Posteado por: alejandrolodi | 14 septiembre, 2013

Júpiter transitando Cáncer: un análisis de su efecto en la historia argentina I

Alejandro Lodi

(septiembre 2013)

(Primera parte del seminario “Júpiter transitando Cáncer: Efectos del benefactor implacable en la historia argentina”, presentado en Consideral-Escuela de lenguajes simbólicos en julio de 2013).

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Introducción

Astrología es ciclos. Ver cartas natales fijas tiene algo de ficción. Nunca ninguna carta estuvo fija, sino desarrollándose de un modo incesante de acuerdo al tiempo de los movimientos planetarios.

Y estamos analizando ciclos de un país. Argentina. Esto no es casual. Estamos participando de momentos que representan importantes desafíos. Y para no quedar atrapados en nuestras opiniones personales, vamos a asociarlos con sucesos históricos sincrónicos al tránsito de Júpiter por Cáncer, intentando evaluar las respuestas dadas en el pasado.

Los tránsitos no implican la fatalidad de determinados hechos que inexorablemente van a darse de modo previsible, sino que son climas a los que la conciencia (individual o colectiva) puede responder de un modo creativo y sanador o de un modo repetitivo y tóxico. Lo previsible es cuándo habrán de manifestarse esos climas, no la manera en que serán vividos, ni los sucesos con los que quedarán asociados.

Que los tránsitos representen momentos de ampliación y expansión vital o, por el contrario, de bloqueo y sufrimiento es algo que va a depender de la capacidad de respuesta de la conciencia. Y esto, que es válido en la escala individual, también lo es en lo colectivo. Siempre dejo expuesto este supuesto de nuestro trabajo: lo que aplicamos para evaluar un destino personal es válido para considerar un destino colectivo.

Aunque podamos distinguir que una cosa es la psicología y otra la sociología, nuestra mirada de los procesos históricos utiliza los mismos criterios de análisis que aplicamos a la vida de un individuo. Y con aquellos de ustedes que ya han compartido otras charlas quizás podamos coincidir en la sensación de estar descubriendo que la necesidad de repetir y agotar patrones arquetípicos es más insistente aún en lo colectivo que en lo individual. La permanencia en patrones arquetípicos que se repiten una y otra vez es más desesperante en la escala colectiva que en la individual. Hay que tener más paciencia para evaluar y acompañar el proceso de las sociedades humanas de la necesaria para entidades individuales.

Hoy vamos a ver un ciclo ágil: el ciclo de Júpiter. Al ser un ciclo que se completa cada 12 años, no vamos a ver sus tránsitos casa por casa, sino que vamos a hacer especial foco en lo que ocurre cada vez que Júpiter transita Cáncer y aspecta al stelium de Mercurio-Venus-Sol en casa IX-X y opuesto a Luna en Capricornio en casa IV de la carta natal de Argentina.

carta-natal-argentina2

Esa zona sensible del mapa de nuestro país fue transitada por Júpiter en 17 ocasiones a lo largo de la historia. ¿Por qué tendría particular relevancia este tránsito? Anotemos varios motivos:

Primero, la carta de Argentina es muy jupiteriana. Es una estructura con un foco jupiteriano muy destacado:

  • Júpiter en Escorpio en casa I.
  • Gobernante de la carta (Venus, regente del Ascendente en Libra) en casa IX
  • Nodo Sur en Sagitario en casa II.

Ya sea para disfrutar sus talentos o padecer sus defectos, somos una entidad colectiva jupiteriana. Por lo tanto, es lógico suponer que será relevante cada vez que Júpiter haga conjunción al gobernante de la carta (Venus), al Sol (opuesto a la Luna), a la casa IX y al Medio Cielo.

Por otra parte, ese tránsito tendrá mucho que ver con un clima jupiteriano que afecta al vínculo con las figuras gobernantes (Sol en cúspide de Medio Cielo) y a la organización de las diferencias internas (Venus regente de Ascendente en Libra). ¿Cuál sería ese clima jupiteriano? Como talento: expansión benefactora, impulso trascendente, renovación de ideales, ampliación de sentido y confianza. Como defecto: desborde de idealismo, exceso de fe, derroche de vitalidad y ostentación de recursos.

