Posteado por: alejandrolodi | 9 noviembre, 2013

Diálogos: acerca de astrología mundana

Eugenio Carutti – Alejandro Lodi

(Octubre 2013)

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Buenos Aires, 29 julio 2004.

Alejandro Lodi: Quiero que meditemos acerca de astrología mundana. ¿Qué implica aplicar la astrología a la percepción de procesos históricos?

Eugenio Carutti: Primero vayamos a algo mucho más general y luego a algo más astrológico.

Lo global sería la reflexión acerca de que la situación planetaria pareciera demandar a la astrología algo para lo cual no está preparada: la necesidad de comprender el proceso histórico planetario. Esa necesidad existe hoy más que nunca y hay pocas reflexiones globales acerca de qué está pasando en el mundo. Los acontecimientos son cada vez más rápidos, y en este sentido aparece una automática demanda hacia la astrología de dar una explicación, de interpretar los hechos.

AL: Y ante esa urgencia por explicar e interpretar, el aporte de la astrología es proponer una matriz de comprensión distinta. Una matriz de comprensión del proceso global.

EC: Esta es una oportunidad para la astrología. Pero, al mismo tiempo, tenemos que ser muy conscientes de las limitaciones que tenemos allí. En principio, lo que está ocurriendo es que hay una abundancia -que antes no había- de astrólogos muy excitados y excitables, en el sentido de dar respuesta a qué está pasando, de por qué sucede esto, de por qué sucede lo otro, y que dan respuestas con herramientas muy arcaicas, muy pobres, de muy corto alcance. Así, termina dándose una cacofonía de interpretaciones que no resisten el mínimo análisis. Ni siquiera toleran a los mismos hechos. Estas interpretaciones son refutadas no sólo desde lo astrológico, sino por los mismos acontecimientos a los tres meses de haber sido formuladas.

AL: Esa excitación quizás se corresponda con el ego del astrólogo. Es el supuesto de que el astrólogo tiene como tarea vaticinar. Habría que resignificar cuál es la responsabilidad de aquel que mira astrológicamente.

EC: Esa sería la reflexión más profunda. Pero, aún no queriendo pelearse con los predictivos, por lo menos tendríamos que vaticinar en base a ciertos criterios claros. Hoy ni siquiera está eso. Hoy se utilizan todo tipo de herramientas sin ninguna sustancia.

AL: Para no irritar a los predictivos, habría que reflexionar acerca de cuál es la responsabilidad del astrólogo, cual es la función del astrólogo. ¿Podríamos decir que tiene que ver con dar perspectiva, con explicitar contextos?

EC: Sí, pero otro te diría que la función del astrólogo es predecir. Por eso creo que es necesario dar un paso previo. Aún admitiendo lo predictivo, debemos aceptar la indigencia en la astrología mundana, tanto técnica, metodológica como simbólica. ¿En qué radica esa indigencia? En que es una astrología mundana que hereda lo medieval, muy de corto plazo y de procesos muy locales. Hoy, hay una realidad que es planetaria, que no es local y que evidentemente es de largo plazo.

AL: Parece lógico que la astrología medieval tuviera esa perspectiva corta. Era una astrología que no conocía los ciclos de Urano, Neptuno y Plutón. Su cosmovisión alcanzaba hasta Saturno, de manera que sus plazos eran de 30 años.

EC: Por supuesto. Y hoy, con esa misma inercia, estamos intentando dar respuestas a nuestro suceder cotidiano. Los astrólogos se dejan tentar y hacen predicciones “a tontas y a locas” con resultados muy pobres. Creo que es necesario asumir dos cosas:

1.- Una autocrítica absoluta. Yo veo que cuando alguien se equivoca no hace una autocrítica respecto al supuesto en qué basó su vaticinio.

2.- La falta de fundamentación de lo que se está diciendo. Hoy lo que prima en los astrólogos pareciera ser las ganas de que el proceso histórico tome cierta dirección, las ganas subjetivas, su posición ideológica, lo que quiere que suceda, y bajo ese prisma utiliza las herramientas astrológicas para justificarlo. En verdad, ese astrólogo no está viendo, sino que justifica su propia excitación ante el futuro. Todos estamos excitados ante el futuro planetario.

AL: Y los astrólogos terminamos tratando de encontrar justificaciones técnicas y teóricas a nuestras propias opiniones subjetivas.

EC: Que están provocadas por un comprensible miedo y excitación que todos tenemos ante la situación planetaria.

AL: Y hacemos eso, incluso, motivados por un propósito bien intencionado.

EC: Bien intencionado, pero inmaduro. Es lo mismo que hacer la carta natal del propio hijo ante la primera enfermedad grave. Es seguro que no vas a ver nada, hay que mostrársela a otro astrólogo. O ver la carta de un personaje admirado. Es muy probable que no registres su sombra. El astrólogo tiene que tener una distancia importante con lo que está viendo.

AL: Esa distancia requiere una atención consciente muy honesta. En verdad, la astrología permite registrar incluso la propia opinión. La distancia permitiría percibir dónde está sostenida la propia opinión y, por lo tanto, cuán parcial es y qué la completa. Es incluir (y tolerar) la propia mirada en la dinámica luz y sombra del proceso que está siendo observado.

