Posteado por: alejandrolodi | 14 enero, 2014

Argentina hacia 2016 (parte II)

Alejandro Lodi

(Enero 2014)

(Viene de “Argentina hacia 2016 – Parte I)

https://alejandrolodi.wordpress.com/2013/12/09/argentina-hacia-2016-parte-i/

image

Astrología es ver patrones cíclicos y descubrir en ellos significados. Cada carta tiene su peculiaridad estructural, lo cual implica también una singularidad cíclica. Atender a esos patrones y acompañarlos conscientemente (esto es, no resistirlos) permite entrar en sintonía con una específica pauta de realización de las potencialidades de esa carta. Esto supone suspender la idea que pudiera tener la identidad personal acerca de cómo “tendría que manifestarse” esa estructura, para así poder ser sensibles al modo de ese tiempo de revelación simbolizado por los ciclos planetarios.

Acorde de dos ciclos

En los ciclos de manifestación de la carta de Argentina existe una peculiar sincronicidad entre dos de ellos: el ciclo Sol-Luna progresado y el de Saturno por las casas. Vamos a abordar ese “acorde de ciclos”, enfocándonos en tres momentos y sus correspondencias con los hechos históricos de nuestro país (concentrándonos en los últimos tres ciclos): 

1er momento: Cada lunación (conjunción Sol-Luna) es sincrónica a Saturno transitando casa XII. Correspondiente con el clima histórico de 1949, 1978 y 2008.

SolLuna-Sat 01 b

2do momento: Cada «fase de afirmación» de ciclo Sol-Luna (semicuadratura creciente) es sincrónica a Saturno cruzando el Ascendente e iniciando un ciclo por las casas. Correspondiente con el clima histórico de 1952, 1982 y 2012.

SolLuna-Sat 02 b

3er momento: Cada «fase de forma» del ciclo Sol-Luna (cuadratura creciente) es sincrónica a Saturno transitando casa II. Correspondiente con el clima histórico de 1956, de 1986 y 2016.

SolLuna-Sat 03 b

La clave de lo que este acorde pueda significar está en la particularidad del momento de arranque del ciclo Sol-Luna progresado: cada vez que se inicia un ciclo (lunación progresada), Saturno transita la casa XII natal.

Comencemos nuestro estudio aclarando dos puntos, uno central al simbolismo de los ciclos involucrados, el otro mera anécdota técnica.

1) Habitualmente, en nuestro trabajo con destinos individuales, consideramos que el «ciclo Sol-Luna progresado» hace referencia a un proceso del alma. ¿Qué quiere decir esto? Que no se ajusta tanto a las intenciones o deseos conscientes de la personalidad (la imagen de nosotros mismos en la que hemos hecho identidad) sino que transparenta los propósitos de una dimensión más profunda -y misteriosa- del ser que nos constituye. El ciclo Sol-Luna progresado es el proceso en el que se despliega esa dinámica: la realización consciente de una respuesta a aquello que la vida parece convocarnos, la aceptación progresiva a reconocernos en un destino que difiere de nuestras prefiguraciones y que expone a la conciencia a un desafío de creatividad transpersonal.

Ahora, ¿cómo aplicarlo al destino de una entidad colectiva? Creo que podemos seguir el mismo criterio y sostener que el ciclo Sol-Luna progresado de un país refiere a un propósito profundo que se transparenta en los acontecimientos que vive una comunidad y que excede los deseos que la conciencia colectiva exprese en cada momento histórico específico. Así como la vida atrae a los individuos hacia direcciones que contradicen sus ilusiones, también una dimensión de la vida parece proponerse algo con nuestras comunidades nacionales que va más allá de lo que los individuos que la constituyen imaginan, desean o creen merecer. El simbolismo del ciclo Sol-Luna progresado representa el desafío de asumir que el destino de una nación no es la concreción del sueño de una facción, ni la hegemonía permanente de los valores particulares de un grupo, ni las visiones de futuro de una generación. Los sueños, las hegemonías y las visiones terminan mostrándose provisorias y funcionales a propósitos más vastos, misteriosos y de conmovedora creatividad que prevalecen a lo circunstancial y se transparentan inexorables en el tiempo.

Así, con cada inicio de ciclo Sol-Luna progresado, con cada lunación, una potencialidad del ser de una comunidad comienza a desarrollarse. Es una oportunidad para reconocerse colectivamente en una riqueza inédita que exija a esa comunidad una nueva mirada de sí misma, que anime a asumir una identidad distinta, capaz de contener mayores niveles de complejidad a partir de madurar y sanar viejos complejos, traumas y conflictos, tarea que demandará decisión, confianza y coraje. Esa redefinición de la propia imagen como país, de la sensación de ser o del carácter nacional, implicará un sentimiento y ánimo fundacional: una renovada estructuración de las relaciones de poder, de la organización económica, política y jurídica, que actualicen creencias, principios, valores y aspiraciones de la comunidad. [1]

mandala arg

Por su parte, el otro ciclo involucrado en nuestro estudio es el de Saturno por la casas de la carta natal de Argentina. El «ciclo de Saturno por las casas» simboliza un proceso de maduración y desarrollo de una estructura sólida que sepa dar respuesta a los desafíos de la realidad. Cada inicio de ciclo representa un momento de realización (esto es, hacer real), de asumir responsabilidad (esto es, saber responder), de comenzar a construir de un modo concreto y objetivo aquello que se siente necesario hacer, de comprometer fuerza hacedora. Y también de madurar el vínculo con la autoridad, los límites de la realidad y el reconocimiento al valor de la ley.