Puede representar mucho disfrute, gracia, habilitación, fluidez y crecimiento abundante en las relaciones internas y en el liderazgo conductor de la sociedad. O fanatismo, credulidad, despilfarro, fanfarronería y pérdida de contacto con la realidad en los vínculos sociales y en el ejercicio del  gobierno.

Júpiter por tránsito simboliza un clima que, ofreciendo la virtud de la abundancia, puede devenir en el pecado del exceso. Todo depende de la madurez que demuestre la conciencia (en esta caso, colectiva) en su respuesta.

Vamos a valernos de lo que hemos analizado acerca del ciclo de Plutón en la anterior charla. Y prestaremos atención a eventuales momentos en que ambos ciclos –el de Júpiter y el de Plutón- parecen sincronizarse.

Mi intención es observar los 17 tránsitos de Júpiter por Cáncer a lo largo de la historia. Comencemos nuestro recorrido.

1er tránsito: desde julio de 1823 a agosto de 1824

El intento de gestar las Provincias Unidas del Río de la Plata había entrado en crisis en 1820. Es un momento muy anárquico. Cada región es dominada por un caudillo, dictando sus propias leyes. Y en 1823 aparece Bernardino Rivadavia como ministro de gobierno de Buenos Aires.

imageRivadavia (Sol en Géminis, 20 mayo 1780) es el primero que intenta sumarse efectivamente a la vanguardia del progreso y desarrollo económico liberal de la época. No evaluemos esto desde nuestra perspectiva del siglo XXI y ubiquémonos en el contexto histórico. Hacía poco más de 30 años que había ocurrido la revolución Francesa y Marx era un niño.

Rivadavia pretende que Buenos Aires se abra al mundo. Se crean instituciones como la Universidad de Buenos Aires, se propician inversiones, se estimula la actividad de las primeras industrias. Y para esto se gestionan empréstitos internacionales. El más emblemático es el que se firma con la Baring Brothers y que demandó 80 años en ser saldado.

Vemos entonces en esos años un fervor expansivo, una confianza en el progreso. Existe una fe en los avances económicos y culturales. Un ánimo fundacional, de sumarse a las ideas de vanguardia que prevalecen en el mundo. De la mano con toda esta apertura al mundo, Inglaterra reconoce la Independencia de las Provincias Unidas y se producen las últimas batallas contra los realistas que pone fin definitivo al dominio español

Estos hechos marcan el contexto del tránsito de Júpiter por Cáncer. Rivadavia encarna ese clima. De hecho, Rivadavia será nombrado presidente de un primer intento de Confederación Argentina en 1827. Sin embargo, todo terminará poco después de un modo traumático, acusado de llevar adelante una política exterior “demasiado comprensiva” de los intereses extranjeros. Y esto provocará una reacción opuesta a aquel movimiento de apertura al mundo.

2do tránsito: desde julio de 1835 a julio de 1836

En 1835 Rosas asume su segunda gobernación de Buenos Aires, pero esta vez con la suma del poder público. Parece muy jupiteriano… y plutoniano. De hecho, este tránsito de Júpiter es sincrónico con el primero de Plutón a Venus (regente del Ascendente en Libra) en casa IX y al Sol en Cáncer en Medio Cielo de Argentina. Es una época de clima jupiteriano y plutoniano al stellium en Cáncer de Argentina.

1835

En ese clima, se constituye una figura fuerte como gobierno. Una personalidad que concentra en su voluntad la suma del poder público. Y eso significa un individuo de autoridad absoluta que representa el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. Rosas (Sol en Aries, 30 marzo 1793) es el caudillo: gobernador, el legislador y el juez.

Es muy a tono con el Sol en Cáncer en Medio Cielo de Argentina: personalidades fuertes y protectoras (eventualmente cálidas) en quienes se proyecta un padre. El caudillo paternalista es un arquetipo sensible a nuestro inconsciente colectivo. Una figura destacada, que ya sabe todo lo que necesitamos y que nos considera con afecto. No se trata de un dictador que se imponga a sangre y fuego. Y, aunque sea cruel con los opositores y domine con el miedo, no se sostiene en el poder sojuzgando al pueblo, sino a partir de su imagen paternal.

Esto es fundamental para comprender la historia argentina. Antes que explorar las complejidades de la convivencia, es muy alta la tentación de simplificar proyectando en un “padre bueno” (o, por supuesto, en una “madre buena”) una voluntad generosa a la cual subordinarse. Y Rosas es la primera gran figura histórica en encarnar ese arquetipo. En un tiempo -vale recordarlo- en el que los valores democráticos no estaban universalmente difundidos. Es muy natural que se configure un líder paternalista que concentre la suma del poder público en una época pre-democrática.

