba con su Luna en Libra, tal como lo haría un lobo cubierto con piel de cordero. Pero que sin duda tuvo éxitos destacables y provechosos para el país como el mencionado. Ojalá surja en este nuevo ciclo que se avecina, algún dirigente con verdadero sentido libriano que logre reconciliarnos como sociedad. Aunque sabemos que eso solo será posible si surge como el emergente de una nación hastiada de las luchas y polarizaciones estériles que no conducen a nada. Razones para hartarse hay de sobra. Veremos si pueden hacer suficiente mella en nuestra conciencia….

    • Gracias Diego por completar y profundizar lo que intento desarrollar en esta serie de notas.
      Me reconforta que sirvan de estímulo para esta meditación colectiva sobre nuestra historia (y nuestro presente). La siento cada vez más necesaria. Lo que presento es apenas una síntesis que, además, cuenta con mis propias falencias, olvidos y subjetivas distorsiones. Por eso es fundamental aportes como el tuyo.
      Un abrazo

  2. Alejandro: Felicitaciones por la exposición. Me sumo a los deseos de Diego y a los tuyos propios. Ojalá podamos dejar de polarizarnos, pero no soy muy optimista en este sentido… Hemos aprendido, pero todavía nos falta mucho. Un beso.

    • Gracias Ana. Más allá de optimismos o pesimismos, sólo cabe confiar en lo que percibimos e intentar compartirlo. Abrazo

  3. Muy bueno Lodi.

  4. Gracias Alejandro, impecable como siempre.

  5. Lodi no hago más que asombrarme cuando sigo el hilo de los acontecimientos, a pesar de ser recientes, nunca hice el seguimiento de los sucesos de este modo, tampoco sabía astrología en ese entonces, pero a pesar de eso nunca lo vi así. Gracias Ale, porque de este modo, nos enseñas a ver cualquier parte de nuestra historia humana. Un abrazo Cristina Caamaño

    • Gracias Cristina. Está muy bien no dejar de asombrarse. Abrazo

  6. Da placer leer punto por punto de tu análisis. Realmente impecable desde el punto de vista político, histórico contemporáneo y astrológico; enalteciendo una labor que precisa ser reconsiderada por el hombre de hoy. Escuchar la voz del cielo; mirar el verdadero espejo de la existencia; es devolver a la astrología el lugar que le pertenece. Excelente!

    • Gracias Gabriela. Escuchar y ver es un arte que nunca se termina de aprender. Abrazo

  7. Gracias Alejandro, maravillosos estos análisis que nos regalas

  8. no entendi si interpretas el punto final y la obdiencia debida como un retroceso del “punto ballena” o no, por lo demas, muy bueno el anàlisis.

    • Gracias Evangelina. Hoy, 25 años después y con todo el ciclo desarrollado, podemos interpretar esas leyes como un retroceso del “punto ballena” (en parte reasumido y subsanado en esta fase XII). Pero lo que más me interesa es comprender la complejidad de ese momento y lo difícil que resulta saber qué hacer cuando lo estamos atravesando. La clave es siempre confiar en darle fuerza a lo nuevo, pero la vivencia puede resultar muy crítica.
      Abrazo

  9. Hola Ale, ayer comenté tu nota y creo me equivoque de casillero.
    Te decía q me gustó mucho , completa . compleja y necesaria. Gracias.
    Y te molestaba con una pregunta sobre mi salud.
    Estoy con glaucoma en ojos, ya me operaron y vuelvo a quirófano en estos días . No recuerdo en q Casa astrológica se leen las cirugías ? en casa 8 ? en la 6?
    Me lo podrías informar? no sé si por este medio.
    Un abrazo Ale, espero poder seguir leyendote y vernos. Isabel R.


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