Además, hay un punto esencial: cada inicio de ciclo saturnino representa un tránsito por el Ascendente y, por lo tanto, un tiempo propicio para madurar su aprendizaje. En el caso de Argentina, “…Saturno transitando un Ascendente en Libra está actualizando la respuesta de esa conciencia –en este caso colectiva- al desafío de aprender Libra: el arte de ser con otro, saber vincularse, reconocer que el propio destino, antes que individual, singular y autónomo, es vincular, plural y compartido…”. [2]

De este modo, cuando Saturno transita la casa XII natal de Argentina se produce un tiempo de balance y consumación de toda una estructura desarrollada desde que cruzara el Ascendente, y de toda una realización del aprendizaje libriano. Son momentos de agotar una experiencia de estructuración en el arte de vincularse, de hacer contacto con contenidos no elaborados de ese proceso para liberarse de ellos. En esta fase de XII, Saturno propicia el desalojo de construcciones ya celebradas, no su inicio; invita a disolver estructuras que ya no saben sostener vitalidad, no su permanencia. Saturno transitando la casa XII simboliza tiempos que proponen soltar modelos de autoridad, no reverenciarlos.

2) Técnicamente, en el caso de Argentina la lunación se produce antes del ingreso de Saturno a la casa XII natal. No obstante, recordemos algo muy básico, pero que es necesario tener presente: los tránsitos y progresiones son climas, no fechas cerradas. Y como tales, la analogía más apropiada es con los tiempos de las estaciones del año. Así, la fecha de la lunación señala el inicio de una fase que se extiende por casi cuatro años, tal como la fecha de inicio de un ciclo estacional (por ejemplo, 23 de diciembre iniciando el verano en el hemisferio sur) anuncia un clima que se desarrollará durante tres meses (hasta el 21 de marzo). Y lo relevante aquí es que el período de casi tres años que dura el tránsito de Saturno por casa XII superpone su clima al de la fase inicial del ciclo Sol-Luna progresado.

Ilustremos con un ejemplo muy simple: tomando el tránsito de Saturno como un “período de vacaciones” y la fase inicial del ciclo Sol-Luna como “la estación del año”, si descansamos desde el 15 de diciembre al 15 de enero es obvio que nuestro tiempo vacacional está transcurriendo en verano y afirmar que estaría ocurriendo en primavera “porque el verano recién comenzó el 23 de diciembre…” implica un esfuerzo de exactitud que concluye en absurdo (como casi todas las obsesiones de precisión, dicho sea de paso).

El alma inicia, los vínculos agotan

En todos los casos que vamos a considerar en nuestro estudio el clima del tránsito de Saturno por la casa XII transcurre dentro del clima de fase de inicio de ciclo Sol-Luna progresado (lunación):

•       Fase de inicio de ciclo Sol-Luna (lunación) desde abril de 1949 a septiembre de 1952, Saturno transita casa XII desde octubre de 1949 a diciembre de 1952.

SolLuna-Sat 01

•       Fase de inicio de ciclo Sol-Luna (lunación) desde octubre de 1978 a mayo de 1982, Saturno transita casa XII desde agosto de 1979 a octubre de 1982.

SolLuna-Sat 02

•       Fase de inicio de ciclo Sol-Luna (lunación) desde mayo de 2008 a marzo 2012, Saturno transita casa XII en octubre de 2008 a diciembre 2011.

SolLuna-Sat 03

Al mismo tiempo, cada vez que el ciclo Sol-Luna progresado iniciado adquiere peso, contundencia y llega a su momento de afirmación (semicuadratura creciente), Saturno cruza el Ascendente iniciando un nuevo ciclo por las casas y toda una experiencia libriana.

•       Fase de afirmación de ciclo Sol-Luna (semicuadratura creciente) desde septiembre de 1952 a julio 1956, Saturno transita la casa I desde diciembre de 1952 a diciembre de 1955.

SolLuna-Sat 10

•       Fase de afirmación de ciclo Sol-Luna (semicuadratura creciente) desde mayo de 1982 a mayo 1986, Saturno transita la casa I desde octubre de 1982 a febrero de 1985.

SolLuna-Sat 11

•       Fase de afirmación de ciclo Sol-Luna (semicuadratura creciente) desde marzo de  2012 a mayo 2016, Saturno transita la casa I desde diciembre de 2011 a diciembre de 2014.

SolLuna-Sat 12

¿Qué hipótesis podríamos hacer de esta sincronicidad de climas? ¿Cómo podríamos significarla? ¿Transparenta alguna clave simbólica relevante para reconocernos en nuestra historia compartida y despertar creatividad y confianza?

De acuerdo a lo que antes definimos como característica de cada uno de ellos, este  “acorde de ciclos” para estar indicando que cuando un impulso del alma se manifiesta (lunación), un modo de estructurar vínculos se agota (Saturno por XII). Y también el riesgo de que cuando una nueva fuerza del alma es intuida por la conciencia colectiva (lunación), el hechizo de la polarización vincular se recrea (Saturno por XII).

Luego, cuando Saturno cruza el Ascendente en Libra se inicia un nuevo ciclo de estructuración vincular al mismo tiempo que el ciclo de Sol-Luna progresado -iniciado en la lunación- llega a su momento de afirmación. Cuando Saturno cruza el Ascendente, es tiempo para que ese agotamiento de modos vinculares viejos y tóxicos se consume (fin de fase XII), dando paso a una nueva construcción de relaciones sociales acorde a aquel renovado impulso de alma que ahora se afirma (fin de la fase inicial del ciclo Sol-Luna progresado)… Pero también de atravesar el riesgo de que el hechizo excluyente en nuestro modo de relacionarnos se cristalice y dé paso a un intento de estructuración vincular repetitiva en su patológica tendencia a la exclusión, que condiciona la emergencia de aquella fuerza del alma y malogra sus potencialidades creativas.

La purificación que Saturno en fase XII representa tiene profundamente que ver con el contacto consciente con la experiencia de todo el proceso desarrollado desde fase I para reconocerlo, agotarlo y comenzar a desalojarlo, intentando que no quede ningún contenido sin registrar, animándose a ver todos los fantasmas confinados “en el último cajón del armario”, para despedirse de ellos resignificándolos y aliviar así de ese lastre al nuevo proceso que habrá de iniciarse en fase I. Y el riesgo es que, en virtud del encanto que aún tienen para la conciencia, esas entidades fantasmales vuelvan a instalarse (ya no cómodamente) “a la mesa del banquete”.

El beneficio de la consumación del pasado o el costo de su repetición, el agotamiento de la carga acumulada a lo largo de todo el proceso o el hechizo de su recreación, son resultados que se harán explícitos luego, avanzado ya el próximo ciclo.