3er tránsito: desde junio de 1847 a julio de 1848

Rosas permanece en el gobierno, concentrando todo el poder desde hace 12 años y por unos años más. Es una orientación opuesta a la de Rivadavia. Y ambos representan dos polos destacados –y, en principio, antagónicos- de la carta de Argentina:

.- Rivadavia quería abrirse al mundo. Encarna las cualidades del foco Ascendente en Libra, Júpiter en casa I y Venus (gobernante de la carta) en casa IX.

.- Rosas quiere cerrarse sobre lo propio y local. Representa el Sol en Cáncer en Medio Cielo y la Luna en Capricornio en casa IV.

Del impulso de apertura hacia el exterior que pretendía Rivadavia habían quedado excluidos los caudillos locales. Ahora, de los propósitos proteccionistas y de subordinación a la autoridad de Rosas quedan excluidos quienes intentan sostener las ideas de progreso que vienen de Europa. Literalmente, surgen los exiliados en Montevideo y Santiago de Chile, figuras como Echeverría, Alberdi, Sarmiento…

rosismo 01

Dos polos destacados de la carta de Argentina, constitutivos de su dinámica, que aparecen disociados en una lógica excluyente: para que el país sea “lo que debe ser”, uno de esos polos debe prevalecer en forma absoluta sobre el otro.

En estas primeras expresiones de nuestra historia aparece con mucha nitidez este modo de organizarnos y darnos un sentido de nación a partir de la exclusión del otro y del predominio exclusivo de una facción… Por suerte, hoy ya hemos madurado esta tendencia a la polarización… (risas).

1847-1848 son los tiempos del bloqueo anglo-francés al puerto de Buenos Aires. Son años de conflicto con el puerto de Montevideo. Se gestan hechos de la épica nacionalista, como los de la Vuelta de Obligado. Y también sucesos que reflejan la oscuridad del autoritarismo represivo y el terror (consolidado en años anteriores con “la mazorca”), como los fusilamientos de Camila O´Gorman (Sol en Cáncer, 9 julio 1825) y el cura Ladislao Gutiérrez.

¿Y Urquiza..?

Urquiza en esta época es un caudillo federal que reconoce el poder de Rosas. Luego será quien lo derrote en Caseros (1852), iniciando una nueva etapa de la historia. Urquiza y Rosas articulan el juego Libra-Aries de la carta de Argentina. Como buen libriano (18 octubre 1801), Urquiza quiso quedar bien “con Dios y con el Diablo”… y terminó como terminan los que pretenden hacerlo… (risas). Y, también en honor a su condición libriana, fue muy generoso para el amor: se le atribuyen más de 100 hijos… (risas).

4to tránsito: desde junio de 1859 a julio de 1860

En 1853 se había logrado sancionar la Constitución Nacional. Sin embargo, hasta 1860 la Confederación Argentina estaba separada de la provincia de Buenos Aires. La disputa por la libre navegación de los ríos y los derechos aduaneros del puerto de Buenos Aires había dado lugar a una secesión y a una guerra durante todos esos años. Y es en 1860 cuando Buenos Aires se suma a la Confederación y queda constituida la República Argentina.

Con el tránsito de Júpiter por Cáncer se genera este momento de unidad y de aparente síntesis. Aunque con cierta oscuridad. Mitre (Sol en Cáncer, 26 junio 1821) es derrotado militarmente por Urquiza (la Batalla de Cepeda), pero termina triunfando en la mesa de negociaciones, favoreciendo los intereses de Buenos Aires en los acuerdos por la unidad nacional (Pacto de San José de Flores). Recordemos el foco neptuniano-plutoniano de la carta de Argentina:

  • Plutón en Piscis en casa VI.
  • Plutón en cuadratura a Neptuno.

Una cualidad de extrema sensibilidad transformadora, pero también susceptible de engaños y ocultamientos. Lo que se teje por debajo de la mesa nunca termina de entenderse muy bien. No obstante, en definitiva, sincrónico a Júpiter transitando Cáncer ocurre este momento clave: la incorporación orgánica de Buenos Aires a la Confederación Argentina.

