Posteado por: alejandrolodi | 14 mayo, 2018

Argentina y el don de puente

Alejandro Lodi

(Mayo 2018)
Saturno por casa III y en oposición a Mercurio

¿Qué puede aportar la astrología al análisis de los asuntos sociales, políticos y económicos de nuestra comunidad? ¿Qué sentido tiene considerar desde lo astrológico el proceso histórico de la Argentina? Buscar en su universo de símbolos justificaciones para nuestras opiniones personales es casi una profanación. Reducir su potencial de significados a las necesidades del narcisismo más insustancial es síntoma de inmadurez e inseguridad. Entonces ¿para qué aplicar astrología a la historia?

La astrología, en verdad, permite constelar los sucesos en un contexto distinto al de la mirada habitual (de la que participamos inevitablemente y que se ajusta a nuestros condicionamientos emocionales, ideológicos, culturales, etc.). Aporta una perspectiva esotérica de los temas cotidianos; o, al menos, psicológica (si es que necesitamos establecer esa diferencia entre “esoterismo” y “psicología”). Es el beneficio de un acto mágico: reconocer los hechos como símbolos y ubicarlos en un orden cíclico que sólo puede aportar la regularidad del cielo en correspondencia con el devenir humano. Ese significado oculto es un mensaje de otra dimensión de la realidad, una clave del alma de la comunidad. Porque las comunidades -como los individuos, como la Tierra misma- también tienen alma. Es evidente que la astrología no ahorra provocaciones.

Entre 2017 y 2019 Saturno transita la casa III de la carta de Argentina. El planeta que simboliza el principio de realidad transita el área de los vínculos internos y con vecinos, el desplazamiento por rutas y el transporte, la comunicación entre los habitantes, la circulación de las opiniones y los medios de prensa. Además, en 2018 Saturno se ubica en oposición a Mercurio. Un momento para tomar responsabilidad de nuestras ideas, de cómo las comunicamos, de la educación y los educadores, del comercio y los empresarios, de los medios periodísticos y los periodistas.

Saturno a Mercurio 2018

Saturno también representa la firmeza, la solidez y el don constructivo. El período de su tránsito por casa III y en aspecto a Mercurio es un tiempo propicio para la construcción de puentes. Cada visión, cada perspectiva, cada posición es una orilla. Las orillas pueden sentirse enfrentadas y opuestas. Cada orilla puede convencerse de la amenaza que representa la existencia de otra orilla y desde allí construir desconfianza, fortificaciones defensivas. La evidencia de otra orilla puede plantear un juego de poder: el anhelo de supremacía, dominio y hegemonía. No obstante, las orillas también pueden percibirse como partícipes de la experiencia de río. El río como nexo que da entidad a las orillas, que disuelve la ilusión de división.

La conciencia de un río común a las dos orillas solo puede surgir del reconocimiento y aceptación de que ninguna orilla tiene el poder suficiente para doblegar a la otra e imponerle su fuerza. Saturno en casa III y en aspecto a Mercurio requiere temple vincular: la disposición a “realizar vínculo”, a “hacer real el nexo”, sin propósito de ventaja personal, o descubriendo que no hay posibilidad de ventaja personal con exclusión del otro, o reconociendo lo frágil y estéril de esa ventaja personal cuando se obtiene negando al otro. Las ventajas del vínculo por encima de las ventajas personales.

Acaso el mayor gesto de madurez lo represente el compromiso con la construcción de puentes aun sintiendo que el otro podría ser doblegado. La autoregulación del impulso a prescindir del otro, aun creyendo que existe la  oportunidad de someterlo a la propia visión. La cima de madurez saturnina se alcanza cuando desistimos del excitante encanto de la polarización. Es la serena aceptación y el pleno disfrute de la realidad vincular. El reconocimiento del otro (lo diferente a mí) como fruto benéfico. Y, a partir de allí, la apertura de efectivas posibilidades de superar dificultades comunes.

El principal obstáculo no es exterior a nuestra conciencia colectiva. Es un hábito que hemos conformado y que reforzamos deliberadamente, como si nos sintiéramos dignos en él. En Argentina desarrollamos la costumbre de despreciar al adversario, de “bardear” al contrario, de festejar su fracaso. La alegría por el triunfo propio ha dado paso a la celebración de la derrota ajena. La convicción de que “mi sueño es tu pesadilla”. Por cierto, se trata de un estigma presente a lo largo de nuestra historia, casi una estructura adictiva latente que se actualiza de manera recurrente y que desde 2008 (con el llamado “conflicto con el campo” como hito) ha recobrado una virulencia patológica. Un rasgo que nos llena de orgullo al ejercerlo, pero que meditando sobre él nos conduce a una implacable sensación de vergüenza e indignidad. El “escrache”, como un naturalizado trato de nuestras diferencias, representa uno de los más regresivos modos de relacionarnos.

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Tres momentos en la historia

Pero ¿qué ocurrió en anteriores tránsitos de Saturno por casa III? Hagamos un poco de historia.

Saturno en casa III (1958-1960)

En el período entre 1958 y 1960, el clima de Saturno en casa III se plasmó en las elecciones que pusieron fin al gobierno militar que había derrocado a Perón. Frondizi es electo presidente gracias a un acuerdo con el líder en el exilio. Parecía una oportunidad de construir puentes entre las orillas del peronismo y el anti-peronismo. Poco después, en 1962, ya con Saturno en tránsito por casa IV, llegaría el tiempo de la frustración.

En lo económico, el saldo del tránsito de Saturno por casa II (la de los recursos) ocurrido entre 1956 y 1958 dejaba en evidencia déficit fiscal (gastar más de lo que se genera) y alta inflación. Se decidió entonces solicitar un crédito “stand by” al Fondo Monetario Internacional (FMI) -el primero de nuestra historia- en beneficio del plan de estabilización puesto en marcha por el nuevo gobierno.

Saturno en casa III (1988-1990)

Luego, en el siguiente momento de Saturno por casa III, entre 1988 y 1990, las orillas del peronismo y el radicalismo atravesaron un trance crucial. El año 1988 fue de elecciones internas partidarias para definir candidatos para las presidenciales de 1989. El peronismo por primera vez (y hasta hoy única) eligió a su candidato por el voto de sus afiliados. El favorito era Antonio Cafiero, que lideraba el sector más comprometido con la continuidad democrática y republicana iniciada por Alfonsín. Los sectores más polarizados del peronismo lo acusaban de “social-demócrata”. Durante la crisis política provocada por la sublevación militar de 1987, Cafiero había sacrificado la “ventaja personal” que podía representar la situación (el beneficio de la pérdida de poder de Alfonsín) y no dudó en mostrarse junto al presidente cuestionado en el balcón de la Casa Rosada en los momentos de mayor incertidumbre. Algo así como privilegiar el río (el sistema democrático) por sobre la orilla (la facción partidaria). No obstante, en 1988 perderá las internas a manos de Carlos Menem y las orillas se reforzarán. El colapso del gobierno radical fue visto entonces como segura carta de triunfo y garantía de un futuro gobierno sin oposición (es decir, hegemónico).

En lo económico, el tránsito de Saturno por casa II había generado un plan de estabilización -el Plan Austral- que comenzaba a entrar en crisis. La deuda externa (contraída principalmente con el FMI), el déficit fiscal (gastar más de lo que se genera) y el desborde inflacionario llevaron a un situación de colapso un año más tarde.

Saturno en casa III (2017-2019)

Hoy, entre 2017 y 2019, atravesamos un nuevo tránsito de Saturno por casa III. La realidad parece presentarnos nuevamente orillas divididas, deseos excluyentes y búsqueda de ventajas personales, por sobre la disposición a construir puentes. Y, como desenlace del tránsito por la casa de los recursos económicos (la casa II), nos vemos forzados a reconocer el déficit fiscal (gastar más de lo que se genera), la dificultad para reducir la inflación y la necesidad de ser asistidos por financiamiento externo… a través de un crédito “stand by” del FMI.

Tiempo de plantearnos las orillas y el río, de madurar nuestras diferencias y su vínculo. Ante las dificultades, podemos buscar qué orilla es culpable y sentirnos justificados en desistir del vínculo. Es nuestra reacción habitual: ante las consecuencias amargas de nuestras decisiones, convencernos de que somos víctimas del otro y liberarnos de toda responsabilidad. Un modo que niega las evidencias de que cada orilla tuvo oportunidad de resolver las dificultades y no supo cómo hacerlo, o incluso las acrecentó. Cada orilla tuvo éxitos transitorios que contribuyeron a generar problemas mayores, sin asumir a tiempo el error, por orgullo y por evitar la necesidad de acuerdo. Cada orilla es parte del problema y es parte de la solución, de la patología y de la sanación. El desafío de reconocer vínculo. En las buenas y en las malas. En los aciertos y en los errores. Ser responsables de los sueños y de las pesadillas, de los honores y de los reproches. La madura gracia del encuentro. El don de puente.


Responses

  1. Frondizi, Alfonsin y Macri , llegaron al poder con lindos discursos de campaña, que luego no cumplieron
    Los tres tienen la base radical
    Frondizi y Alfonsin no terminaron su mandato.
    Saludos

    • ¿Sólo ellos cometieron ese incumplimiento? ¿Entonces el actual presidente no debería terminar su mandato? ¿Sería saludable esa fatalidad? ¿Somos ajenos a las patologías que sancionamos en los demás? Saludos.

      • Creo que es saludable evitar un iceberg.
        Siempre dentro de un proceso constitucional e institucional
        Al igual que De la rua, Macri puede renunciar.
        Lo terrible es si la población no aprendió y vuelve a votar un proceso de desprotección económica y social.

      • Quizás la gente que lo vota no cree eso.

      • Las responsabilidades de los horrores del gobierno de Macri no pueden diluírse adjudicándolos al conjunto de la sociedad.

  2. Más tarde o más temprano te van a dar el doctorado en sociología política Un placer leerte, escucharte y filosofar con vos!!!

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  3. Es un placer leer tu analisis de la realidad que estamos viviendo en la Argentina tan vapuleada siempre y parece que los que se proponen para regir nuestros destinos no han aprendido nada del pasado!!! Como siempre tus palabras tan esclarecedoras ruego al Universo le sirvan a mucha gente!! Felicitaciones por tu analisis y tus palabras siempre esclarecedoras un abrazo. Cristina Lamas

  4. Hola Alejandro.
    Si bien es frustrante volver al FMI, en mi caso, no lo considero “el cuco”, pero si el Auditor de Nuestro Derroche Nacional, tal vez se abre la puerta para Acuerdos fundamentales entre el actual Gobierno y sectores opositores con responsabilidades de gobierno.
    La Llamada “Liga de Gobernadores”del PJ, más allá de su apetito de poder, demostró no masticar vidrio, y negociar con el Gobierno Nacional cada vez que las partes se encontraron al borde del precipicio.
    El mejor ejemplo de ello, fue el ACUERDO POR REDISTRIBUCIÓN DE FONDOS DE LA COPARTICIPACIÓN FEDERAL, que no se había modificado desde 1985, y la Devolución a la Provincia de Buenos Aires, del Fondo del Conurbano.
    Tal vez, el día a día, nos impide valorar acuerdos de esta magnitud, que no se lograban desde hacia 32 o 33 años.
    Por mi parte, me gustaría que además de acuerdos económicos, se pudiesen lograr acuerdos institucionales en relación al Poder Judicial, y al Sistema Electoral, (Voto Electrónico y otros).
    Abrazo.
    Gerardo Djeredjian

    • Amigo Gerardo, gracias por el aporte.
      Urano opuesto a Júpiter natal y en tránsito por casa VII, Plutón al Sol y a la Luna natal en tránsito por casa IV. El clima astrológico da para una reforma estructural que nos libere del pasado y nos permita compartir una visión de futuro en la que converjan la mayor cantidad de matices posible. Ya sabemos que liberarse de pasado, en principio, estimula miedos y fantasmas, pero no hay alternativa: regresión patológica o progresión creativa. El filo de la navaja. Veremos.
      Gran abrazo.

  5. Si nopodemos construir un puente para unir las orillas”crucemos a nado’ y si no sabemos nadar,MEJOR APRENDAMOS:

    • Gracias Lydia. Una especie de “puente humano”. No está mal. Abrazo.

  6. Da para decir que la Argentina es un aborto, un perpetuo aborto. Y no hay puta que la pueda parir.

    • Quizás Argentina sea lo que nuestras visiones construyen (y sus consecuencias). Gracias.

      • Quitaría el quizás. En estos días las nuevas generaciones de argentinos habrán aprendido que nuestras instituciones no son creíbles; que, como en el pasado han sido traicionados sus padres, deberán postergar sus sueños, sus vidas. Se repite la historia una vez mas. Una nueva generación ha sido bautizada, ha sido violada. Estamos engendrando los futuros violadores. Amen.

  7. Estimado alejandro
    la idea de puente es un interesante aporte para ahondar en entendimientos que devengan en comprensiones posteriores.
    y he de sumar que las orillas que puede unir un puente es solo un nexo en un punto del recorrido del río. No debe descartarse el túnel o las balzas, con las virtudes analogicas que representan.
    he de sumar tambien, que pudiéramos seguir adormesidos en solo un punto del río y sus orillas sin despertar al cauce del río, su recorrido, naciente y delta.
    Tiendo a sospechar que existe en algun otro punto del río algún estratégico dique (desconocido a los devotos de las supremacías de las orillas) que se aprovecha del río. Y propicia todo el tiempo el debate de orillas, ajeno a toda la riqueza del cauce.
    Solo prestese atención a la manera de educar donde se propicia el “que pensar” por sobre el “como pensar”…
    Gracias por compartir

  8. Parece no podremos construir puentes sin recambio generacional forzoso, algo que ya habias comentado sobre nuevas generaciones con otros aspectos astrologicos, necesario para iniciar una reforma estructural: “… lo que seguro veremos será una virtual destrucción de una parte de la clase política y empresarial argentina, que obligará a un recambio generacional forzoso, pero necesario para salir del fangal donde estamos”. https://www.urgente24.com/279791-gloriagate-vs-riesgo-pais-donde-va-la-argentina

    • Gracias. Sí, creo que la clave generacional es muy importante y, en general, desestimada. Abrazo.


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