La paradoja cíclica que estamos observando parece proponer el arranque de una dirección profunda (lunación) mientras se agota toda una memoria acerca de la realidad vincular (Saturno por casa XII). Un arranque que no podrá coincidir con la fundación de lo nuevo, porque eso ocurrirá “recién un tiempo después”. Ese inicio más objetivo y concreto, la sensación fundacional (Saturno por el Ascendente), se da una vez purificada de contenidos ilusorios y fantasmales un vieja estructura hasta ahora funcional (Saturno por casa XII). Y ese período de purificación fue animado por la confianza y disposición a un propósito desconocido pero que se intuye renovado de vitalidad (lunación).

Ese “acorde cíclico” exige la sabiduría de percibir una reciclada intención del alma emergiendo mientras es consumada una manera -hasta aquí sólida y firme- de haber estructurado un sentido de realidad (más concretamente, un marco legal de convivencia, una forma de reconocer la autoridad).

El impulso de un nuevo proceso de realización de niveles profundos del ser de la comunidad que sugiere la lunación se materializa y tiene oportunidad de afirmarse cuando el ciclo Sol-Luna progresado llega a la siguiente fase (semicuadratura creciente) y Saturno cruza el Ascendente iniciando un ciclo de construcción y toma de responsabilidad.

Por eso, el arranque del proceso profundo que simboliza la lunación pide disponerse a purificar, antes que a fundar. Porque, en verdad, ese renovado propósito del alma aparece en la limpieza de una construcción de la realidad que tendrá luego la oportunidad de rehacerse. Esos tiempos históricos de inicio de ciclo Sol-Luna progresado en sincronicidad con tránsitos de Saturno por la casa XII de Argentina parecen incitar a desalojar y mudar lo viejo, a purificar y limpiar el pasado, al mismo tiempo que a estar atentos y ser sensibles a lo nuevo que se manifieste, a lo realmente creativo, distinto y diferente que emerge y se va mostrando por sí mismo y su propia fuerza vital. Una consciente depuración de lo que hemos vivido como nuestra realidad vincular (Saturno por casa XII) que habilita la revelación de un propósito profundo de la voluntad del alma (lunación).

Pero la astrología no es obligatoria. Las oportunidades intuidas por la conciencia en la potencia resonante de sus símbolos pueden ser interferidas y frustradas por carencias insatisfechas, miedos y la memoria de viejas heridas que necesitan confirmar el pasado y no permiten la audacia de confiar en lo distinto y desconocido.

Vínculos cristalizados, alma condicionada: la distorsión del ego colectivo

Esta clave que hemos desarrollado como propia de la sincronicidad del ciclo Sol-Luna progresado con el de Saturno por las casas puede distorsionarse. Y, como suele ocurrir, esa distorsión se gesta en la interferencia del ego, sea sensación de identidad separada de los demás, excitante tanto para conductas individuales como colectivas. Invariablemente, el potencial creativo de lo que está naciendo quedará condicionado si la visión fragmentaria de una facción pretende fundar lo nuevo en tiempos de disolución, si un sector particular (en polarización excluyente con otros sectores) intenta apropiarse y definir el carácter de lo que emerge antes de que ese impulso renovador surja del agotamiento, consumación y depuración de lo viejo.

La pretensión del ego de imponerse “contracorriente” a un pulso más profundo no puede conducir sino a la frustración de lo que se pretendió fundar, o a una rigidez extrema en la expresión de esa voluntad controladora del proceso que termina por ser destructiva antes que constructiva.

Así, en el momento de alcanzar la siguiente fase (semicuadratura creciente Sol-Luna en sincronicidad con Saturno por el Ascendente) se hará manifiesta esa frustración desilusionante o esa cristalización destructiva de aquello que se pretendió fundar en forma deliberada en tiempos de la lunación. Y aunque éxitos circunstanciales parecieran confirmarlo, la afirmación y concreción de aquel inicio capturado por la voluntad de una facción no llegará a producirse. No se trata de una sentencia arbitraria, sino de una consecuencia: al pretender fundar con plena definición en tiempos de XII se corre el riesgo de intentar construir con sustancia de hechizos del pasado. Es pretender “instalar” en tiempos de consumación. Es pretender “dominar” en tiempos de servicio. Ese servicio de agotamiento, revisión y limpieza tiene la cualidad de “preparar el terreno” para el posterior acto fundacional. Se necesita sabiduría y templanza para resistir la tentación de empezar a construir antes de preparar terreno. Se requiere paciencia y conciencia de tiempos orgánicos, antes que ansiedad y voluntarismo.

xul-01

El impulso profundo del alma (lunación) se va revelando a medida que el tiempo de Saturno por casa XII “prepara terreno”: deshace, salda deudas, se saca ganas, se despide, desaloja, limpia, hace balance. La prisa y la ansiedad de protagonismo frustran el proceso y llevan a invertir energía nueva en repeticiones. Las repeticiones sólo consumen energía, no generan creatividad. Son como pérdidas de una cañería: dilapidan energía sin conducir a ningún lado. Las repeticiones llevan a que la fuerza del nuevo impulso “tome posesión” de un espacio ocupado de pasado, un espacio saturado de carga psíquica acumulada. No hay posibilidad de que lo nuevo se manifieste sin una limpieza previa. O mejor, la naturaleza profunda de ese impulso del alma tiene que ver (sabe) con iniciar consumando, arrancar haciendo limpieza (lunación en tiempos de Saturno por la XII).

Ceder al encanto de protagonizar fundaciones en tiempos de agotamiento provoca arranques congestionados, impregnados de remanentes del pasado, carentes de frescura y fluidez, saturados de tensión y trabas. El fascinante ímpetu propio del inicio (lunación) puede dejar en sombra el clima purificador de la consumación de un proceso (Saturno por casa XII) y convertirlo en iniciativa fundacional cargada de escarmientos y fantasías destructivas. La fuerza dispuesta al agotamiento de los contenidos más inconscientes de un proceso que termina es capturada por la impaciencia de protagonizar una gesta fantástica. La comprensión profunda de los procesos del alma se frustra en la excitación arrogante de la personalidad.

