Posteado por: alejandrolodi | 15 abril, 2012

Familia, ego y nación en tiempos de Neptuno en Piscis

Alejandro Lodi

(Abril 2012)

“El Padrino” muestra las tramas más sutiles de los arquetipos inconscientes ligados al sentimiento de pertenencia que condicionan a la conciencia humana. Los arquetipos lunares de seguridad, protección y supervivencia. Y muestra todo el horror de la experiencia humana cuando tales arquetipos inconscientes hegemonizan y toman a la voluntad individual, cuando esos arquetipos del inconsciente colectivo se tornan absolutos e insensibilizan a la conciencia en su capacidad de registrar otras funciones y necesidades. La pesadilla de la exclusión de “los otros” como única posibilidad de supervivencia de “los nuestros”.

Pero esto le ocurre no sólo a los miembros de la familia Corleone sino también a los espectadores de la película. No es simplemente la historia de una familia mafiosa. Es la expresión de la dimensión mafiosa del sentimiento de pertenencia propio de la condición humana. “El Padrino” nos hace conscientes de ese oscuro anhelo de seguridad absoluta y excluyente que anida en el fondo de nuestros corazones. De allí su resonancia arquetípica.

Por cierto, es muy probable que el espanto de la guerra entre clanes familiares que muestra la película se disipe (o anestesie) y que el espectador en algún momento de la vista del filme se descubra sintiendo simpatía por un clan sobre otro, se sorprenda al verse inconscientemente identificado con el clan Corleone antes que con el clan Tattaglia o Barzini, y sienta satisfacción cuando el joven Michael comienza a vengar las traiciones que ha sufrido su familia. Sin saberlo, en ese pase mágico, como espectadores hemos reducido toda nuestra capacidad de sensibilidad amorosa universal (sensibilidad neptuniana) a la identificación exclusiva con un clan tribal particular (sensibilidad lunar). Sólo hay amor por “los nuestros”. El hechizo del arquetipo lunar ha capturado todo el potencial sensible de nuestra conciencia. No hay espacio para reflexión alguna. Hay que actuar reaccionando desde el sentimiento más inmediato. El celo domina y la compasión no puede florecer.

Esto pone de manifiesto la paradoja existencial de una conciencia que se debate en la vivencia dual acerca de lo real: experimentarse inevitablemente involucrada en una matriz de arquetipos que la condiciona y, al mismo tiempo, ser capaz de percibir la acción de esa matriz. Por lo primero, no puede dejar de funcionar en ella, pero, por lo segundo, no puede ya confundirla con la realidad. Ese es un doble vínculo constitutivo de la experiencia humana: vivir en una realidad que sabe que no es real. Y eso es lo que muestra otro filme: “Matrix”.

Los desafíos a la conciencia humana en tiempos del actual tránsito de Neptuno por Piscis giran alrededor de esa paradoja. No podemos vivir como real la misma realidad que no podemos eludir.

La astrología estimula una percepción transpersonal de la realidad. En lo afectivo implica una percepción transfamiliar, en lo psicológico transegoica y en lo político transnacional. No significa no tener familia, no tener ego o no tener nación, sino que la conciencia no se identifique en forma exclusiva con cada una de esas dimensiones de la experiencia humana, que no anteponga familia, ego y nación a la percepción (cada vez más contundente e ineludible) de participar de algo mucho más vasto y complejo: la humanidad.

La calidez afectiva de la protección familiar, la sensación de ser un yo y el sentimiento de pertenencia a una comunidad nacional resultan estímulos fundamentales para ciertos momentos (más bien tempranos) del proceso de la conciencia. Pero habrá un tiempo de ese mismo proceso en el que resultarán obstáculos para aquel desarrollo, un tiempo que mostrará que permanecer en aquellas instancias que habían sido nutritivas resulta ahora tóxico y que es necesario ir más allá (no en contra) de ellas. Cuando la sensibilidad de la conciencia comienza a mostrar disposición para responder a dimensiones transpersonales, entonces el mundo interno y externo necesitan ser resignificados. La vitalidad de la percepción alterada revoluciona las imágenes simbólicas del psiquismo. Emerge otra realidad.