5to tránsito: desde mayo de 1871 a junio de 1872

Tiempos de presidencia de Sarmiento. Nuevamente, se plasma un fuerte impulso a generar instituciones que le den solidez a la república y vincular la economía al mundo. Se pone mucha energía en desarrollar la educación y las comunicaciones: escuelas y ferrocarriles.

Para ubicarnos en la época, en el primer censo nacional -que se lleva a cabo en estos años- la cifra de analfabetismo alcanza al 70% de la población. Sarmiento identificaba todo ese atraso y postergación con la psicología del gaucho, lo que nos permite comprender el por qué de su ensañamiento. Esto no implica justificar actos y decisiones crueles, sino reconocer desde qué lógica de pensamiento y desafío de época se tenían posiciones tan extremas. Desde la lógica progresista y modernizadora del acuariano Sarmiento (Sol en Acuario, 15 febrero 1811), la visión de los caudillos regionales representaba vivir en el pasado. Seguir cancerianamente replegados en lo nuestro era reproducir el aislamiento y mantener una baja calidad de vida. Así como para esos caudillos, la visión de apertura al mundo y progreso representaba la entrega de lo nuestro a los intereses extranjeros… Por suerte, también hemos madurado en esta antinomia… (risas).

De modo que este tránsito de Júpiter por Cáncer es sincrónico con esta gran expansión y difusión de los valores del conocimiento, de la educación, del desarrollo económico. Y asociado a este estímulo de las letras, en estos años se publica el “Martín Fierro”, nuestra obra literaria más representativa y que también es un cuadro sociológico de ese clima de época que describíamos.

fiebre amarilla 01Y también en esos tiempos de expansión jupiteriana, Buenos Aires sufre la epidemia de fiebre amarilla. Recordemos que esta charla fue convocada bajo el título de “Júpiter, el implacable benefactor”. Lo que estimula y amplifica un tránsito de Júpiter puede tener un carácter epidémico. Como venimos investigando en la astrología aplicada a individuos, los símbolos astrológicos representan cualidades energéticas amorales, no son en sí mismos ni buenos ni malos. Y aunque la tradición astrológica haya desarrollado el hábito de calificarlo como “benéfico”, la expansión, abundancia y confianza que propicia Júpiter puede conducir a epidemias, inundaciones y desbordes. Mientras que, por su parte, el rigor saturnino -calificado como “maléfico”- que nos limita y frustra, puede dar lugar a una muy deseable y sana maduración y sentido de realidad.

6to tránsito: de septiembre de 1882 a septiembre de 1884

Son los tiempos de la primera presidencia de Roca (Sol en Cáncer, 17 julio 1843). Gran expansión económica, auge de exportaciones. Circula mucho dinero, se genera mucha obra pública. Se otorgan créditos y préstamos de un modo incesante. Y todo deriva en una excesiva estimulación de la actividad financiera que produce un desborde que termina una crisis económica. Sincrónico al tránsito de Júpiter en Cáncer, un exceso de expansión y de confianza que se choca con la realidad más concreta.

También son momentos de un nuevo gobierno fuerte, aún guardando la formalidad democrática que toleraba la época, con fraude electoral incluido. Se desarrolla la “Campaña del Desierto”, se expanden las fronteras sobre territorios productivos. Y esto genera la conformación de una clase a la que se reconocerá como “oligarquía terrateniente”. Recordemos, esto coincide con el tránsito de Plutón por la casa VIII de Argentina: una transformación de las relaciones de producción, de las clases sociales y de la distribución de la riqueza.

Con el tránsito de Júpiter por Cáncer se produce una expansión económica que desborda y deviene en crisis y una expansión territorial sobre áreas plenas de riqueza natural que genera una clase privilegiada. Y además, tal como en 1871, también se registra una epidemia, en este caso, de cólera.

7mo tránsito: desde agosto de 1894 a septiembre de 1896

En 1893 se produce una crisis política a raíz de la “Revolución Radical”. Es un sublevamiento armado, con fracciones del ejército que se pliegan. No llega a ser un golpe de Estado, no alcanzan a tomar el gobierno, pero la situación fuerza la renuncia del presidente Luis Sáenz Peña. Es un momento de mucha inestabilidad política que, como reacción, instala mucho más el fraude electoral. Con anécdotas sorprendentes, como el encarcelamiento de candidatos opositores -con riesgo de ganar- días previos a las elecciones para que, de este modo, queden inhabilitados de presentarse y poder ser elegidos… (risas).

1895 revolucionHoy no es necesario, se les puede mandar a la AFIP… (risas).

No puede negarse que somos creativos… (risas). Todo esto lleva a la Unión Cívica Radical a declarar “la lucha contra el Régimen” y a practicar la abstención electoral hasta tanto no se aseguren las condiciones de elecciones limpias. Y surge el liderazgo de Yrigoyen, también canceriano (12 julio 1852).

De manera que el clima del tránsito de Júpiter por Cáncer se corresponde con inestabilidad política, cambios de gobierno por renuncia del presidente, reclamos de transparencia institucional y profundización de valores democráticos.

8vo tránsito: desde julio de 1906 a agosto de 1907

En 1905 hay otro intento revolucionario de la UCR. Se reproduce un clima de inestabilidad política que propicia otra renuncia presidencial, la de Quintana…

Otro presidente que renuncia…

Con un tránsito de Júpiter por Cáncer… Y esperen a que lleguemos all siglo XX.

Quintana estaba muy enfermo y, de hecho, muere poco tiempo después. Pero resulta muy evidente que el régimen político-institucional basado en el fraude electoral se hace muy costoso de sostener. La UCR es cada vez más fuerte y representativa de las clases medias que se están formando con la ola inmigratoria que viene desarrollándose desde hace décadas. Hay un caudal de población que se expande cada vez más y que no se siente contenida en las políticas de los partidos más tradicionales y conservadores. Años después, esta situación derivará en la Ley Sáenz Peña (1912) que ampliará la extensión del voto.

9no tránsito: desde julio de 1918 a agosto de 1919

Con las primeras elecciones con voto universal, secreto y obligatorio (1916) llega a la presidencia Yrigoyen por la UCR. El voto universal… sólo para varones. En realidad, en casi ningún lugar votaban las mujeres, de modo que no podemos adjudicárselo a la clase política argentina de ese momento.

Luego de décadas de abstención, la larga espera para que el radicalismo llegue al poder había generado enormes expectativas en las clases populares, obreras y rurales. Esos anhelos de rápida reivindicación de derechos no pudieron ser satisfechos en esos primeros años de gobierno. La necesidad de cambio excedió las posibilidades (o la disposición) de Yrigoyen. Pensemos que la estructura administrativa del Estado estaba aún en manos de funcionarios conservadores. De hecho, también el gobierno de muchas provincias era opositores al radicalismo. Y aunque Yrigoyen ordena la intervención de algunos estados provinciales, comienzan a producirse huelgas y manifestaciones obreras.

semana tragica

Precisamente, esta inestabilidad política se manifiesta en los tiempos del tránsito de Júpiter por Cáncer. En enero de 1919 se producen los acontecimientos de la “Semana Trágica”, la represión a una huelga de obreros anarquistas que dejó un saldo –según algunos historiadores- de 700 muertos.

Por cierto, también en sincronicidad con Júpiter por Cáncer se produce la Reforma Universitaria en octubre de 1918. Esta reforma representa una importante medida de inclusión social (por ejemplo, al garantizar la gratuidad de la enseñanza), una oportunidad de ascenso social y de ampliar el universo de la clase dirigente a sectores hasta ahora excluidos.

De modo que este tránsito de Júpiter por Cáncer manifiesta esta paradoja (o acaso contradicción) de habilitar una alta expectativa de inclusión social y reconocimiento de derechos que no pudo ser satisfactoriamente contenida.

Y años después ocurre la “Patagonia Trágica”…

En 1920 y 1921, las huelgas anarquistas en el sur.

Recordemos que estos tiempos son también los del tránsito de Plutón por Cáncer y por la casa IX de Argentina. Como lo vimos en las anteriores charlas, son los años de una inmigración altamente politizada, que traen las ideas de cambio social (socialistas, anarquistas y comunistas) que están activándose en Europa, y de la formación de sindicatos y sociedades obreras (ver “El ciclo de Plutón en la historia argentina II 1816-1928” https://alejandrolodi.wordpress.com/2013/06/27/el-ciclo-de-pluton-en-la-historia-argentina-ii-1816-1928/).

(Fin de la primera parte. Continúa en “Júpiter transitando Cáncer: un análisis de su efecto en la historia argentina II”).

 

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