En verdad, este “acorde de ciclos” no tendría por qué manifestarse fatalmente de ese modo. Porque, en verdad, la fuerza de un sentido profundo que nace sabe disponerse a la discreta e impecable tarea de consumar pasado, de ser sensible a remanentes incomprendidos del proceso que está llegando a su final. Afinada con el alma, la conciencia sabe que la oportunidad de lo nuevo (lunación) -que parece demorarse atento a ese servicio de higiene psíquica (Saturno por XII)- se hará explícita y se afirmará acorde y armónica a un tiempo de construcción aún futuro. Ese inicio constructivo será animado por aquella fuerza del alma, ya aliviada de fantasmas que la mantenían contenidas en lo ya celebrado y apegada a formas desvitalizadas. La conducta egoica arrebatada, en la excitación de creer y sentir que su deseo particular coincide con la voluntad del proceso, consumirá energías -potencialmente orientadas a la creatividad- en intentos fundacionales épicos en tiempos que aún son de despedida y de -serena y paciente- disposición a vaciar de contenidos rígidos la memoria.

El conjuro a ese arrebato -que confunde la vitalidad para agotar lo viejo con la excitación de protagonizar lo nuevo- se centra en una comprensión que permita aceptar que la determinación presente (lunación) aún no da inicio a la construcción de lo nuevo (que será Saturno por I). Es la sabiduría para asumir que ese impulso profundo y renovador (lunación), aunque ya sea percibido y sentido, invierte primero su fuerza en una honda purificación del pasado (Saturno por XII), para luego afirmarse en sincronía con los fundacionales pasos constructivos del ciclo de estructuración que se inicia (Saturno por I).

Recordemos, hemos vivido estos tiempos que combinan inicio y depuración en estos períodos:

•          1949-1952

•          1978-1982

•          2008-2011

 

Una percepción del “acorde cíclico” en los hechos de la historia

Observemos el período histórico de 1949 a 1952.

SolLuna-Sat 01 a

En 1949 el primer gobierno de Perón llega a mitad de mandato. Y se promueve una reforma de la Constitución.

Parece evidente que fue el peronismo quien supo percibir y alinearse con ese “nuevo impulso del alma” que comienza a manifestarse en la historia (lunación en abril de 1949). Y es la elocuencia de esa fuerza renovadora que lo anima y su resonancia con la conciencia colectiva la que lo confirma. La vitalidad de ese nuevo propósito que comienza a aparecer aparece vinculada con la necesidad de una inclusión reparadora en el tejido de la sociedad: la justicia social.

Al mismo tiempo, Saturno ingresa en la casa XII (octubre de 1949) anunciando tiempos propicios para agotar una vieja forma de vivir la autoridad y la ley, tanto como de consumar un modo de experimentar las relaciones y las conflictivas diferencias internas. Pero también pueden resultar tiempos en los que viejos fantasmas parezcan cobrar vida, recreándose la excitante fascinación de la confrontación polarizada.

El modelo de Perón incluye percepciones como la de “comunidad organizada” y “justicia social”, pero también se sostiene en el “culto a la personalidad del líder” y en la lógica “aliado-enemigo”. A su vez, el énfasis en los derechos sociales de los más desprotegidos deja expuesto el miedo de los sectores más conservadores, el apego a sus posesiones y privilegios, su incapacidad para abrir el corazón, y sus reacciones más irracionales. Y todo ello se potencia y cree encontrar justificaciones en el clima de antagonismo excluyente que comienza a instalarse.  Progresivamente, durante el período 1949-1952 se recrean heridas históricas, se cristaliza la imagen de “caudillo providencial” y se promueve  un clima de adoración y odio que genera un circuito cerrado de polarización cada vez más extrema y destructiva.

Podemos ver que la energía de arranque (lunación), animada en un espíritu reparador, es capturada por el hechizo de la devoción paternalista y de facciones en guerra. Las conductas de los actores sociales se tornan cada vez más reactivas y regresivas, alejándose de los valores democráticos y aproximándose -cada vez más peligrosamente- a expresiones totalitarias, tanto en el oficialismo como en la oposición. El desprecio por el otro pronto incluirá a su vida.

Y 1952 marca el comienzo del siguiente momento que se extenderá hasta 1955-56: el del ciclo Sol-Luna llegando a “fase de afirmación” (semicuadratura creciente) y Saturno cruzando el Ascendente.

SolLuna-Sat 13

Con las tensiones llegadas al extremo y la muerte de Eva Perón sensibilizando aún más las polarizaciones, se juega aquí la crucial oportunidad de percibir el agotamiento de una forma vincular generadora de sufrimiento y favorecer gestos que propicien una nueva manera de relacionarse; o, por el contrario, sentirse animado a “llevar el conflicto hasta las últimas consecuencias” y experimentar el recrudecimiento de las fantasías de sacrificio, inmolación y destrucción.

Parece evidente que en este período, coincidente con el inicio del segundo mandato de Perón y su cruento derrocamiento, se afirma el éxtasis confrontativo. Y todo desemboca en una sociedad divida por la mitad y en el golpe de 1955, en tiempos de cuadratura de ciclo Sol-Luna progresado y Saturno transitando la casa II.

SolLuna-Sat 07

En 1955 el impulso iniciado en 1949 define una forma que condicionará el desarrollo de todo lo que resta del proceso (hasta un nuevo ciclo en 1978): peronismo-antiperonismo. Parece muy claro que el ciclo de organización que se inicia en 1949 es el ciclo del peronismo. Comienza en pleno apogeo de su figura y con una reforma de la Constitución, y llega a “fase de disolución” (semicuadratura menguante) precisamente un año después de la muerte de Perón (1975).