Astrológicamente, en el viaje zodiacal, cuando la conciencia conformada y definida en Cáncer-Leo comienza a intuir la universalidad de la dimensión pisciana, se expone a la crisis que representa Escorpio: la pérdida de la inocencia de creerse separada de la corriente de la vida, la muerte de la sensación de ser “una entidad aparte y exclusiva” (ya se trate de una entidad clánica, personal o nacional).

Esto representa un salto de cualidad vibratoria en el viaje del alma: que la sensibilidad de la conciencia no se limite a la dimensión lunar-solar, que esa sensibilidad no se reduzca al amor a sí mismo y a lo propio, sino que sea capaz -cada vez más- de responder a la dimensión neptuniana de la empatía universal y de la compasión. No se trata de ir en contra de tener vida familiar, de expresar un ego o de reconocerse como miembro de una comunidad nacional. Ni de juzgar familia, ego y nación como equívocos. Simplemente, se trata de asumir un desafío que se ha presentado en nuestra vida y que no nos deja opciones: que el contacto afectivo que habilita la pertenencia familiar se expanda más allá de la subordinación al pasado, que el sentido de identidad que habilita desarrollar un ego se abra más allá de vivirse como una retracción que empobrece la vincularidad, y que el sentimiento de comunidad se difunda más allá de la ilusión del celo nacionalista que nos impide abrir el corazón al padecer del otro (ni que hablar del enemigo, porque “al enemigo ni justicia”).

Los tiempos de Neptuno en Piscis anuncian, a escala planetaria, un clima propicio para la disolución de filtros perceptivos. Pero también Neptuno en Piscis puede representar momentos de refuerzos de esos filtros, tornándolos más efectivos y fascinantes. Si la conciencia colectiva reacciona reforzando los velos a la percepción es porque la psiquis está así evidenciando cuánto teme aún aquella disolución, tanto que prefiere seguir habitando simplificadoras fantasías antes que acceder a dimensiones más complejas y sutiles. En tiempos de Neptuno en Piscis asistiremos a la elocuente constatación de cuánto nuestra emocionalidad permanece aún condicionada por el miedo a la imprevisibilidad de lo creativo que ofrece el encuentro con el otro, cuánto creemos resguardarnos de la amenaza de vincularnos con lo diferente permaneciendo en el encanto de la inocencia y de la seguridad que ofrece nuestro mundo de afectivizadas imágenes conocidas, aunque ya nos conste todo el sufrimiento que reproduce.

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Responses

  1. Ya sabemos que el dolor, si conocido, es preferible a la disolucion y al cambio, me pregunto lo que pasara si nos resistimos a la energia de Neptuno en Piscis.
    Un abrazo

  2. Muy bueno Ale

  3. Quizás el día en que florezca en nuestra alma el “yo soy el otro”..dejaremos de reproducir sufrimiento .
    Me hizo muy bien leer este post.Gracias.-!!

  4. CHAPEAU…Alejandro.
    Tu humanidad trasciende en tus escritos. Gracias por compartirlo. No quiero encubrir más con palabras la emoción que siento…
    Un abrazo fuerte.

  5. Lúcido y clarísimo como siempre, muchas gracias!!

    Creo que también en esta época nos tocará avizorar la disolución (y el recrudecimiento recalcitrante) de macro-estructuras mundiales, coaguladas a partir del mismo patrón vibratorio ego-familia-nación, por ejemplo el capitalismo, las instituciones religiosas, etc., que siguen el mismo patrón, y que en esta época se muestran tan necesitadas de ser reemplazadas por algo que, sin ir en contra, las trascienda. Nuestro proceso individual de disolución del ego y apertura a nuevas vibraciones es sincrónico con la aparición de nuevas estructuras familiares, organizaciones políticas y económicas, y caminos para la expresión de la espiritualidad. Estos procesos nos involucran especialmente en este momento astrológico de Argentina y de sus gobernantes.

    • Gracias Klaus. Estamos acostumbrados (y convencidos) de que son cosas distintas, pero ¿la economía y la política están separadas del alma y el espíritu? Veremos qué dice Neptuno en Piscis… Abrazo

      • “La ciudad es el alma” un poco más universalizado se leería “La humanidad es el alma”. Las guerras, el fanatismo litúrgico, el capitalismo despiadado, son coagulaciones de los aspectos más recalcitrantes que los egos individuales de millones y millones de personas a lo largo de la historia de la humanidad depositaron en los planos colectivos. Esa vibración ahora Neptuno la “revuelve y remueve”, dándonos la oportunidad de reabsorberla, o volverla aún más recalcitrante. Todos tenemos karma asociado con este tema, todos tenemos responsabilidad de buscar formas nuevas, y gracias a eso dejar en el colectivo una vibración un poco menos densa.

  6. Alejandro, aclarame un poco mas este concepto. No podemos vivir como real la misma realidad que no podemos eludir.

    Un abrazo
    Carlos

    • Gracias Carlos. Nunca más indicado aquello de “no aclares que oscurece”. Nuestra percepción de la realidad está condicionada por programas arquetípicos inconscientes a escala colectiva e individual. La cultura, la educación, nuestros acuerdos colectivos reproducen esos programas. Es posible despertar a la percepción de que existen esos programas… ¡y al mismo tiempo siguen operando en nuestra conciencia! Abrazo y seguimos compartiendo esta paradoja.

  7. HOLA QUE TAL ! siempre quedamos pensando y mirando hacia adentro-afuera tras leer los escritos.
    En nuestro pais el tema de pertenecer o no da para mucho estudio y estamos en eso todavia.Lo canceriano me atrae y me repele al mismo tiempo.el choque ,para mi entre lo seguro y lo creativo,ciertamente un aprendizaje a realizar.Gracias como siempre saludos alicia

    • Gracias Alicia. Todos estamos aprendiendo eso. Abrazo

  8. Muy bueno!!
    gracias

  9. q bien q hace encontrar estas reflexiones en estos tiempos!

  10. gracias, quiza sea ingenuo, pero con unas gotas jupiter y saturno no circula mejor?

    • Gracias Guille. Compartiendo ingenuidades ¿podría explayarse en su comentario? Lo intuyo sabroso, aunque un tanto críptico. Abrazo

      • igual, ante mi posible explicación hoy vuelvo a leer el artículo y me pierdo, no se que me disparò esa sensación, igual tratandose de neptuno en piscis siento que todo es posible.
        disculpa si te ilusione con algo interesante, fue tu ilusión quizá.

  11. Con mi ascendente a 2º de Piscis, tus reflexiones me llegan al alma y la confortan, poniendo en palabras lo que me resulta tan complicado expresar…me haces bien (¿acaso no es eso también un accionar de Neptuno en Piscis?) Gracias!

  12. Vengo de leer un artículo de Tito Maciá respecto de Cristina F. de Kirchner; y quisiera dejarle este párrafo de tu nota:
    “La astrología estimula una percepción transpersonal de la realidad. En lo afectivo implica una percepción transfamiliar, en lo psicológico transegoica y en lo político transnacional. No significa no tener familia, no tener ego o no tener nación, sino que la conciencia no se identifique en forma exclusiva con cada una de esas dimensiones de la experiencia humana, que no anteponga familia, ego y nación a la percepción (cada vez más contundente e ineludible) de participar de algo mucho más vasto y complejo: la humanidad.”
    Todo el mundo cuenta cuentos, y todo el mundo los cree. Sólo que se interpretan de diferentes maneras, según el pequeño cristal que nos provee la vida, por ser las gotas de agua que formamos parte de un mar infinito. El cristal se puede ir expandiendo, resquebrajando, diluyendo hasta volver a su fuente…, sin embargo todos tenemos uno, y es la forma de ponerle marco al cielo: por esa ventana es que observamos el escenario de la vida; mientras detrás, rugen las olas. Muy buen artícuo, como siempre!.

  13. Muy bueno Ale. Claro, contundente y estimulante para ganar en conciencia y por ello en apertura para que esta vibración pisciana pueda ir lavando lo viejo.

    Gracias y un abrazo

    Martín

  14. “El miedo a la libertad” siempre aparece. Se trata de “correr los velos de la percepción para que el hombre vea cosas realmente infinitas”. No creo haber dicho nada nuevo. Me congratulo de tu sensibilidad en la busqueda de resquicios mas humanos. Abzo.

    • Gracias Zeta. Fromm y Huxley son buenos guías en este viaje. Un abrazo

  15. hola ale muy claro tu articulo en estos momento neptuno esta sobre mi luna en piscis creo que hay algo que lentamente se va desdibujando acerca de esos temas también dentro de mi en consonancia con lo universal…que pintara de nuevo quien lo sabrá… por ahora solo soltar,sentir,y contacto besos y abrazos.

    • Gracias Marta. Soy incapaz de imaginar las delicias que resultarán de ese tránsito, ¿qué harás con tanta sensibilidad a disposición? Espero ser uno de los tantos beneficiados. Abrazo

  16. Poder correrse de uno mismo y observar sin condicionamiento, un poco menos condicionados ya lo decía Krisnamurti tan sabiamente.Gracias Alejandro!!!

  17. Suena muy bien lo de “empatía universal”, Neptuno en piscis parece muy esperanzador, y tu escrito lo soslaya , con estos temas q tanto nos toca a todos. Neptuno tmbn tocará las lunas ?
    Siempre generoso, compartiendonos.
    Abrazo, Isabel.

  18. al leer el comentario de Carlos a cerca de que no podemos vivir como real ,la realidad que no podemos eludir; me surgió la idea de una suerte de esquizofrenia saludable, donde existe una entrega al fluir arquetípico de la vida, guardando un registro simultáneo de su no realidad, que nos hace mas conscientes, y al mismo tiempo nos exige una mayor reponsabilidad ante la existencia misma, es decir, ya no te podés hacer el otario…

    • Gracias Rosana. Muy sugerente eso de “esquizofrenia saludable”. Me recuerda ese imagen esotérica de “estar en el mundo sin ser del mundo”. Abrazo

  19. Me encanto!! Neptuno en piscis, seria algo como volver a nuestro verdadero hogar, despues de jugar un largo rato afuera construyendo fortalezas de arena individuales . Besos Lodi

  20. ale insuperable escrito que pone en palabras tan claras y accesibles al misterioso neptuno…..muchas gracias!!

    ps: mucho pedirte es lo mismo con urano y pluton? tu talento para esto es fabuloso…

    que buen encuentro en mi vida el dúo lodi/leveratto!!=)))

    • Gracias Kiki. Estaría bueno escribir sobre Urano, Plutón ¡y tantas otras cosas! Veamos qué ocurre. Lodi/Leveratto sienten el mismo placer por el encuentro con Kiki. Abrazo

  21. Ayer empecé a ver la saga del Padrino y pensaba en qué suerte tengo de no haberla visto antes para poder disfrutarla por primera vez con esta mirada… Por un lado “qué fácil” es estar dentro de un clan que te proteja, qué tentador sentirte “parte de, dentro de”… por otro lado, qué haría con tanto urano dentro de un clan asi! terminaría muerta en los primeros diez minutos de película! Ser parte de algo universal suena aún más tentador…

    • ¿Empezaste ayer con “El Padrino”? Camino de ida. Ni te cuento la parte II y III. Gracias Azul. Seguimos compartiendo. Abrazo…

  22. “El Padrino” muestra una situación extrema de lo que puede ser el modelo de familia. Siempre que tomemos un modelo nos asfixiaremos, estoy convencida que cada uno tenemos la posibilidad de eligir el propio, de familia o de lo que sea, sin necesidad de “comprar” lo que nos “venden”

  23. Muy bueno, me gusto mucho.


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