Posteado por: alejandrolodi | 15 septiembre, 2013

Júpiter transitando Cáncer: un análisis de su efecto en la historia argentina II

Alejandro Lodi

(septiembre 2013)

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(Segunda parte del seminario “Júpiter transitando Cáncer: Efectos del benefactor implacable en la historia argentina”, presentado en Consideral-Escuela de lenguajes simbólicos en julio de 2013).

10mo tránsito: desde junio de 1930 a julio de 1931

Sincrónico al tránsito de Júpiter por Cáncer, se produce en septiembre de 1930 el golpe militar que derroca a Yrigoyen.

Es la primera interrupción de la continuidad democrática que se venía sosteniendo (con todas las falencias y las dificultades que ya hemos mencionado) desde la sanción de la Constitución Nacional de 1853.

Y, tal como había ocurrido hacia 1835, en 1930 se suma a un clima jupiteriano el tránsito de Plutón por Cáncer. En 1835, Plutón transitaba Aries y hacía cuadratura al stellium en Cáncer de Argentina que era, al mismo tiempo, transitado por Júpiter. En ese momento en que Júpiter (desde Cáncer) y Plutón (desde Aries) transitaron en simultáneo al Mercurio-Venus-Sol de Argentina, Rosas había asumido el gobierno con la suma del poder público. Y ahora, en 1930, se repite (por primera vez desde 1835) esa simultaneidad de tránsitos de Júpiter y Plutón sobre el stellium en Cáncer, en sincronicidad con el primer golpe militar que concentra el poder en una figura fuerte y suspende los derechos y garantías constitucionales.

1930

José Félix Uriburu (Sol en Cáncer, 20 julio 1868) encarna “la hora de la espada” anunciada por Leopoldo Lugones. Pensemos que es la época del auge del fascismo en Europa. Son tiempos en que la democracia en el mundo aparecía ligada a caos y anarquía, y comienzan a surgir ideas de organización social basada en un Estado fuerte, estructurado alrededor de un líder carismático, que resuelve los conflictos entre las distintas corporaciones que componen la sociedad. Es así que, luego de décadas de continuidad institucional, se impone un gobierno fuerte que decreta el estado de sitio, suspende la actividad del Congreso, interviene las provincias e instala un severo control policial de la actividad de los ciudadanos. Se hace habitual la práctica de la tortura. Otro Lugones –hijo de Leopoldo- inventa la “picana eléctrica”.

El concepto de nacionalismo (de Estado-Nación) se impone al de democracia republicana…

Exacto. La idea de república democrática está en crisis en el mundo. Uriburu era un militar nacionalista.

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Su movimiento no deviene en una dictadura fascista al estilo europeo, sino en una apariencia de restauración democrática sostenida en el fraude electoral que daría lugar a “la Década Infame”. En realidad, se usaba un muy creativo eufemismo: “fraude patriótico”… (risas). Mentimos, pero a favor de la patria… Por suerte, eso también lo hemos madurado… (risas). Esto es recurrente en nuestra historia: trasladar la lógica de la guerra a la política. En estado de guerra, mentir se convierte en virtud, porque la mentira es una estrategia para derrotar al enemigo. A favor de altos valores patrióticos, la mentira deja de ser reprochable. Tiene que ver con el sentido de aquella frase que dice que “la primera derrotada en una guerra es la verdad…”.

Y un último hecho que quiero señalar sincrónico al tránsito de Júpiter por Cáncer en 1930 es que la Corte Suprema de Justicia reconoce al general Uriburu como presidente de la Nación. Es decir, le da legitimidad al golpe de Estado. Se trata de la famosa “acordada de la Corte Suprema” que ha sido invocada en los últimos tiempos. Es un gesto que tiene una trascendencia que quizás no podía apreciarse en su momento. Que la continuidad democrática sea interrumpida por la fuerza ya no será considerado una anomalía, sino como algo posible y justificado legalmente. Y este un rasgo psicotizante de la historia argentina: darnos una Constitución, un acuerdo legal de convivencia, y tolerar que no se respete… Si lo observamos, es un doble vínculo enloquecedor, mucho más patológico que creativo: decirnos a nosotros mismo que asumimos un marco objetivo, que nos comprometemos con principios y leyes que todos aceptamos respetar a favor de la paz social y de los derechos del otro, pero, al mismo tiempo, aceptando que pueda ser trasgredido de acuerdo a la subjetividad de quien tenga la fuerza suficiente para hacerlo. Es la naturaleza de Agua prevaleciendo, de un modo sombrío y no explícito, sobre la de Aire. Es disponerse a participar de un juego que tiene ciertas reglas, pero en el que se permite hacer trampa. La trampa como algo legal, no reprochable.

11mo tránsito: desde junio de 1942 a junio de 1943

En sincronicidad con el tránsito de Júpiter por Cáncer se da el golpe militar encabezado por el llamado “grupo de oficiales unidos”, GOU. La “Década Infame”, iniciada con un golpe militar en el anterior tránsito de Júpiter (1930), llega a su fin gracias a otro golpe militar.

Ese clima de inestabilidad política tiene mucho que ver con el posicionamiento respecto a la crisis de Europa y la Segunda Guerra Mundial. Sin profundizar demasiado en esto, digamos que la corriente conservadora que mantenía su hegemonía sobre los asuntos políticos después del golpe a Yrigoyen muestra una disposición a alinearse con la posición de los aliados en el conflicto europeo y, vislumbrando su desenlace y proyectándose a futuro, con los EEUU. Para los sectores más nacionalistas del ejército eso representaba abandonar la neutralidad que se venía manteniendo… Aunque de neutralidad no tenía mucho, porque era un guiño hacia el Eje, una apariencia de mantenerse al margen muy funcional a los intereses de las naciones asociadas a la Alemania nazi de Hitler.

El golpe militar del 4 de junio de 1943 lo hace ese grupo de oficiales del ejército que rechazan el alineamiento con los aliados, por la subordinación con EEUU que suponen que tal posición habrá de generar. Las visiones de la época estaban muy influenciadas por el modelo fascista de organización social a partir de acuerdos corporativos, antes que por el juego democrático con partidos políticos. En línea con tales visiones, juntos a posiciones nacionalistas, ese grupo de militares reconoció a los sectores del trabajo, incluyendo a las organizaciones sindicales en sus políticas. Tarea asignada al coronel Perón, desde la cual construye su figura política. Pensemos que la consigna que lo llevará a triunfar en las elecciones de 1946 es “Braden o Perón”, lo que significa “EEUU (Braden era su embajador) o nosotros”, sin que todavía haya pasado un año de la caída de Hitler.

12mo tránsito: desde mayo de 1954 a junio de 1955

Nuevamente, tal como ocurriera en 1930 y 1942, en sincronicidad con el tránsito de Júpiter a Cáncer se da un golpe militar, el de la llamada “Revolución Libertadora”.

Es derrocado Perón y se proscribe su movimiento político (y, de hecho, mencionar su nombre).

Asume Aramburu…

Pero luego de una disputa interna en las Fuerzas Armadas entre sectores liberales y sectores nacionalistas. Primero asume la presidencia el general Lonardi, que representaba al grupo nacionalista-católico frente a otro de carácter conservador-liberal (y antiperonista furioso).

imageAquí estamos frente a la paradoja de que, ante un clima de tránsito de Júpiter a un lugar tan sensible de la carta de Argentina, se proscribe a las mayorías. Esto no puede terminar bien. Esa ocurrencia, seguramente, es estimulada por Júpiter, es decir por grandes ideales, valores libertarios y buenas intenciones… Recordemos que gran parte de la izquierda (¿toda?) apoyó el golpe de 1955. Sin embargo, astrológicamente sabemos que responder a lo jupiteriano excluyendo mayorías no puede terminar bien.

Y quiero recordar esto. En estos encuentros que venimos compartiendo y en los que intentamos aplicar los ciclos astrológicos a la historia argentina, no nos interesa identificar a “los buenos” y a “los malos”. En términos de “bondad y maldad”, podemos adjudicarle buenas intenciones a todos los participantes. Estamos intentando hacer foco en percibir desde qué supuestos se toman decisiones y se definen direcciones y, por lo tanto, poder discernir qué grado de fragmentación y polarización implican esas acciones, o, por el contrario, cuánto responden a una mirada más incluyente y contenedora de la totalidad.

Nuestro supuesto es que siempre el intento de responder a la totalidad es más complejo, pero con mayores posibilidades de habilitar variantes creativas. Mientras que reaccionar desde posiciones extremas y polarizadas es siempre un reduccionismo que simplifica la percepción de la realidad, pero que genera sombra y una compensación por destino (la mayoría de las veces) trágica. La polarización es entregarse a una respuesta automática que, aportando sensación de claridad, es mecánica. Y sabemos (o sería conveniente recordar) que automatismo es karma, en el sentido de repetición de conductas arquetípicamente programadas. Polarización es rueda de repetición. La única posibilidad de aportar creatividad a nuestras respuestas es suspendiendo la reacción automática y permitiendo que se manifieste una respuesta más incluyente de los diversos matices de la totalidad. Comprensión siempre es percepción (e inclusión) de mayor complejidad.

Con un tránsito de Júpiter pueden cometerse excesos. Se pueden generar fantasías de expansión, de crecimiento o de superación. El hechizo de superar lo que se consideraba la demagogia del peronismo llevó al jupiteriano exceso de proscribir a las mayorías. Como en el siglo pasado el hechizo de “la civilización” generó el jupiteriano exceso de suprimir a “la barbarie”. Y esto ya lo hemos visto con Plutón: nuestro conocido hechizo de exclusión, que el otro no exista y que la totalidad responda a los deseos de una facción.

Recordemos que en nuestro análisis de la carta natal de Argentina consideramos que Júpiter participa de dos focos o núcleos energéticos fundamentales:

.- Por estar en I, junto a Ascendente en Libra y Venus (gobernante de la carta) en casa IX.

.- Por estar en Escorpio, junto a Neptuno en Sagitario cuadratura a Plutón en Piscis en VI, con Quirón en Piscis en VI.

No reconocer al otro e intentar que los anhelos de un grupo se impongan como del conjunto es algo muy comprensible desde el carácter Sol en Cáncer en Medio Cielo-Luna en Capricornio en casa IV (otro foco o núcleo energético de la carta de Argentina). Pero es una actitud que distorsiona (y polariza) la expresión del Ascendente en Libra. Es la tensión más manifiesta en nuestra historia: cerrarnos para protegernos (rechazando vincularidad y excluyendo) o abrirnos indiscriminadamente (negando demandas afectivas y necesidades locales). Ambos polos se refuerzan uno a otro. Al extremarse en sus posiciones antagónicas, se produce una repolarización que hace más aguda y excluyente la tensión: la entrega abusiva provoca un repliegue celoso, y este repliegue deviene en un aislamiento y atraso que provoca una apertura desesperada. Hasta que esa polarización tensa no sepa modularse en una dinámica oscilante e incluyente, estaremos atrapados en lo maníaco de esa alternancia absoluta. En la patología de la manía bipolar, la fijación en un extremo genera el polo que se pretende evitar y excluir. El miedo genera lo temido.

13er tránsito: desde septiembre de 1965 a septiembre de 1966

Como en 1930, 1943 y 1955, en sincronicidad con el tránsito de Júpiter por Cáncer se produce el siguiente golpe de Estado: el 28 junio de 1966 es derrocado el presidente Illia (Sol en Leo, 4 agosto 1900). La recurrencia ya nos hace sospechar que aquí hay un patrón cíclico operando… (risas).

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Asume el general Onganía (Sol en Piscis, 17 marzo 1914). Su perfil es marcadamente católico y anticomunista…

¿Onganía de Piscis..?

Vieron, un pisciano convencido le puede a un leonino… (risas).

El golpe que inaugura la llamada “Revolución Argentina” tiene una orientación muy reaccionaria y ultra conservadora. Es un intento de controlar la efervescencia de las ideas revolucionarias de la época, estimuladas por la revolución cubana y la guerra de Vietman. Pero, como ya dijimos, esta polarización termina alimentando aquello que pretende combatir: el fervor por el cambio social se incrementa. De hecho, se comienzan a gestar los grupos armados de izquierda, tanto marxista como nacionalista.

O sea que, paradójicamente, en un clima jupiteriano se produce “la noche de los bastones largos”…

Exacto. Se intervienen militarmente las universidades.

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La expansión de la sensación de autoridad fuerte  (Júpiter al Sol en Medio Cielo) prevalece y se impone a la posibilidad de expansión de las ideas (Júpiter a Venus –regente de Ascendente en Libra- en casa IX). Y esta polarización, insisto, provocará una inevitable reacción en dirección opuesta: años después sobrevendrán “el Cordobazo” y la renuncia de Onganía…

En ese clima de cada vez mayor beligerancia social, el valor de la democracia cae. La democracia parece anacrónica y, para ambos extremos, funcional al enemigo. Por oposición al acuerdo y al diálogo democrático, se genera la convicción de que la lucha por el poder requiere ejercer la violencia armada.

Y aquí debemos abrir la consideración a ese otro clima astrológico relevante de la época. El tránsito de Júpiter por Cáncer es sincrónico al de Plutón ingresando a la casa XII de Argentina. Y recordemos que ese tránsito de Plutón por la casa XII se extenderá hasta 1982: un ritual colectivo de transformación social por purificación y exterminio de lo que es identificado como “el mal absoluto”.

Siempre es necesario recordar que en ese período (1964-1982) se excitarán los rasgos más regresivos y trágicos de ese foco o núcleo energético de la carta de Argentina compuesto por Plutón en Piscis en casa VI, Plutón cuadratura Neptuno, Quirón en Piscis en casa VI y Júpiter en Escorpio: el hechizo destructivo, la fascinación por el sacrificio purificador. Al comienzo de los ´70, todos los días morían personas asesinadas por razones políticas. Era habitual que hacer política implicara muerte, que la lógica de la acción política implicara “tirarle muertos” al opositor. Recuerden el asesinato de Rucci en 1973 como un gesto de poder de Montoneros ante Perón, que el día anterior había ganado las elecciones por más del 60 % de los votos. Y “tirarse muertos” no era algo que hicieran sólo los Montoneros.

Volviendo a nuestro análisis, ese tránsito de Júpiter por Cáncer de 1965-1966 es sincrónico al de Plutón entrando a la casa XII de Argentina, el cual se extenderá hasta 1982.

14to tránsito: de agosto de 1977 a septiembre 1978

Este tránsito de Júpiter por Cáncer transcurre un año después del golpe militar que derrocara a Isabel Perón, Es sincrónico al momento más duro de la represión política que luego se reconocerá como “terrorismo de Estado”.

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Y aparece la palabra “aniquilar” en los documentos públicos…

Así es. Y de un documento público del gobierno constitucional en el que se impartía la orden a las Fuerzas Armadas de “aniquiliar el accionar subversivo”. Esa instrucción la firmó Luder como presidente provisional ante una licencia tomada por Isabel Perón.

Tomemos nota de qué tipo de eventos se generan cuando estos tránsitos de Júpiter que venimos observando coincide con uno de Plutón al stellium Venus-Sol en Cáncer oposición Luna en Capricornio. Esto es algo que ha ocurrido sólo tres veces en nuestra historia:

  • 1832-1842: Plutón transita Cáncer desde Venus natal a Sol-Luna natal.
  • 1835-1836: Júpiter transita Cáncer.

1835: Rosas gobierna con la suma del poder público. Instauración de la mazorca. “Federación o muerte”.

  • 1922-1931: Plutón transita Cáncer desde Venus natal a Sol-Luna natal.
  • 1930-1931: Júpiter transita Cáncer.

1930: Golpe militar a Yrigoyen. Interrupción de la continuidad constitucional. “La hora de la espada”.

  • 1975-1980: Plutón transita Cáncer desde Venus natal a Sol-Luna natal.
  • 1977-1978: Júpiter transita Cáncer.

1976: Golpe militar a Isabel Perón. Terrorismo de Estado. “Guerra contra la subversión”.

Y quizás no fue el leonino de Videla, sino el libriano de Massera (19 octubre 1925) el que soñaba concentrar el poder en su persona y convertirse en la nueva figura fuerte de la historia, como antes Rosas o Uriburu con los militares del ´30. En verdad, imaginaba encarnar el post-peronismo y convertirse en el nuevo Perón.

Parece ciencia ficción…

Pero existió ese plan. Hubo negociaciones concretas con figuras del peronismo, la fundación de un partido llamado “de la democracia social”. Aunque hoy parezca mentira, era un plan muy serio.

Y la base de operaciones estaba en el exterior, en París…

Así es. Y todo esto se frustra cuando en 1982 Plutón cruza el Ascendente de Argentina. Y “la isla de la fantasía” se convierte el “la isla de la pesadilla”. Ese clima plutoniano altera todo tipo de previsión, emerge toda la oscuridad, todo el horror. Ese tránsito de Plutón sobre el Ascendente es el fin del ritual de purificación por exterminio de Plutón por la casa XII inaugurado en 1964, y también la disolución definitiva del hechizo del poder militar como “reserva moral de la Nación” que se había activado con el primer golpe militar de 1930. Durante 50 hubo una creencia subyacente en las Fuerzas Armadas como salvadoras, en los militares como aquella casta superior que vendría a salvar a la Nación de las desviaciones demagógicas de la democracia. Ese hechizo, que comenzó con un tránsito de Plutón al Sol en Medio Cielo natal (1930), se destruye irreversiblemente cuando Plutón cruza el Ascendente (1982). Es el derrumbe de un supuesto agotado por la experiencia.

ángulos y Sol-Luna

Es un reloj…

Y la próxima “salida del cucu” es 2016 cuando Plutón transitando Capricornio vuelva a tocar al Sol y a la Luna en casa IV.

Ya sin posibilidad de un golpe militar…

Parece altamente improbable que se reavive aquella creencia en los militares como salvadores. Pero seguramente sí va a significar que la democracia tal como la desarrollamos desde 1983 sea transformada. Una nueva forma democrática, un nuevo régimen, una nueva fundación… Y, como quizás estemos percibiendo, estas ocurrencias ya están siendo activadas. Tienen que ver con el cuestionamiento a la Justicia, al Congreso, a los medios de comunicación… Estamos viviendo un clima en donde aparece cuestionada toda la institucionalidad forjada desde 1983. Y ese clima de cuestionamiento global al funcionamiento institucional del país ya fue vivido en 1930 y en 1982.

Estemos de acuerdo o no, ese clima está instalado. Y representa un desafío de creatividad.

Pero volvamos al ciclo de los tránsitos de Júpiter por Cáncer.

15to tránsito: de julio de 1989 a agosto 1990

Son tiempos de la crisis económica hiperinflacionaria que deviene en la entrega anticipada del gobierno de Alfonsín (Sol en Piscis, 12 marzo 1927) a Menem (Sol en Cáncer, 2 julio 1930). No fue un golpe de Estado, pero sí un “empujoncito financiero”. Nuevamente, en sincronicidad con el tránsito de Júpiter por Cáncer asistimos a la salida traumática de un presidente. Un momento de inestabilidad política y económica, junto con la llegada de un nuevo tipo de liderazgo democrático. Recodemos lo innovado que resulto el estilo presidencial de Menem respecto al que nos había acostumbrado Alfonsín.

alfonsin a menem

Y un dato importante es que esa crisis política y económica no se resuelve con intervención militar. En los anteriores 50 años, esa situación de caos hubiera generado un golpe armado con suspensión de las garantías constitucionales. Existía ese peligro aún latente con el movimiento de los “militares carapintadas”. Sin embargo, la resolución política y económica fue dentro de la continuidad democrática. Y, de hecho, el fallido alzamiento de esos militares en 1990 representó el último intento de disputar poder a las autoridades democráticas.

16to tránsito: de julio de 2001 a agosto 2002

En diciembre de 2001 se produce la crisis económica que puso fin al “plan de convertibilidad” de Cavallo, vigente desde una década atrás.

Otra vez, en sincronicidad con el tránsito de Júpiter por Cáncer asistimos a la renuncia de un presidente, De La Rúa (Sol en Virgo, 15 septiembre 1937), y a una inestabilidad política e institucional.

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Pero fue un presidente que duró poco…

Bueno, fue elegido con el 50% de los votos y gobernó dos años… Recordemos: la mitad de nosotros votó a De La Rúa hace apenas 14 años. Y con Chacho Álvarez como vicepresidente y con muchos funcionarios y representantes del actual gobierno en puestos destacados: Nilda Garré, Abal Medina, Diana Conti…

Y hoy estamos en el siguiente tránsito de Júpiter por Cáncer.

17mo tránsito: de junio de 2013 a julio de 2014

Y comenzamos a ser contemporáneos de un cuarto momento histórico de esa simultaneidad de tránsitos jupiterianos y plutonianos:

  • 2013-2018: Plutón transita Cáncer desde Venus natal a Sol-Luna natal.
  • 2013-2014: Júpiter transita Cáncer.

Estamos en tiempos de sincronicidades análogas a 1835, 1930 y 1977.

Cierre de la charla: Una tormenta de percepciones

Y aquí quisiera que compartamos nuestra experiencia. Les propongo que nos entreguemos a una tormenta de ideas y percepciones acerca de cómo estamos viviendo esta oportunidad jupiteriana, tomando en cuenta cómo hemos respondido a ella en el pasado, sintiendo los patrones de repeticiones o las nuevas expresiones creativas.

Es muy evidente como se repiten crisis políticas e institucionales. Y también crisis económicas…

Y esas crisis repercuten, como síntoma, en las figuras gobernantes. Muchas veces esos líderes y presidentes cargan con la proyección de ser chivos expiatorios de nuestros excesos de ilusión o redentores mesiánicos de nuestro idealismo mágico. Recordemos que, tratándose de Júpiter, esos climas profundamente tienen que ver con desafíos de sentido, confianza en direcciones vitales y expresión de altos ideales, ante los que podemos -como sociedad- responder con madurez o con falta de ella. Y tales climas actúan sobre nuestra capacidad de relacionarnos y descubrir posibilidades creativas de vínculo con nuestras diferencias (Venus en Cáncer en casa IX, regente del Ascendente en Libra) y sobre la relación entre gobernantes y pueblo (Sol en Cáncer en Medio Cielo y Luna en Capricornio en casa IV).

¿Y el tema del papa Francisco..?

Creo que tiene mucho que ver con este tránsito de Júpiter simultáneo al de Plutón a Venus en Cáncer en casa IX de Argentina. De hecho, su elección fue sincrónica con un tránsito partil de Plutón en oposición a Venus natal en marzo de 2013.

papa francisco

Podemos preguntarnos qué puede simbolizar el papa Francisco para la Argentina. Es muy curioso que en tiempos donde la línea de gobierno que se viene desarrollando propone replegarse sobre lo propio y poner barreras protectivas (y defensivas) al vínculo con el mundo, o cerrarse sobre los que pensamos igual y polarizar con los que piensan diferente, una figura argentina de repercusión mundial parece obligar a vincularse con el mundo y con nuestras diferencias internas. Lo que representa Francisco en el mundo nos obliga a abrirnos.

Es muy interesante todo lo que ocurrió en los momentos posteriores a su elección. Primero, desde el gobierno se desconfió. La primera reacción fue considerar que era un reconocimiento a una figura de la oposición. El cardenal Bergoglio no era “de los nuestros”. Pero, rápidamente, toda la repercusión internacional que comenzó a tener la figura de Francisco, obligó a reconocerlo. A mí me hizo recordar lo sucedido con el otorgamiento del premio Nobel de la Paz a Pérez Esquivel durante la dictadura militar: el reconocimiento internacional a una figura argentina que nos obliga a cuestionar cómo nos vinculamos y el modo en el que estamos tratando nuestras diferencias internas. Una personalidad argentina que adquiere una dimensión universal cuyo efecto no puede ser controlado desde nuestro relato local. Y esto nos obliga a vincularnos de otra manera, con el mundo y entre nosotros.

Conocida su premiación, a Pérez Esquivel primero se lo intento descalificar denunciándolo como “subversivo”, pero su trascendencia internacional terminó por imponerse y generando un estímulo al activismo de los derechos humanos en Argentina, que terminó disolviendo el discurso del gobierno militar hasta ese momento vigente. Astrológicamente, aquel premio Nobel a Pérez Esquivel sucedió en 1980 durante el tránsito de Plutón sobre el Sol en Cáncer natal de Argentina, mientras que la elección de Francisco ocurre durante el tránsito de Plutón sobre Venus en Cáncer natal de Argentina.

El giro en la respuesta del gobierno fue notable. Fue muy clara la diferencia entre la primera reacción automática y la respuesta posterior ante el efecto internacional…

Se pasó de “Bergoglio colaboró con la dictadura” a “Francisco es peronista”. Hubo una declaración de José Pablo Feinmann que fue muy honesta: “tenemos que apropiarnos de Francisco antes que lo haga la derecha…”. Más allá de que haya sido un fallido o haya sido voluntario, esa manifestación dejó muy expuesta esa lógica bélica aplicada a la política: no podemos dejar que esto lo aproveche el enemigo… Y, para enfatizar el potencial alquímico de esa escena, esta declaración de un intelectual que apoya la política oficial fue hecha en los estudios de TN… (risas). Más allá de nuestras diferencias y simpatías, creo que es una escena que nos permite ver el juego completo.

Y qué palabra usó: apropiarse…

Una palabra muy sensible a nuestra historia desde los ´70.

Apropiar, chupar, secuestrar…

Esta división entre “nosotros” y “ellos”, la polarización entre aliados y enemigos. Y la visión de apropiarse de algo que es del enemigo, de tomarlo para “nuestro bando” y que no pueda ser aprovechado por “ellos”. Esto deja expuesto que en la lógica amigo-enemigo, en la lógica de la polarización, no existe posibilidad de compartir. Es la lógica de la guerra. Es vencer o ser derrotado. El supuesto inconsciente es la creencia en posesiones absolutas: o nuestro o de ellos. Es la creencia en la posesión exclusiva, la convicción de que no puede ser de todos. Ese valor no puede ser compartido, sino que debe ser apropiado, capturado.

Son palabras cargadas desde la época de la colonia. Hay una palabra que todavía tiene un peso que nos condiciona: la palabra “saqueo”…

Es cierto. Y qué paradoja ser Ascendente en Libra. Nuestro destino es aprender a vincularnos, pero para nosotros vincularnos es someternos. Significamos el vínculo como “sometimiento”. Y el supuesto de que “vincularse es someterse” se sigue reforzando. Para protegernos de no quedar sometidos, nos replegamos sobre nosotros mismos sin vincularnos. Pero allí comenzamos a sentir asfixia y entonces nos abrimos incondicionalmente y con una enorme carga de necesidad. Ante tal situación de exposición el otro se aprovecha y quedamos sometidos. Y entonces nos replegamos sobre nosotros para protegernos y rechazamos el vínculo… Y allí se arma el circuito.

El complejo Sol en Cáncer-Luna en Capricornio sostiene ese supuesto inconsciente con el que se vive el desafío de ser Ascendente en Libra: la creencia de que vincularse es someterse. La vigencia de esa creencia hará que las relaciones con el mundo externo y entre nuestras diferencias internas reproduzcan desconfianza y exclusión.

Sería disolver la polarización y que pueda florecer una polaridad inclusiva. Polaridad no significa exclusión…

Disolver el hechizo (excitante) de la polarización y que emerja una dinámica de polaridad. El otro no es alguien a quien debo derrotar y excluir, sino que en vínculo con el otro se genera una dinámica que habilita potencialidades creativas. Y esto es indios y Roca, civilización y barbarie…

Colón y Juana Azurduy…

Reconocer al otro diferente, no al otro semejante. El vínculo con el semejante es facilísimo. Valentía se requiere para aceptar el vínculo con el diferente.

Y aunque nos repleguemos en Cáncer, Libra entra por la ventana: nuestras fronteras son muy laxas, no hay radares… Hay una apertura muy oscura, clandestina…

Y ese modo de relacionarnos viene con la cualidad del foco Neptuno-Plutón. Pistas de aterrizaje sin ningún control migratorio, un tráfico muy oscuro de negocios y personas, de clandestinidad y marginalidad.

Esto lo venimos observando desde hace años en nuestras charlas. La tensión que representa ser ese foco gregario que se cierra sobre sí mismo (Sol en Cancer en Medio Cielo-Luna en Capricornio en Fondo de Cielo) y ese otro que invita a abrirse y a confiar (Ascendente en Libra-Júpiter en casa I). Configurado como doble vínculo, esta circulación se polariza y se hace maníaca. Lo que conocemos en nuestra historia (y que repetimos casi patológicamente) es una alternancia maníaca entre estos polos.

Y siempre aparece ese otro foco oscuro y fascinante. Porque somos Júpiter en casa I, pero en Escorpio…

Y Nodo Norte en Géminis, pero en casa VIII…

Notas de apertura asociadas a una intensidad transformadora y potencialmente oscura y destructuiva.

Y siempre terminamos reparando en este núcleo fundamental de empatía universal y transformación:

  • Plutón en Piscis en casa VI.
  • Plutón cuadratura Neptuno.
  • Quirón en Piscis en casa VI.
  • Júpiter en Escorpio en casa I.

 Es un contenido con una cualidad de altísima sensibilidad compasiva, incluyente, que sabe descubrir sentido trascendente y transformador en las experiencias más intensas y dolorosas de la vida. Pero también puede expresarse como una atracción inconsciente por lo oscuro, un encanto por lo sórdido y clandestino, que hace imposible cualquier acuerdo vincular claro y diáfano.

La imposibilidad de contratos claros…

De habilitar un negocio de acuerdo a la ley sin tener que coimear…

La jabonería de Vieytes… (risas).

La conspiración oscura, los arreglos “por debajo de la mesa”… Por supuesto, siempre el poder tiene un componente oscuro. Pero este foco de nuestra carta lo hace extremo y encantador. Es un hechizo embriagante que nos lleva, por ejemplo, al fanatismo, a disfrutar la desgracia del otro. Y esto lo vemos en el fútbol. Aunque sea de Boca, no puedo cargar al que es de River porque se fue al descenso.

¿No..? (risas).

Bueno, un poco… (risas). Aunque sientas satisfacción de que pierda, no podés entregarte a festejar que el otro esté sufriendo.

Es aquel “viva el cáncer”…

El “que revienten los terroristas”, el “que revienten los milicos”. Y parece que nunca es suficiente la experiencia para agotarlo. Cuando Plutón cruzó el Ascendente en 1982, después del largo tránsito por casa XII desde 1964, parecía que ese encanto destructivo estaba haciendo un giro. Siempre un cruce de planetas por los ángulos de la carta –más aún si es un planeta transpersonal y si ese ángulo es el Ascendente- marca una oportunidad de salto de calidad en su expresión. Y si bien en 1982 el tránsito de Plutón sobre el Ascendente se corresponde con la posibilidad de un cambio en la vivencia de su cualidad, también podría implicar una  nueva puesta en escena de ese hechizo destructivo, de ese encanto por el sacrificio redentor y mágico.

Y generamos épica y mitología…

En forma espontánea o en forma deliberada.

Intentamos crear relatos, próceres, héroes…

Y aunque sea con las mejores intenciones, hacerlo en forma deliberada tiene algo oscuro, manipulador y, finalmente, poco eficaz. Porque los mitos no se crean por voluntad de 4 ó 5 personas que así lo deciden. Los mitos se generan en el inconsciente colectivo y permanecen vitales en esa sustancia. Los mitos, aunque puedan ser aprovechados por voluntades personales, no pueden sostenerse en intenciones deliberadas, sino en el hecho de que siguen siendo resonantes con contenidos inconscientes significativos al proceso psíquico de una comunidad. Si esos contenidos se agotan, la resonancia con los mitos cae, y los mitos se desvanecen.

El kirchnerismo ha puesto mucha energía en construir una mística y sostenerse en ella…

Creo que sí. Y no resulta casual que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández sean piscianos. Es muy evidente la cantidad de energía puesta en estos últimos 10 años en generar una épica, en crear mitos… Y esto no está ni bien ni mal, pero va a ser fundamental que ese intento de construir una historia tenga el otro pié puesto en la realidad. Porque sino esa mitología será una fantasía. Esta falta de contacto con la realidad, llevada al extremo, puede resultar psicotizante: percibir una realidad que es negada por la construcción imaginaria, vivir una realidad y necesitar creer en otra. Lo patológico es necesitar creer en un relato que contradice lo que se está viviendo. Antes que habilitar creatividad, expone al carácter regresivo de una psicosis. Y es psicotizante porque roza el delirio místico: que una realidad superior y objetiva se ajuste a mis necesidades afectivas básicas y justifique mis creencias subjetivas.

El punto no es descalificar el intento de crear un mito, sino tener la “honestidad mitológica” de no vulnerar los datos de la realidad, alterándolos deliberadamente para que resulten funcionales a esa pretendida construcción ideológica. Si la realidad dice “no”, entonces tengo dos opciones: o resignifico el mito cuestionando lo que creo, o cuestiono la realidad distorsionándola.

Por eso creo que, además de claves políticas y económicas, en todo lo que estamos viviendo es fundamental la clave psicológica. No creo que sea un tema de ideologías, sino de supuestos subyacentes a las ideas y creencias. Es un tema psicológico. Es más neptuniano que jupiteriano, más de hechizos inconscientes que de argumentos conceptuales.

Esta disociación con la realidad nunca se vio tan clara con un gobernante como con Cristina…

No creo eso. Recordemos nuestra disociación con la realidad en los tiempos de “los argentinos somos derechos y humanos” con Videla como figura de gobierno, o en los de Perón retornando del exilio como líder revolucionario con López Rega como mano derecha. A la distancia, se ve claramente lo psicotizante de la escena: la necesidad de creer en esa figura redentora negaba la evidencia de que su hombre de confianza era el creador de “la triple A”… Nuestra capacidad de distorsionar la realidad para que coincida con el mito que necesitamos vivir -insisto- roza lo patológico. Nuestra necesidad de creer es tan fascinante que se impone a la percepción de la realidad.

Quizás habría que prestar atención a los políticos que nacieron durante el tránsito de Plutón por la casa XII de Argentina. Quizás expresen algo de ese agotamiento de hechizos destructivos y negadores de la realidad…

Sí, quizás sea fundamental la clave generacional para poder hacer algún movimiento creativo. En este sentido, los invito a considerar a las generaciones de políticos de acuerdo al signo en el que tengan a Plutón. La generación Plutón en Leo (de 1937-39 a 1956-58) representa un modo de hacer política que valora fuertemente el poder individual. Han vivido (y viven) con mucha intensidad el hechizo del líder carismático, el culto a la personalidad del conductor o guía providencial, la esperanza de un héroe o heroína que encarne los atributos de mesías redentor. Es una generación que ha dejado en evidencia una irresistible tendencia a proyectar y concentrar todo el poder en la voluntad de personas con cualidades excepcionales, de individuos con un carácter superlativo -casi superhéroes- a quienes, por lo tanto, debe seguirse con obediencia devocional.

Es una generación que ha tenido la experiencia de “dar la vida por el líder” y que se ha vivido a sí misma como “la juventud maravillosa”. Creo que son tiempos en los que la generación Plutón en Leo está agotando sus hechizos, consumando su experiencia política y su visión del poder y de los conflictos sociales. Y, en beneficio de ese agotamiento y consumación, son necesarias todas las meditaciones. Sobre todo, por supuesto, de quienes han vivido y sufrido esa experiencia. Con la autoridad que nadie puede negarle en tanto madre de un hijo desaparecido y militante de los Derechos Humanos, me pareció muy valiente el libro que acaba de publicar Graciela Fernández Meijide referido precisamente a esa generación: “No eran héroes, eran humanos”.

Todavía esta generación Plutón en Leo prevalece en la política. Pero ya está comenzando a cobrar más espacio la de Plutón en Virgo (de 1956-58 a 1971-72). Scioli y Macri lo son. E incluso la de Plutón en Libra (de 1971-72 a 1983-84): Massa, Lousteau, Victoria Donda y la mayoría de los cuadros de “La Cámpora”.

La generación Plutón en Leo jugó muy a fondo ese foco plutoniano-neptuniano de la carta de Argentina…

Y, de hecho, tuvo su protagonismo, vivió su apogeo y su tragedia en los tiempos del tránsito de Plutón por la casa XII (1964-1982).

Quizás este agotamiento y consumación habilite que foco energético comience a vivirse como sensibilidad transformadora…

Ojalá… Va a depender de que no prevalezca la polarización, esa tendencia maníaca a ir de un extremo al otro. Por momentos cuesta ser optimista. Uno prende el televisor y sólo aparece gente peleándose, por cualquier cosa. Y no creo que sea creado por alguien. No creo que sean actos premeditados de algunos perversos, sino que es algo que todavía nos atrae, que todavía necesitamos consumir. Mi esperanza es que todo este clima sirva para agotar ese encanto.

Los dirigentes son emergentes de sus comunidades…

Y las patologías de los líderes son síntomas de las patologías de las sociedades.

Y somos emergentes de crisis globales. Creo que es necesario sumar a este debate que detrás de todo proceso histórico hay una razón económica. Y esto es así desde que la historia se escribe…

Hay un taurino bastante famoso que algo escribió al respecto. Se llamaba Marx… (risas). Y creo que esto tiene que ver con el tema del apego. El disfrute material individual y la indiferencia al sufrimiento y necesidades del otro. En lo social, el apego genera conductas de repliegue sobre lo propio que terminan justificando exclusión.

A nivel global y planetario, vivimos una época que nos obliga, cada vez más, a vincularnos. Nuestro miedo más regresivo preferiría evitarlo, pero estamos obligados a vincularnos. El tránsito de Urano y Neptuno por Acuario de fines de siglo XX y comienzos del XXI ha sido sincrónico con un desarrollo tecnológico en las comunicaciones que habilitó una hipervincularidad. Estamos empezando a enterarnos qué ocurre en las naciones árabes y pronto no tendremos más remedio que enterarnos de lo que ocurre en China… (risas).

Esa hipervincularidad complica el control de la sociedad desde un solo sector…

Quizás estemos agotando esa tendencia a imponerle al conjunto la voluntad de una facción, rechazando vincularse con los que piensan diferentes. El gusto prepotente de imponer “porque somos mayoría”.

¿Estás hablando del kirchnerismo..? (risas).

Ojalá fuera el vicio de un solo grupo político… Verlo en otros permite verlo (y agotarlo) en uno.

Todo el control de la información masiva y el manejo del inconsciente colectivo que la generación Neptuno-Plutón en Géminis de finales del siglo XIX desarrolló en el siglo XX con los medios escritos, la radio, la televisión y el cine…

Y que fue muy efectivo en el fascismo y en el nazismo.

Y que hoy muchos quieren reproducir…

Sí, pero yo siento que se nota demasiado el truco. Los intentos de actualizar ese control de la conciencia colectiva a través de la propaganda y el control de los medios es hoy algo demasiado evidente y pierde eficacia. Ante tanta oferta informativa y recreativa es imposible monopolizar un discurso. Hacer películas propagandísticas no implica que sean vistas por la gente. El supuesto de que dominar los medios es dominar a voluntad las conciencias está bastante cuestionado.

El supuesto de la generación Plutón en Leo: desde la voluntad individual poder controlar la realidad…

La todavía vigente generación Plutón en Leo.

(Fin).

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Responses

  1. Fascinante, es como estar suspendida en el aire y ver la historia como una película. Pero después de eso, lo que veo es que todo es reflejo de la psiquis humana, la ambición, el poder, el egoísmo, la distorsión en la entrega sincera y abierta, la búsqueda de los puentes que nos unan a los otros, el deseo de poder y el nacimiento de la creatividad que sale de las propuestas conjuntas, todo debería ser objeto de la más atenta observación empezando por nuestras propias acciones cotidianas. Si el hombre repite, la sociedad repite, si se reflexiona por uno mismo y se encuentra el sentido profundo de la Vida, creo que dejaremos de repetir eternamente y Júpiter nos mostrará su verdadero significado. Abrazo de oso y namasté amigo mío

    • Gracias Cristina. Es cierto: todo es reflejo de la psique humana. Abrazo y nuevamente gracias por tu afecto.

  2. Excelente informe que he disfrutado de la mano de dos grandes pasiones, historia y astrologia, gracias por tanta y tan buena informacion para pensar y re pensar para que este nuevo ciclo de Jupiter en Cancer nos permita dar el “salto” y dejar de repetir. Hasta pronto Elida

    • Gracias Elida. Estemos atentos a nuestras respuestas y confiemos en dar un giro creativo. Abrazo

  3. Realmente significativo para nuestra Historia. Producto de Urano conjunción al Nodo Norte; mínimo hay que percibir el mensaje de alguna forma. Gracias. Debemos como sociedad escucharnos más. Y la astrología, a pesar de ser algo desconocida y solitaria en estas tierras, va a ayudarnos a la interpretación de la realidad. Y nosotros debemos de actuar.

    • Gracias Francisco. Seguiremos compartiendo. Abrazo

  4. Excelente análisis!!!!


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