El ciclo de estructuración iniciado con Saturno cruzando el Ascendente en 1952 se gesta en el hechizo de la confrontación y el culto al caudillo (amado y odiado) que no supo ser consumado en el tránsito por casa XII. La vitalidad del nuevo ciclo queda cristalizada en un encantamiento destructivo durante el tránsito de Saturno por la casa II de Argentina entre 1955 y 1958. El golpe de 1955 no representa sólo el colapso del gobierno de Perón, sino la fijación colectiva en una polarización fratricida que perdurará durante todo el ciclo (más de 20 años). El desafío de hacer estructura en el aprendizaje vincular -que propone el tránsito de Saturno sobre el Ascendente en Libra de Argentina- se frustra en un temprano fallido del que ya no se podrá retornar y que consumirá toda la energía del proceso.

El siguiente período histórico que se corresponde con este acorde de inicio de ciclo Sol-Luna progresado y Saturno por casa XII es el de 1978-1982.

SolLuna-Sat 02 a

Este comienzo de ciclo Sol-Luna encuentra a la casta militar en su apogeo, liderando y asumiendo la responsabilidad de “reorganizar la nación”. Son los años de la euforia y optimismo generado en el clima triunfalista del Mundial de Fútbol que se juega (y se gana) en la Argentina. En las mismas palabras de sus comandantes, el proceso militar “no tiene plazos, sino objetivos” y se encargará de sacar al país del caos y devolverlo a una vida democrática “cuando lo considere conveniente y haya garantía de paz”. Recordemos que en esos años Massera comienza a trabajar en su plan de transformarse en la figura política predominante de la democracia futura.

Y, al mismo tiempo, Saturno transita la XII. Nuevamente, como en 1949, la alternativa es agotar un viejo modelo de autoridad y de vincularnos en nuestras diferencias, o recrear fantasías de hegemonía absoluta y exclusión del otro. Y otra vez el hechizo de la confrontación extrema prevalece. Son años en los que en nuestra sociedad se genera un plan de extermino purificador que se presenta a sí mismo como la solución definitiva al desborde de violencia política de la última década. Pero también comienza a gestarse una reacción con centro en valores humanos universales que se ubican más allá de las pretendidas justificaciones ideológicas: el movimiento de derechos humanos.

Hacia 1982 (y tal como en 1952), el ciclo Sol-Luna progresado llega a su “fase de afirmación” (semicuadratura creciente) y Saturno comienza un nuevo proceso sobre el Ascendente en Libra.

SolLuna-Sat 05

Atravesando un creciente desgaste y no habiendo elecciones, el gobierno militar arriesga una jugada para consolidar su poder: la guerra de Malvinas. De haber logrado tener éxito, el recurso nacionalista podría haber ahogado las denuncias de crímenes y facilitado al gobierno militar el dominio y control de la transición hacia la democracia. Una estrategia que Alfonsín calificara como “cepo patriótico”: siendo protagonistas de una unánime causa nacional, cualquier crítica a los militares se convertía en “traición a la patria”.

No obstante, a diferencia de la confirmación en la dirección ocurrida en 1952 con el triunfo de Perón en las elecciones, la derrota en Malvinas marca el traumático fin del plan militar gestado en sincronicidad con la lunación de 1978. En este caso, antes que afirmarse, ese proceso es frustrado. Y la nueva estructura vincular que habilita el tránsito de Saturno sobre el Ascendente en Libra coincide con una revalorización de la convivencia democrática, el agotamiento de las fuerzas armadas como variable de poder  político y el triunfo de un partido no-peronista en elecciones libres sin proscripciones por primera vez en la historia.

Luego, cuando el ciclo Sol-Luna progresado llega a “fase de forma” (cuadratura creciente), sincrónico al juicio a las juntas militares y a los líderes guerrilleros protagonistas de la violencia política de los ’70, el proceso democrático parece adquirir una base sólida y estable. De hecho, se mantendrá hasta el próximo inicio de ciclo en 2008.

SolLuna-Sat 08

En la actualidad estamos siendo protagonistas del siguiente período histórico de ese acorde de inicio de ciclo Sol-Luna progresado y Saturno por casa XII. Eso se produjo entre 2008 y 2011.

SolLuna-Sat 03 a

Con la asunción de Cristina Fernández como presidenta, se produce una nueva lunación progresada y un tránsito por la casa XII. El comienzo de su mandato anunciaba el propósito de mayor institucionalidad y diálogo, al tiempo que su esposo se retiraba para construir un movimiento transversal que se transformara en protagonista de la nueva política, en sincronicidad con ese “nuevo impulso del alma” que la lunación simbolizaba. Sin embargo, el tránsito de Saturno por XII pareció encarnar rápidamente los viejos fantasmas de confrontación excluyente con el llamado “conflicto con el campo” y de la mitificación de la figura del líder providencial -con su correspondiente antagonismo entre  veneración y repudio- a partir de la muerte de Néstor Kirchner.

En un clima de polarización extrema y al igual que en 1952 (a diferencia de 1982), en 2011 con el ciclo Sol-Luna llegando a “fase de afirmación” (semicuadratura creciente) y el tránsito de Saturno sobre el Ascendente en Libra, se confirma la dirección del proceso iniciado en la lunación (2008) y se enfatiza aún más la tensión vincular y el repliegue en posiciones fijas y cristalizadas. Las decisiones unilaterales se radicalizan y concentran cada vez más en la voluntad personal de la figura presidencial. El diálogo y la tolerancia al cuestionamiento desaparecen, y las réplicas de repudio y rechazo incrementan sus niveles de violencia y desprecio por el otro.

SolLuna-Sat 04

En ese clima, la excitación destructiva cobra vigencia, ya sea en fantasías épicas de sacrificio (“quemar naves” ratificando políticas, antes que hacer giros o rectificaciones de rumbo), de renunciamientos forzados (la salud de la presidenta dando cuenta de una sofocante presión y generando incertidumbre acerca de sus posibilidades de sostener el poder) o de conspiraciones golpistas (sospechas de operaciones que intentan presionar hacia una salida caótica). Todo ello mientras nos aproximamos a un momento análogo a 1955 y 1985: el ciclo Sol-Luna progresado llegando a “fase de forma” (cuadratura creciente) y Saturno transitando la casa II.