EC: Sí. Es percibir cómo la propia mirada entra en el juego.

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El tiempo transpersonal

AL: Ahora, trabajar con una astrología que incluye a los transpersonales implica aceptar que hoy la conciencia de la humanidad tiene disponibilidad para reconocer matrices y ciclos que exceden el plazo de una vida humana.

EC: Pero para esto es necesario que los astrólogos nos pongamos a reflexionar, en términos históricos, en ciclos de 200 ó 300 años, no en ciclos de 28 años. Toda nuestra tradición de astrología mundana es el ciclo de 28 años, y esto es un cambio de escala gigantesca. Esto es una oportunidad maravillosa para la astrología, pero el primer punto es tomar conciencia de esta excitación en la que estamos atrapados y de que no queremos reconocer los límites de nuestra propia práctica. No queremos hacer autocrítica. Hay una suposición de que la astrología, con los utensilios que tiene a mano, podría dar respuesta. Una suposición que se ve frustrada constantemente.

Esta es una gran oportunidad para la astrología, pero para esto hay que animarse y hay que ponerse a aprender. Los astrólogos tienen que ponerse a aprender astrología mundana. Debemos disponernos a re-aprender todo, porque sino no vamos a poder dar cuenta de los procesos. Todo el mundo ve quién gana y quién pierde las elecciones…

AL: Y alguno va a acertar.

EC: Como cuando en nuestro país se opinaba acerca del futuro de la convertibilidad. Unos decían que iba a caer, otros decían que no… En verdad, al final, todo cae en la historia. Y esto es muy difícil para la astrología mundana. Al final en la historia todo termina, pero el tema es comprender la dinámica, percibir cuál es el tiempo de cada proceso.

AL: En los últimos 200 años la astrología cuenta con nueva simbología: el descubrimiento de los planetas transpersonales. Y esto le permite hacer un salto en la interpretación. Sin embargo, estos nuevos aportes simbólicos quedan reducidos a la vieja forma de interpretación. Hay un desaprovechamiento o una falta de investigación de esas nuevas herramientas. Por lo menos, esto ocurre en mundana, porque quizás sí hayan sido incorporadas en la interpretación de lo psicológico personal.

EC: Justamente. Podemos hacer una analogía entre la astrología personal y la astrología de lo colectivo o mundana. El gran salto que tuvo la astrología personal en estos últimos 50 años consiste en que la humanidad desarrolló teoría psicológica. La astrología empezó a fructificar en el sostén que le da esta noción de proceso psicológico, noción que antes no estaba. Esto no quiere decir que la teoría psicológica actual sea la última palabra, sino que permitió que la astrología dé un salto enorme, le permitió recrearse y seguir aprendiendo. Incluso le habilitó enseñarle cosas a la psicología. La psicología hoy toma de la astrología, porque se produjo un acoplamiento muy firme.

Ahora, el gran agujero es que en el campo de la historia no hay una teoría de los procesos compatible (al estilo de la que sí ofrece la psicología) que nos pueda servir de esqueleto.

AL: La psicología sirvió para contar con herramientas técnicas con las que cuestionar al yo. Permitió cuestionar que el proceso psicológico sea protagonizado por un centro fijo sobre el que gira el universo y descubrir que esa sensación de identidad que llamamos “yo”, en verdad, es una construcción. La posibilidad de significar la experiencia más allá del yo desde la astrología se abre con el simbolismo de los planetas transpersonales. Ahora, en lo mundano todavía sigue operando un sentido de identidad nacional, de identidad local, que acaso sea equivalente a la percepción del yo vigente hasta el siglo XX. La sensación es que, para nuestra apreciación de la historia y de los procesos colectivos, todavía no ha llegado Freud.

EC: Aquí tenemos dos puntos. Es cierto, la humanidad no ha desarrollado teorías históricas mínimamente satisfactorias. Pero, en este sentido, quizás desde la astrología sería necesario que surgieran visiones mucho más profundas, porque en la historia sí que está claro que lo cíclico prima. Y la maduración acerca de lo cíclico que ha tenido en este último siglo la astrología la pone en un lugar completamente privilegiado para hacer una reflexión sobre procesos colectivos humanos.

AL: Que le permitiría, por ejemplo, reflexionar acerca de los ciclos de los imperios, cuestionar su anhelo de eternidad. Cuando los imperios son vividos surge este propósito de perdurabilidad hegemónica.

EC: Son dos cosas. Cuando los imperios son vividos el lado afirmativo del imperio no duda de su eternidad, pero el lado de oposición al imperio no duda de que está por caer en cualquier momento. Esta es una doble tensión.

AL: Ninguno de los dos acepta la circularidad.

EC: Ninguno acepta el tiempo que tienen los procesos. Las formas surgen, se manifiestan, se recrean, llegan a su culminación y luego son reabsorbidas. Sin embargo, esto que debiera ser el “a-b-c” de la astrología desde el punto de vista del tiempo, es algo que no se ve en la astrología mundana.