SolLuna-Sat 09

Síntesis

En síntesis, ¿qué recurrencias podríamos percibir en estos distintos momentos históricos como para afirmar que revelan un patrón de respuesta sincrónico a ese acorde de ciclos astrológicos?

En cada primer momento (1949, 1978 y 2008), esa nueva fuerza iniciadora que brota de una dimensión  profunda de nuestra comunidad –un impulso del alma colectiva- es interpretada por un grupo que la encarna y significa (lunación). Junto a la efectiva resonancia que logra en sociedad, surge el hechizo de que ese tiempo fundacional requiere concentrar sus virtudes en las cualidades de una persona o casta providencial, subordinando la diversidad de opiniones a la que dicta una única voluntad y trasladando la lógica de la guerra a las relaciones políticas: dos bandos irreconciliables en pugna excluyente. Los hechizos del “caudillo protector” y del “patrón del enemigo” activos con el tránsito de Saturno por casa XII. Son tiempos en los que cobra vida el sentimiento de sentir una “nueva Argentina”, la necesidad de “reorganizar la nación”,  “refundar la república” o “liberar a la patria”.

En cada siguiente momento (1952, 1982 y 2011), se comienza a construir una nueva estructura institucional que define el vínculo entre nuestras diferencias. Fruto de haber llevado el antagonismo al extremo, la nueva autoridad se concentra en un líder o facción que iguala los intereses y mirada de la realidad de un grupo específico con los valores de la nación toda. En 1952 y 2011 esto es consecuencia de confirmar la línea del grupo que interpretara el impulso de la lunación (en 1949 y 2008), y en 1982 es producto del colapso del proyecto que se había pretendido fundar (1978). En 1952 y 2011 aquella confirmación lleva a un incremento de la conflictividad y el antagonismo excluyente, y a una sensación de lucha “a todo o nada” que cristaliza la lógica de enfrentamiento bélico y que entonces sólo parece tolerar triunfos absolutos que habiliten un dominio hegemónico sobre la sociedad (el hechizo de la suma del poder público) o rendiciones incondicionales que impliquen la definitiva exclusión de quienes fueran identificados como enemigos. En 1982 esa aspiración de construir un nuevo país, habiendo sido fruto de un colapso (un “tocar fondo”), pareció ser más horizontal e incluyente: los valores de la democracia parecían reunir -de un modo inédito- diferencias que hasta ese momento nuestra sociedad no había sabido amalgamar. No obstante, acceder a la democracia a partir de una debacle trágica (Malvinas) supone una alteración en los tiempos orgánicos de la conciencia colectiva, una inevitable necesidad de “quemar etapas” a favor de la supervivencia, con consecuencias que la siguiente instancia cíclica se encargará de poner de manifiesto.

En el tercer momento de nuestro “acorde de ciclos” (1956, 1986 y 2016), la situación de tensión de la etapa previa define una forma que estabilizará y al mismo tiempo condicionará el resto del proceso. Lo que realmente fue fundado y da carácter al proceso de la lunación no es exactamente lo imaginado o pretendido por quienes encarnaron la fuerza del impulso inicial. La vitalidad de lo que comenzara y luego se afirmara es puesta a prueba. En 1956 lo que toma forma es un país dividido, con exilios y proscripciones, con una institucionalidad subordinada al poder militar. Es todo el proceso que continúa a partir de la “revolución libertadora” de 1955 y que predominará hasta la próxima lunación (1978). La vitalidad del peronismo comenzaba a experimentar dificultades, pero con ese corte abrupto, antes que experimentar una crisis de madurez o su propio final, habrá de sostenerse y cobrar vida en la fascinación del exilio.

En 1986 toma forma el quiebre de aquel poder militar que colapsó en 1982 y un compromiso de continuidad democrática que demostrará ser efectivo, a pesar de las serias dificultades que le esperan. Pero también en esos años (1986 y 1987) se definen límites al fervor del “tercer movimiento histórico” que se creyó afirmar en 1982 (con la frustración de lo que se intentó gestar en 1978): la economía y las traumáticas heridas del pasado. Esa baja de vitalidad, al no ser interrumpido el proceso democrático, permitió que desarrolle su propia organicidad y madurez (en tiempos y experiencias), manifestando sus propias posibilidades de realización, aunque no coincida con nuestros ideales, con lo que imaginamos o deseamos.

Y hoy somos contemporáneos a un momento análogo tanto a 1956 como a 1986. ¿Cuál es la dirección de la vitalidad del proceso iniciado en 2008 y afirmado en 2011? ¿Cuál es la forma que será capaz de adoptar hacia 2016? ¿Qué sería no interferir en el desarrollo orgánico de ese proceso colectivo y permitirle que muestre su realidad, más allá de nuestras expectativas particulares? El triunfo electoral de Cristina Fernández en 2011 alimentó el anhelo de “ir por todo”. Se reforzaron las líneas políticas y económicas, se intentó modificar la justicia y el funcionamiento de los medios de comunicación, y se ensayó la posibilidad de una reforma constitucional que habilitara la reelección indefinida (“Cristina eterna”). No obstante, en cada una de esas áreas se produjeron resistencias, tensiones y conflictos que llevaron el clima de polarización al extremo, reeditando un clima que en muchos trajo a la memoria el dramático período de divisiones y violencia de 1952-1955. Finalmente, los problemas económicos surgidos de la pérdida de eficacia de distintas trabas y controles (incremento inflacionario, falta de inversiones, caídas de reservas, tipo de cambio), la derrota en las elecciones de medio término a manos de una fuerza política compuesta por dirigentes hasta ahora oficialistas, la disolución de toda expectativa de reelección y los cuidados que requiere la salud de la presidente, sumado a las sospechas de corrupción que comienzan a ser investigadas, todo conduce a un clima que abre un interrogante acerca de cuál será la estabilidad que alcanzará el proceso de la lunación (iniciado en 2008 y afirmado en 2011)  hacia el momento de la “fase de forma” con la cuadratura creciente en 2016. ¿Será una forma estable que habilite el despliegue de nuevas potencialidades? ¿O un diseño que repita fórmulas que sujetan al pasado? El clima general de tránsitos y progresiones sugieren que esta segundo opción tendría severas consecuencias. [3]. En el contexto de Urano y Plutón transitando al Sol oposición Luna natal de Argentina quedar fijos en la memoria y permanecer en la repetición maníaca de la historia pondría de manifiesto la revelación de una patología colectiva que sólo permite imaginar pesadillas.

Resulta crucial meditar acerca de cuáles serían las posibilidades de respuestas creativas al clima del futuro inmediato y cuáles serían las conductas que fatalmente nos conducirían a repeticiones de historias dolorosas. Y estar dispuestos a sostener esa conciencia, sin condicionarla a deseos personales, encantos ideológicos o identificaciones con el pasado.

(Continúa en “Argentina hacia 2016 – parte III”) 

https://alejandrolodi.wordpress.com/2014/02/01/argentina-hacia-2016-parte-iii/

[1] “Argentina y un nuevo ciclo Sol-Luna progresado”.

https://alejandrolodi.wordpress.com/2010/03/12/argentina-y-un-nuevo-ciclo-sol-luna-progresado/

[2] “Seminario ‘Gira democrática y misteriosa’ (1ra parte)”.

https://alejandrolodi.wordpress.com/2012/03/08/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-1ra-parte/

[3] Argentina hacia 2016 (Introducción)”

https://alejandrolodi.wordpress.com/2013/12/07/argentina-hacia-2016-introduccion/

Argentina hacia 2016 (parte I)”

https://alejandrolodi.wordpress.com/2013/12/09/argentina-hacia-2016-parte-i/

Anuncios

Responses

  1. Ale querido, leer este artículo ha significado un desafío enorme para mi en muchos sentidos… Como estudiante de Astrología, como participante, ciudadana y parte de nuestro bello País y también en el cotidiano donde día a día, desde lo individual, mi alma envía las señales, los llamados a transformar (‘me’ y ‘nos’) el lugar y el tiempo escogidos por el alma para continuar su crecimiento individual y colectivo..
    Quiero agradecerte mucho el enorme esfuerzo, estudio, compromiso, investigación y amor que pones en el desarrollo de cada -clarísima y profunda- entrega sobre los procesos cíclicos de Argentina, en este caso en particular (y en todos tus demás artículos).. Yo no sé cuál es tu Ascendente.. a veces pienso y modestamente arriesgo que quizá sea Acuario.. porque me atrevo a decir, al reflexionar sobre los ciclos y procesos que nos muestras, que quizá tu mensaje llega anticipado.. es decir, aún no es tiempo para que sea comprendido del todo…nos sé, a veces noto que hay una tentación a quedarse en lo superficial del miedo, lo cual nos aleja de toda vitalidad y crecimiento… Otras veces, hay otra tentación que también noto, la de recibir un mensaje con alegría, por su claridad y profundidad, y olvidarlo luego rápidamente apenas vamos a comprar los tomates para la cena… Me da un poco de tristeza eso.. Aún así tomo de la mano al desafío de tus preguntas finales, quizá el corazón y la motivación de tu investigación : “…Resulta crucial meditar acerca de cuáles serían las posibilidades de respuestas creativas al clima del futuro inmediato y cuáles serían las conductas que fatalmente nos conducirían a repeticiones de historias dolorosas. Y estar dispuestos a sostener esa conciencia, sin condicionarla a deseos personales, encantos ideológicos o identificaciones con el pasado….”.. Supongo que de lo pequeño se hace la ‘masa crítica’.. espero hacer honor al desafío de que, en el período de forma que tenemos ante el umbral, podamos y pueda colaborar a que creativamente ‘…habilite el despliegue de nuevas potencialidades..’… Gracias por ser un ‘meteorólogo’ tan amoroso, firme, reflexivo y compasivo.. Un abrazo del alma.. Sofi

    • Gracias Sofi. Evidentemente sos una astróloga muy sensible y perceptiva: soy Ascendente Acuario… Ojalá que mis comentarios lleguen demasiado temprano y no demasiado tarde. Abrazo de corazón.

    • Qué lindo el mensaje de Sofi! Sensible y perceptiva, es cierto, y sumamente detallista, como lo es Alejandro, con asc. Acuario. Me deja impresionada este extenso y detalladísimo informe, que en muchos momentos excede mi nivel astrológico. Gracias por tanto que entregas! Es maravilloso tener gente como vos que se dedique a esta ciencia con tanta fluidez, seriedad y esmero. Gracias nuevamente!

      • Gracias Aída. Muy generosa. Seguiremos compartiendo. Abrazo

  2. El último párrafo es la clave. Y es dificilísimo.
    Gracias, Lodi, siento que es muy claro lo que nos estás diciendo.

  3. Alejandro, muy bueno el artículo. Muy clara la lectura astrológica y compleja de digerir.
    Cómo compatibilizar estas cualidades energéticas que mencionás en un país dividido, violento e individualista donde una parte no está dispuesta a limpiar el pasado y la otra está esperanzada en la llegada de un nuevo “salvador” con las ya sabidas consecuencias que ésto acarrea?
    Cómo crear conciencia en un terreno difícil sin contribuir más a la polarización?
    Estoy llena de dudas y de temor y me detengo en tus últimas palabras:” es crucial meditar”. Podrá reflexionar un país que vive en estado de emergencia?
    Gracias. Un abrazo. Liliana.

    • Gracias Liliana. Sostengamos lo que percibimos, trabajemos la polarización en nuestro propio corazón y confiemos en las crisis como portales de conciencia. Abrazo

  4. Ale, como siempre, claro, contundente y sumamente sensible, vulnerable a toda información nueva que volcás tan didácticamente. Coincido con el pensamiento de Sofi. Esto lo he visto observando mi propia vida, soy ascendente Libra, pero es fascinante leer tu análisis tan profundo y transparente. Mil gracias amigo mío, agradezco haberte encontrado en el camino. Abrazo de oso y namasté.