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Personalidades emergentes de procesos

EC: Por ejemplo, hoy se están intentando lecturas de cartas natales para resolver el tema de quién gana una elección presidencial, y todo está basado en las cartas natales de candidatos, tal como si fuera el éxito de una persona. Y aquí hay varias cosas para decir. En primer lugar, lo más probable es que en este momento de la historia cualquier candidato que gane una elección tenga que tener una “mala carta”, porque se va a enfrentar con tanta dificultad que no podrá ser una carta jupiteriana. Nadie puede ganar con un super-Júpiter, a menos que sea en Luxemburgo.

AL: Pero siguen siendo cartas de monarcas. Se analiza si al príncipe le va a ir bien o mal, pero no se discute que va a ser rey.

EC: Ese es el segundo punto. El astrólogo medieval evaluaba si al rey le iba a ir bien o mal, pero no si iba a ganar o si iba a perder una elección. Hoy es completamente distinto, es otro el juego. Por eso tenemos que preguntarnos si en estas democracias se debe mirar la carta del candidato o si es necesario ver muchísimo más. Porque, en verdad, ¿quién decide?

Aquí uno podría ver ciertos análisis a fondo de candidatos a una elección y darse cuenta que varios candidatos podrían haber ganado. Es raro últimamente que haya cartas muy definidas. Y esto es algo sospechoso, algo digno de reflexionar. Entre los distintos candidatos no es evidente quién gana, porque pareciera que hay fuerzas históricas que están jugando en esa alternativa. Los individuos destinados a gobernar un breve lapso (no son reyes, van a gobernar de cuatro a ocho años a lo sumo) son “determinados” (entre comillas) por la lógica que tiene el proceso. De alguna manera, el proceso elige al más adecuado, al que más tiene que ver con ese proceso.

AL: Y lo que vaya a ocurrir no será fruto de la voluntad del personaje elegido.

EC: Lógicamente. Ese personaje es un emergente del proceso.

AL: Todas las predicciones parten del supuesto de que los acontecimientos serán operados por una carta, por una entidad personal. Y lo que estamos diciendo es que, en verdad, esa persona no será el sujeto de aquello que va a suceder. La damos una importancia desproporcionada a las personalidades gobernantes. Y creo que esa necesidad de líderes, de personalizar y proyectar en el líder el sujeto de la historia, es análoga a la importancia del yo, de la identidad egoica en lo personal.

EC: Sí. En astrología mundana, lo sombrío parece no entrar. Astrología mundana es todavía el reino de lo luminoso. Supuestamente todo depende de quién es el presidente, el presidente es el que ejerce su voluntad, y entonces está signado por los astros para gobernar. Esto es una supremacía de lo luminoso que es totalmente primitiva en términos del crecimiento que ha tenido la astrología. Tenemos que pensar que se juegan fuerzas inconscientes, arquetípicas, que se están agitando símbolos en lo profundo del inconsciente colectivo, no sólo de una nación, sino de la red de naciones.

Es decir, tenemos que hacer astrología más allá de la carta de los candidatos, e incluso más allá de la carta de las naciones. Es necesario comprender cómo está jugando la nación en la red. Y esta es una cuestión en la cual todavía estamos atrasados. La astrología mundana tiene que detenerse a pensar en ciclos de largo plazo, tiene que empezar a reflexionar acerca de cuáles son los arquetipos del inconsciente colectivo que están activos en determinado momento.

AL: En principio, habría que mirar más la carta de la nación que la de los personajes. Una elección es un hecho extremadamente coyuntural para la historia de una nación. Cada vez que votamos sentimos que definimos el destino de la nación, pero para la nación es una anécdota de apenas cuatro años.

EC: En ese sentido, el astrólogo allí es atrapado por la inercia de una creencia social, no toma distancia, no es capaz de mirar un proceso. En realidad, el significado de una elección se revela 10 años después y hay que pensarla en su proceso desde 30 años antes. Hoy los astrólogos no se están entrenando a sí mismos para comprender procesos de mediana y larga duración, sino que están queriendo ganarse unos a otros con interpretaciones de muy corto plazo.

AL: En analogía con la astrología dedicada a lo personal, se trataría del astrólogo enceguecido por el hecho concreto inmediato y perdiendo de vista cómo se inscribe ese evento dentro de una lógica profunda de la dinámica de esa psiquis.

EC: Creo que así como el astrólogo que quiera ser realmente profundo tiene que tener conocimientos cada vez más sólidos acerca de la lógica del proceso de las etapas de la vida de cualquier ser humano y de la importancia de la maduración de los procesos psicológicos, un astrólogo que hace mundana tiene que profundizar en la historia a largo plazo y tiene que profundizar en la dinámica de los arquetipos a nivel colectivo.

AL: Por lo tanto ese astrólogo debe ser un individuo con una formación muy profunda, muy completa. Por algo a los astrólogos de la antigüedad se los asociaba con la sabiduría. Tendría que tener formación histórica, sociológica, psicológica, no puede ser un mero técnico astrológico.

EC: Hoy se evidencia que el técnico astrológico lo que hace es proyectar masivamente sus opiniones políticas o ideológicas y justificarlas con su manejo acrítico de la técnica.

AL: O también puedo descubrir “mi” indicador muletilla, indicador que nadie maneja.

EC: Y del que soy especialista y con el cual explico todo, y me dedico a hacer interpretaciones febriles para ajustar todo a ese indicador. Hoy se trata de eso: encontrar “el” factor explicativo para eludir el complejo compromiso, no sólo de una reflexión simbólico-cíclica (que ya técnicamente es complejo), sino de dedicarse a comprender el sentido de la dinámica histórica colectiva del ser humano.

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Barbault y Greene en estado predictivo

EC: Aquí la primera reflexión posible es que, incluso con un buen manejo técnico -como en el caso paradigmático de André Barbault- se puede hacer una predicción muy definida, por ejemplo, afirmar que 1990-1992 será un período crítico de la lucha entre capitalismo y socialismo en el que se va a definir el proceso. Barbault lo hace a partir de la interpretación de una aglomeración de planetas. Una interpretación que es muy interesante, salvo que termina diciendo que será el momento que marcará el fin del capitalismo y el triunfo de las ideas socialistas.

AL: Es un ejemplo de la dulce trampa del vaticinio. Ese estudio de Barbault no tiene ninguna necesidad de agregar ese pronóstico.

EC: Y podemos agregar una reflexión: ¿tiene sentido hoy, para el prestigio de la astrología y los astrólogos, hacer un vaticinio? ¿o lo más maduro es apuntar a la cualidad crítica del tiempo que se está manifestando? Si Barbault se hubiera atenido a eso, definiendo que se trataba de un momento crítico y definitorio en cuanto al proceso, nos hubiera ayudado mucho más a comprender el proceso. Pero al desbalancearse y querer hacer un vaticinio, proyectó todos sus deseos, se le ocurrió que Neptuno era indicador del comunismo…

AL: Y que la Era de Acuario favorece la unión fraternal, sin diferencias, entre todos los seres humanos…

EC: Y bla, bla, bla… Un no-astrólogo recuerda esa predicción y la astrología pierde muchísimos puntos en la opinión pública. Cuando, en verdad, hubiera ganado muchísimos puntos si hubiera tomado otra actitud.

AL: Ahora, este es el paradigma del astrólogo que llegaba hasta Saturno. Porque si hacemos un análisis de tiempo y de ciclos, definiendo la cualidad del momento crítico de cierta situación y diciendo que aquello que vaya a suceder estará sujeto a la creatividad que todo proceso vital tiene -creatividad de la cual nada puede decirse- entonces estaría incorporando un paradigma distinto, un paradigma que no presume que debe dar una definición saturnina, sino que acepta la imprevisibilidad, la vitalidad y la creatividad de la vida misma. ¿Qué significa tomar responsabilidad y comprometerse con la existencia del simbolismo de Urano, Neptuno y Plutón? ¿Qué percepción habilitan y qué supuestos perceptivos disuelven?

EC: Esa es una línea fundamental. Pero es una línea de “profundidad 2”. Esta es una discusión crucial, pero pensemos que para el conjunto de los astrólogos aún hoy se podría funcionar todavía sin Urano, Neptuno y Plutón, en el sentido de incorporarlos como meros símbolos, como una ampliación del juego dentro de la necesidad de predecir.

Estaba leyendo a un astrólogo inglés muy medievalista que decía que al humano desde siempre le importó el éxito o el fracaso de sus actos, y es lo único que le importa, todo lo demás es tan opinable que no tiene relevancia (por cierto, un Tauro-Capricornio). Hay toda una línea astrológica que tiene que ver con esto que, por supuesto, ya es irrescatable para nosotros.

Por eso, es muy importante esta reflexión. Porque la profundidad de lo que estamos reflexionado estaría diciendo que si existe Urano, Neptuno y Plutón, entonces la astrología tiene que ser otra.

AL: Y si no lo es, entonces la potencia simbólica de esos indicadores se va a reducir a la estructura interpretativa de una astrología que llega hasta Saturno. Con lo que no estaríamos dando una respuesta adecuada al descubrimiento de Urano, Neptuno y Plutón, y a lo que simbolizan en el proceso de la conciencia.

EC: Es una buena línea de pensamiento. Es muy rica y hay que desarrollarla en sí misma, tanto para la astrología psicológica como para la mundana. Sigue la inercia saturnina de que “el destino está escrito” o que es posible dar “una definición exacta”, y no que se están jugando una cantidad de alternativas dentro de una matriz creativa. Por cierto, hay una tendencia probabilística de que la dirección del proceso se desbalancee hacia un lado o hacia el otro. Pero, ¿son “tendencias probabilísticas” o “está escrito desde el principio”?

En lo histórico uno podría marcar dos tipos de procesos. Lo que uno tiene que ver es que lo difícil para el astrólogo es definir el grado de vitalidad en la forma que está analizando. Vayamos a ejemplos concretos (y este es un grano que los predictivistas tienen que absorber): quizás la mejor predicción histórica de los últimos 30 años en astrología fue hecha por una astróloga no-predictiva, que es Liz Greene y su predicción de la caída de la URSS.

AL: Y que fue hecha tomando una técnica simplísima: el tránsito de Plutón al Sol de la URSS.

EC: Simple, pero basada en que dedujo la falta de vitalidad de esa forma. Una forma con ese grado de cristalización, con un tránsito de Plutón al Sol, colapsa. ¿Cuándo un tránsito de Plutón al Sol es “colapso” y cuándo es “transformación creativa”?

AL: Si la forma tiene flexibilidad suficiente para contener la circulación de vitalidad, entonces Plutón al Sol podrá ser una transformación creativa.

EC: Y si no la tiene, entonces será colapso. La habilidad de Liz Greene fue ver con claridad –y era bastante visible- que la URSS estaba cristalizada y con bajísima vitalidad en su dirigencia, y por eso dedujo que esa forma iba a colapsar. Ese es el análisis. No el análisis de “qué significa Plutón en tránsito al Sol”. Porque sino cada vez que una nación tiene el tránsito de Plutón al Sol tendría que colapsar, lo cual es absurdo: ese tránsito le ocurre a las naciones continuamente sin que colapsen como lo hizo la URSS. Hasta deja de existir esa carta natal, porque la carta natal de URSS sobre la que fue hecha esa predicción murió. Fue la muerte de esa forma, pero lo fue porque estaba cristalizada. La habilidad está en eso, no en determinar “qué quiere decir Plutón en tránsito al Sol” .

AL: Y la sensibilidad está en eso. Porque Liz Greene es una sensibilidad formada en el campo psicológico y no exclusivamente en lo astrológico.

EC: Totalmente. Una sensibilidad que, por lo tanto, puede darse cuenta del estado de esa forma previo al tránsito. Y de ahí se deduce el efecto del tránsito.

AL: Y aquí volvemos al punto de la formación del astrólogo.

EC: Es un punto importante. Liz Greene es alguien que, en primer lugar, está habituada a ver procesos y a utilizar los tránsitos como funciones electoras de probabilidades de procesos, no como valores determinantes. El valor de un tránsito depende del momento del proceso en el que se está dando, porque sino todo el mundo moriría con Plutón transitando al Sol natal, lo cual es absurdo.

IMG_0005Creo que es interesante que si comparamos a André Barbault y Liz Greene, al técnico más predictivista y a la menos predictiva y más psicologista, descubrimos que quien hace la predicción certera es Liz Greene y el que hace la predicción errada es Barbault.

AL: Considerándolo como un ejemplo de la oscilación de la polaridad Virgo-Piscis, la de Liz Greene parece una articulación mucho más delicada y sensible de ambos polos.

EC: Es una sensibilidad mucho mayor. Lo que hizo Barbault fue ver que hay un cierto contexto planetario inusual que puede marcar un momento de colapso general, no sobre las cartas de los países, sino como tránsitos sobre la Tierra. Esto es muy interesante y técnicamente lo hizo bien, pero su falta de contacto sensible con el proceso lo llevó a hacer una apreciación totalmente equivocada.

AL: Toda su sensibilidad estaba al servicio de la minuciosidad técnica.

EC: Exactamente, fue absorbido por la minuciosidad técnica. Mientras que Liz Greene utiliza un solo tránsito y una alta sensibilidad. Pero tampoco se trata de una sensibilidad mística.

AL: No se polarizó en Piscis. No hizo “imposición de manos” sobre la carta de URSS… (risas).

EC: Para nada. Por eso, para dar cuenta de los procesos cíclicos, la astrología mundana necesita una sensibilidad hacia los procesos. ¿Qué le está pasando a las formas que viven las transformaciones, las formas nacionales, económicas, institucionales, las corrientes de pensamiento, las instituciones supranacionales? Son esas formas las protagonistas en determinado momento, y tenemos que tener la capacidad de comprender qué le está pasando a esas formas para que los símbolos tengan sentido.

AL: Y, para tener una apreciación sensible a lo que le está pasando a esas formas, tenés que tener recursos técnicos extra-astrológicos.

EC: Exactamente, este es el desafío de la astrología. Quizás, si los astrólogos asumiéramos este desafío, con el nivel de los astrólogos que hay hoy, la astrología podría sustentar una mirada histórica, política y mundana útil para el resto de las disciplinas. Quizás la astrología llegue antes que el resto de las indagaciones humanas a una captación de la lógica de los procesos históricos, porque en realidad es la que está más cerca de ello. Si es que trasciende la astrología mundana saturnina de 28 años.

Creo que la lógica de todo esto es crear un clima de investigación en este ámbito, y darnos cuenta que exige mucha formación. Los astrólogos tendríamos que ponernos en actitud de aprendizaje por muchos años, antes de andar intentando dar todas las explicaciones. En esta lógica de aprendizaje, aunque hagamos constantemente predicciones, aprendamos de ellas. Es decir, hagamos predicciones, pero preguntémonos por qué tal predicción fue desacertada.

AL: Seamos minuciosos en el balance y análisis de nuestras predicciones.

EC: Hay que aprender de ese diálogo, porque sino todo será suposiciones y el mejor o peor astrólogo será aquél que predijo tal o cual cosa, y con eso nadie aprende nada. Tenemos que encontrar las formas que den cuenta de procesos del planeta Tierra, no sólo locales.

AL: Y esta es una responsabilidad de los astrólogos transpersonales. El astrólogo medieval no tenía cómo dar cuenta de procesos planetarios.

EC: Porque estaba fuera de las dimensiones de la astrología. Aquí, en el tema mundano, es más visible el salto que tiene que hacer la astrología, más que en lo individual. Un astrólogo confinado a vivir en París o en Roma toda su vida sólo puede considerar ciertos ciclos de ciertos procesos que son cortos. Procesos locales y relativamente cortos.

En esta situación planetaria tenemos que aprender a dar cuenta de procesos no-locales.

AL: Sería responder a lo que está pasando hoy en el planeta, de acuerdo al actual estado de conciencia. Responder a cierta convocatoria de expansión.

EC: Alguien podría discutir que la persona del medioevo y la persona moderna son lo mismo, de modo que la astrología del medioevo es válida. Esa posición tendría más argumento, más peso y podría ser más escuchada que la que pretendiera aplicar aquella astrología a los procesos históricos. Porque esto sí que ha cambiado radicalmente. Lo que está ocurriendo hoy en el planeta no tiene nada que ver con los tiempos de la monarquía, ni con los procesos locales y dinásticos. Era otra manera de hacer astrología mundana. Ahora, los procesos históricos se han complejizado. Así como es evidente que no hay dirigentes mundiales capaces de dar cuenta de lo que pasa a nivel planetario, los astrólogos tendríamos que ser los primeros en decir sabiamente que es necesario repensar cómo hacer astrología mundana. Volver a pensarlo porque no nos sirve aquella manera. Quizás, en última instancia, las técnicas no cambien mucho, pero sí la manera de utilizarlas.

Tal como decíamos, no se puede utilizar la misma metodología empleada para analizar la carta de un rey para analizar hoy quién va a ganar una elección. Es un absurdo. Y es asombroso como nadie parece estar pensándolo.

Y aquí cobra relevancia el trabajo de Richard Tarnas en “Cosmos y psique”. Está en dirección de todo nuestro diálogo. Tenemos que hacer una valoración muy positiva de esa obra, de ese estudio tan profundo de procesos astrológicos aplicados a escala planetaria, no local. Y resulta bastante significativo que, siendo un libro que marca una nueva época en astrología de lo colectivo, no haya tenido el eco que se merece entre los astrólogos.

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Responses

  1. Gracias Alejandro. Serìa un lujo poder asistir a charlas abiertas de esta indole, lo comparto!!!

  2. Impresionante ! Gracias.

  3. Muchas Gracias Alejandro , muy bueno el artículo

  4. Gracias Alejandro por compartirlo publicamente. Cuesta mucho pensar en términos de proceso, son más valoradas las certezas…el artículo es una buena invitación a pensar sobre la cualidad de los procesos astrológicos, en lo colectivo y en lo individual. Estos conceptos son los que quedaron más fuertes en mi paso por Casa XI y es lo que trato de transmitir. Que se repita !
    un abrazo. Liliana.

    • Gracias Liliana. Es cierto: astrología es ciclos, astrología es ver procesos. Abrazo.

      • Dos SOLES , Dos GENIOS ! Leerlos es como un rayo de luz que atraviesa el cerebro!!!! Son Abre conciencias!!!!!!!! Para nuestras nuestras pobres conciencias !!!!!!!! Placer leerlos a los dos!!!!!! Abrazos!!!!!! De corazón!!!!!!! Graciela.

      • ¡Grace!!! ¡Modérese!!! A pesar de los excesos, te agradezco y te mandó un abrazo.

  5. Muy bueno Ale, gracias!

  6. Es un poco largo, mi comentario, si no entro todo pueden leerlo acá:

    https://www.facebook.com/laastrologiadelorenaelizabethweimer?ref=hl

    Hurgando en el avance de mi conciencia en la pre historia, llegue a la conclusión, de que cuando pasaron de la Era de Acuario a la de Capricornio, dijeron, nunca más nos arruinan los intereses del negocio, y ahí se pusieron totalmente controladores. Para esto, se supone existió la observación, de por lo menos, una, era astrológica previa. ¿Me fui un poquito lejos, no?
    El delirio de esto, provino, de pensar que el Cristianismo, fue también, una manipulación, instaurada, para controlar a todos los salvajes que salieron a reclamar las tierras, después de la capitalización de la Era de Tauro. (Risas)
    Esto lo insinúa el Zeitgeist (Película), que creo un movimiento, bastante, Acuariano, tiene atrás el movimiento del proyecto Venus, que supuestamente, viene dando contención, en lo parapsicológico.
    Lo que más me sorprende a mí, es entender porque en Casa Xl, se hablaba de que a los políticos, no les interesa, la astrología, no recuerdo quien lo dijo, pero es lo que me quedo aprendido. Por este mismo artículo, que compartís, Alejandro, parecería más bien, que a los astrólogos, no nos interesa la política, a mí me pasa. (Nunca leí tus artículos de la Historia Argentina, jajaja)
    Entonces, ¿son “tendencias probabilísticas” o “está escrito desde el principio”?
    Y me he quedado detenida, ahí, porque si la historia está manipulada, cual es la verdad que vamos a analizar, y a punta de pistola, genocidios, etc. ¿Cuáles son las posibilidades de una variante?
    No sé si a todos los Astrólogos les pasara lo mismo, porque ¿qué vergüenza no? Ya son 200 años de que los transpersonales fueron puestos al descubierto, y no damos ninguna captación del proceso cíclico o este Richard Tarnas en “Cosmos y psique” ¿dio alguna? Tratare de leerlo.
    Seguramente, hay grandes diferencias, entre lo que fue un rey, aunque todavía hay, y en países con poderes predominantes, Inglaterra, España, y un presidente, pero en cuanto a lo genocidas, que son, localizándonos, ¿podemos encontrar diferencias?
    Pensaba a la tarde, que bueno, en todo caso, analizaremos, como se confabularon lo intentos de una manipulación programada, y las respuestas de los pueblos a las que se tuvieron que enfrentar.
    Yo creo que con Internet, se está diluyendo, la identidad que llamamos “yo”, el sentido de identidad nacional, perdió sentido, frente a la amenaza del nuevo orden mundial. El individuo no puede dar respuesta frente a las noticias con que son bombardeados cada día, las malas nueva, que se están sucediendo sin freno, HAARP, CHEMTRAILS , Mk Ultra, Snowden, el presidente hablando de Aliens entre nosotros, etc, no hay capacidad de respuesta, porque ya no sabemos a qué atenernos, es más, creo que ya ni una revolución esperamos, porque la sobreinformación, ya nos dejó agotados, psíquica y emocionalmente; y lamentablemente, no hay registro histórico, de todo esto, no uno que podamos contextualizar.
    Perdón sé que me extendí, son algunas reflexiones.
    Muy agradecida, Alejandro, como siempre, por lo que compartís, un gusto leerlo a Eugenio, después de tanto tiempo.
    Abrazos.

  7. Comparto en gran medida las afirmaciones de ambos. Pero me gustaría señalar que el límite de Saturno no implica lapsos de 30 años. El ciclo de las conjunciones Júpiter/Saturno, es de 200 años por elemento (1800/2000 en Tierra, a partir de 2020, en Aire). Es interesante observar el consenso que afirma cambios de paradigmas, como que estamos “entre” 2 elementos, el anterior ya no sirve y el nuevo aún no se afianzó. El ritmo de las conjunciones cada 20 años, combinado con las posiciones del momento, creo que otroga una buena visión global. Ejemplo: mayo 2000 conjunción en Tauro, cuadratura Urano en Acuario. Aumento del precio de los comodities y caída de las punto.com. No creo que el uso de las viejas conjunciones medievales sea un abracadabra que permita entender todo, pero arrima buenas visiones de procesos sociales, culturales y políticos. Un abrazo y gracias por compartir sus reflexiones.

    • Gracias Silvia. Es cierto. El artículo olvida la relevancia de los “cronocatores”: los ciclos de Júpiter y Saturno en conjunción y por elemento. Es lo que “tenía a mano” la astrología medieval para ser sensible a procesos de largo plazo. Y son ciclos bien significativos.
      En mi condición de ser Júpiter conjunción Saturno, doblemente agradecido por recordarlo (y prometo llevarlo a terapia).
      Muy feliz de estar en contacto. Abrazo.

  8. Me llevaste a los años que integré el grupo de investigacón de CXI, por 2001, 2002, 2003, 2004…
    Un trabajo increiblemente virginiano en el que seguimos el rastro de los transpersonales, mas Jupiter y Saturno. Desde por ejemplo Plutón en Geminis hasta hoy dia. Realmente hacer mundana global es muy dificil,trato de laburar con la carta de argentina y sus tránsitos. De predecir ni hablar, me conformo con ver que pasó después de tal o cual tránsito.
    Eli

  9. Gracias, Ale por compartir esta charla entre mis dos Maestros!!!.
    Alicia

    • Gracias amiga Alicia. Seguimos compartiendo. Abrazo…

  10. Ale, como siempre gracias por tu generosidad de compartir. El tema es deslumbrante. Siento que cuando expandimos conciencia, la Vida nos da nuevos recursos para continuar investigando y acercándonos a ese origen, al que algún día llegaremos. Abrazo de oso y namasté amigo mío

    • Gracias amiga Cristina. Continuemos el viaje. Abrazo

  11. Ale-Eugenio, juntos …cuidado con las chispas !! genios.
    Gracias por compartirlo.Se aprende.
    Me gusta eso de ” Procesos no-locales”.Siempre me gustaron los
    “procesos” y no lo terminante y… es tan aplicable para la astrlg, en realidad toda ella es un proceso constante.
    Con ganas de verte, ya lo haré.
    Estuve con Bea, en un curso, genia…..
    Abrazo , Isabel.

    • Gracias Isabel. Qué bueno saber de vos. Seguimos compartiendo. Abrazo

  12. Muchas gracias por compartir. Un lujo leeros.
    Qué decir, coincido plenamente con toda la reflexión. Es un poco dejar de ser miopes y a la vez quitarnos la fantasía de creer tener un poder que es perfecto. La Astrología, o mejor dicho, los astrólogos deberíamos revisarnos continuamente.

    3 apuntes breves que me fueron surgiendo al leeros.
    1. HUMILDAD. Creo que debemos tener humildad como astrólogos. No nos pongamos a la defensiva. Para seguir aprendiendo debemos tener la actitud del aprendiz, siempre, no estamos en posesión de la verdad. Al fin y al cabo, la esencia del astrólogo es ser un observador y transmitir, así pienso.

    2. Está en relación con el punto 1. Creo que ya se impone al astrólogo realizar un trabajo personal. ¿Por qué? Porque si no es así no ve más, siempre lee lo mismo y mal. Astrología y Desarrollo Personal juntos.

    3. Y como consecuencia, ir resignificando las interpretaciones tan fijas o estáticas que dimos durante años de planetas o tránsitos. La Astrología es una maravillosa herramienta cuando se la ama y se la sabe tratar. Pero para eso hay que comenzar por uno mismo.

    Bueno, lo dicho, gracias mil A.Lodi, gracias mil E.Carutti.

    Abrazos,
    José Ignacio Marina

    • Gracias José Ignacio.
      Es crucial tener presente lo que exponés. La astrología como fuente de transformación personal antes que como conocimiento autogratificatorio. La astrología al servicio de lo que está más allá de la experiencia del ego.
      Seguimos en contacto.
      Abrazo

  13. Que fascinante es leerte Alejandro, cuanto desperdicio se hace de la Astrología por haber dado lugar a las adivinanzas gitanescas de algunos astrólogos que resumen la materia en dos reglones: viene difícil para sagitario ande con cuidado. Me da mucha pena porque nos estamos perdiendo de grandes aportes para nuestro acontecer histórico si fuéramos capaces de hacer una lectura en el tiempo, los politólogos por lo general tiende a estudiar en lazos de tiempo largo, lo mismo lo hacen los economistas, pero veo una dirigencia política con un desconocimiento total que se resumen en décadas, años, meses sin ver cuanto se ha perdido por sucesivos errores y se va cambiando en la marcha sin miras los riegos que esto conlleva no sé xq en este momento me surge lo la nacionalización antojadiza de YPF, se pierden unos 15 mil millones de dólares x las trabas de la UE, y por otro lado se debe indemnizar a quien supuestamente solo se lo echaba solo se le retiraba la concesión y listo, en poco más de un año abril del 2012 y ahora noviembre 2013 nos encontramos con contradicciones que afectarán al futuro ya que las trabas que Repsol y España pidieron a organismo internacionales x más q se firmó un acuerdo de pago cesarán las trabas y esto llevará a seguir teniendo perdidas millonarias en dólares dólares que se carecen y que nos arrastran a un default, estamos transitando a 140 km/hr con 1/4 tanque como dijo un politólogo sino se desacelera la marcha de 140 pasaremos a 0.
    Desearía que te pudieran leer quienes nos representan en el especial la mandataria que hoy no conduce el gobierno delega pero tarde y con decisiones que pueden hacer ganar tiempo, o pueden hacer que la crisis sea más severa de lo predecible.
    Te deseo buen fin de semana amo la política así que termino haciendo una mezcla, se necesita de hombres como vos q saben leer la vida las relaciones planetarias,, gracias por explicar de la manera que haces xq yo que no entiendo sobre astros, ascendentes, y demás componente algo puedo interpretar. dentro de mí pobreza de términos sobre tu materia gracias.
    Abrazo.

    • Gracias Beatriz. Es cierto, los economistas (algunos) ya aplican una mirada cíclica. Que todo apogeo tiene su caída, que de cada caída surgirá un nuevo impulso. Ver ciclos desdramatiza. Abrazo

  14. Lo que sí habeis conseguido es consumir una gran cantidad de tiempo en estupideces, soslayando la importancia del tema , que no habéis conseguido dilucidarla: EL FIN PRIMORDIAL DE LA ASTROLOGIA ES LA PREDICCION. Así que dejaros de charlas de taberna y aprended astrología de verdad. Liz Green tuvo la suerte de acertar una vez (sonó la flauta por casualidad), con su Howard Sasportas sólo consiguieron llenar la cabeza de pájaros a los pobres estudiantes, con sus dilaciones filosóficas y nada concreto. Hablais como los políticos

    • Rafael, no es mi intención molestar, sólo exponer lo que percibo. Pero acaso tenga ud. razón: una de las posibilidades es que sean todas estupideces.

  15. Gracias A.Lodi y E.Carutti, hoy leo por primera vez estas conferencias, y es muy difícil opinar ya que soy aprendiz de astrología, si mi corazón se regocija por lo elevado y profundo del diálogo, me obliga a seguir los estudios, pero dónde encontrar la formación que Uds. plantean, si desde siempre he sentido un gran respeto por esta ciencia, los tiempos para mi se acortan, pero seguiré avanzando, con mis siete décadas doradas punto dos,
    disfrutando y muy pronto llegará el maestro.
    Abrazo de osa mayor.Elin.

    • Gracias Inés.Te imagino un persona muy curiosa, por eso no te faltarán libros, maestros y experiencias para vivir. Respecto al tiempo que se acorta, tengo buenas noticias: se anda comentando que no hay que llegar a ningún lado… Abrazo


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