  5. Ale desde hace bastante tiempo escucho que tendriamos que cambiar la fecha de nacimiento de la Argentina o regirnos por la Asamblea del Año 13 que esa si esta muy buena , creo que es acuario tauro , corregime si me equivoco , mi pregunta es que podemos hacer para camiar el 16 de Julio de 1816 ????como fecha de nacimiento de la Patria ya que esta muy mal afectada , me encantaria saber que se puede hacer juntarnos , estoy cansada de escuchar a los astrologos , hablar y no hacer nada al respecto gracias besososo

  6. Perdon creo que cambiando el voto no se solucionan los problemas ya que la fecha de nacimiento de la Patria nos rige o no ??

    • Gracias Mema. El desafío es reconocerse en esa carta y ser capaces de responder a sus potencialidades. Y para eso quizás sea necesario agotar las distorsiones que nos hechizan y que nos llevan a repetir una y otra vez. Pero, es cierto: una posibilidad es que se fundara otro país. Yo creo en la primera opción.
      Seguimos compartiendo.
      Abrazo

  7. No , obviamente no puedo seguirte, no puede elegir a la Astrología como modo de conexión con la vida , pero no dejo de reconocer tu sabiduría y tus conocimientos. Pero ,me sigue el dolor, y lo extrapolo a otros lugares del mundo: Ricos y pobres ,gente que se muere sin poder comer, y gente que tiene palacios y riquezas que no llevará consigo.
    y aquí la lucha entre lo que quieren unos y los que quieren otros ( sin incluírla a Cristina ). No se dá aquí.? Por qué creo que va más allá de lo Astro, aunque sea excelente el diagnóstico. Me duele, me sigue doliendo porque esto va , y lamentablemente por esta famosa grieta que ahora han puesto en evidencia. La Astrología lo muestra, pero la realidad lo afianza., hasta cuándo ?? seguramente hasta que los que posean puedan hacerse cargo., Dios no lo permita., o sí, seguramente estará marcado.
    dios proveerá, para el que crea y los otros buscaremos caminos alternativos que nos den un “cacho ” de paz.
    Sí me sigue doliendo la injusiticia y lo que yo considero palos. Pero una voz en el desierto……..
    es un lujo leerte, pero es un dolor ver hacia donde vamos o no, por ahí la cantidad de jóvenes que uno ve en la calle manifestándose hace algo
    Sos un genio escribiendo pero no me llega a lo real., o, mejor dicho no pienso que llegue a lo que yo quiero.
    Esto no es astrológico, es vivencial,……..gracias por todo.

    • Gracias Carmen por tu comentario. Para mí, si la astrología no es vivencial no tiene ningún sentido. Y si se disocia de la realidad, menos. Mi escrito ha generado la sensación opuesta en tu corazón, lo cual comprueba que no soy “un genio escribiendo”. Espero que sigamos aprendiendo a comunicarnos. Abrazo.

  8. sin palabras. Gracias por abrirnos los ojos y las orejas, por no decir el alma. Ojala tu escrito sirva para reconocernos y reflejarnos en una senda sin retorno, porque una vez que votamos ya esta. Que Dios el universo y el todo poderoso/a, nos den la suficiente luz divina para acabar con toda esta locura. Bendiciones. soy estudiante de astrologia.

    • Gracias Silvia. Colaboremos intentando comprender el sentido profundo de lo que vivimos. Abrazo

  9. Hola Alejandro, ya nos tienes acostumbrados a tus trabajos tan claros y abundante en explicaciones como siempre tan precisos, lamentablemente los qué compartimos tus interrogantes somos los qué estamos de acuerdo con un cambio de consciencia colectiva pero. . .
    . .”todo conduce a un clima que abre un interrogante acerca de cuál será la estabilidad que alcanzará el proceso de la lunación (iniciado en 2008 y afirmado en 2011) hacia el momento de la “fase de forma” con la cuadratura creciente en 2016. ¿Será una forma estable que habilite el despliegue de nuevas potencialidades? ¿O un diseño que repita fórmulas que sujetan al pasado? El clima general de tránsitos y progresiones sugieren que esta segundo opción tendría severas consecuencias. [3]. En el contexto de Urano y Plutón transitando al Sol oposición Luna natal de Argentina quedar fijos en la memoria y permanecer en la repetición maníaca de la historia pondría de manifiesto la revelación de una patología colectiva que sólo permite imaginar pesadillas.

    Gracias Ale, pero el despertar es de TODOS cómo el compromiso porqué mirar por TV cómo el pueblo tucumano reclamó en las calles y nosotros sentados calentitos en casa viendo cómo avasallan sus derechos qué también son nuestros o cuándo vemos qué un niño toma agua de una zanja . . en lugar de salir cada uno de nosotros a ayudarlos/nos “reclamando en cada Casa de Provincia, en paz pero con garra” para demostrar qué juntos SOMOS MAS! Estoy segura que llegó el momento de abandonar la retórica e ir a la ACCION, porqué la pasividad me suena a miedo y sabemos que el miedo paraliza, y me pregunto ¿miedo a quién o a quienes? o acaso ¿no produce más temor esperar que nos suceda lo peor por quedarnos con los brazos cruzados? ¿porqué esperar qué los jóvenes sean los activos y nosotros qué? Siempre, esperamos qué venga alguien a salvarnos! es hora de abandonar la queja y responsabilizarnos . . salir. . reclamar. . nosotros somos ciudadanos, la Institución es nuestra sociedad, la qué tenemos qué defender. . este es nuestro desafío, por nuestros hijos, nietos. . .ésta es la consciencia que creo debe cambiar LA UNION HACE LA FUERZA ! la consciencia de la individualidad con fines espurios es la que debe morir!!!!!!!!!!

    . . .”Resulta crucial meditar acerca de cuáles serían las posibilidades de respuestas creativas al clima del futuro inmediato y cuáles serían las conductas que fatalmente nos conducirían a repeticiones de historias dolorosas. Y estar dispuestos a sostener esa conciencia, sin condicionarla a deseos personales, encantos ideológicos o identificaciones con el pasado.”

    Cariños Alejandro.

    • Gracias Olga. Parece evidente que el tiempo de los procesos colectivos resulta más lento que el individual. Pero cuando la conciencia se precipita es inevitable. Contribuyamos.
      Abrazo…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: